Recomiendo:
1

El puerto de Chancay, la Iniciativa Franja y Ruta, y el desarrollo económico del Perú

Fuentes: Revista Geografares

El artículo analiza el rol del puerto de Chancay en el marco de la relación entre China y el Perú, sosteniendo que dicho proyecto profundiza el modelo económico extractivista y la dependencia estructural del país. El Perú se caracteriza como una economía capitalista dependiente, cuya función principal en la división internacional del trabajo es proveer recursos naturales a los países capitalistas avanzados y a China. Aunque el puerto de Chancay promete crecimiento del PBI, empleo e integración logística continental, estos beneficios no se traducirán en mejoras sustanciales para la mayoría de la población. Por el contrario, refuerzan un modelo excluyente que requiere solo una fracción de la fuerza laboral y genera superexplotación e informalidad. Subraya que la inversión china responde a una estrategia geoeconómica orientada a asegurar recursos y reducir costos logísticos, incrementando la influencia política y económica de China sobre el Perú y de América Latina.

1. Introducción

En noviembre de 2024, el puerto de Chancay en el Perú inició sus operaciones. Este puerto está manejado por capitales chinos, o sea, el gobierno de China.
Las proyecciones económicas futuras sobre el puerto y la dinámica económica que puede generar sobre la economía peruana son maravillosas. Chancay se convierte en un trade hub al nivel continental y se creará un complejo industrial, logístico y tecnológico; una zona libre de impuestos. El comercio a través del Canal de Panamá se remplaza por el puerto de Chancay.
Todo lo bueno que se están proyectando son solo posibilidades. Nada es seguro en este mundo donde los poderes políticos, económicos y militares a nivel mundial están en una lucha feroz por los recursos naturales. Estos combates se expresan en políticas imperialistas a través de la geoeconomía y geopolítica.
Mientras las proyecciones son buenas, la realidad de la construcción del puerto es un claro atentado contra el medio ambiente. Según las investigaciones, la construcción del puerto ha tenido un impacto directo sobre los fondos marítimos, la zona de playa y la biodiversidad. También había voladuras para remover terreno y adecuar la geografía de la bahía, y la remoción de los fondos marinos para alojar los pilotes y la infraestructura portuaria, entre otros (APEÑO ARIAS y CHIRINOS PEÑA, 2024, pp. 17-21, 23). También se debe mencionar que la construcción de nuevas carreteras no solamente tendrá un obvio efecto negativo sobre el medioambiente sino también urge una adecuada planificación urbana por la cantidad de camiones de carga pesada que van a llegar al puerto (GALARZA, 2024, p. 7)
En este artículo tratamos de contextualizar las proyecciones económicas sobre el mencionado puerto. Es decir, desarrollando el contexto económico nacional del Perú y su papel en la economía mundial como también las razones geoeconómicas de China por las cuales ha puesto sus ojos en América Latina, se logrará entender que es posible que el puerto hace aumentar el Producto Bruto Interno (PBI) y que generará empleo, pero no hace aumentar en términos estructurales y sustanciales los ingresos de la gran mayoría de los peruanos porque el modelo económico extractivista, un modelo de exclusión, se profundizará. Además, hace incrementar la dependencia económica de las principales fuerzas políticas y económicas en el mundo.
El trabajo se ha estructurado en cinco secciones. Después de la introducción, en la sección 2.1 presentamos una caracterización de la economía peruana y en la sección 2.2 examinamos el rol del Perú en la división internacional de trabajo y el modelo económico vigente. La sección 2.3 trata los conceptos de geoeconomía y el imperialismo. En la sección 2.4 estudiamos las relaciones económicas entre América Latina y China, y en particular con el Perú, para luego, en la sección 2.5, el puerto de Chancay. La sección 3 está dedicada a las conclusiones.

2. Desarrollo del artículo

2.1. Una caracterización de la economía peruana

El Perú es una economía capitalista dependiente. Eso significa que está subordinado a los intereses políticos y económicos de los países capitalistas avanzados. Estos países son factores determinantes para el desarrollo político, económico y social de los países subdesarrollados como el Perú (BAMBIRRA, 1985, p. 9).
La función del Perú en el mundo capitalista globalizado como un proveedor de recursos naturales, no es consecuencia de su posesión de abundantes materias primas necesarias para el desarrollo capitalista en el Norte Global, sino el resultado histórico de ver truncado su desarrollo (capitalista) debido a la explotación y la opresión colonial. La dependencia determinó su actual función en el capitalismo global. El modelo económico vigente basado en la exportación de recursos naturales y las inversiones directas en el sector extractivo, principalmente minero, es una de las expresiones políticas de la dependencia económica mediante la función del país en la economía global.
El rol de los países extractivistas y periféricos en la economía mundial reduce la necesidad de que los líderes políticos locales o la élite inicien procesos nacionales de desarrollo tecnológico. Las rentas extractivas contribuyen a mantener sus privilegios. Los procesos de industrialización no son necesarios para el progreso económico y social en beneficio de la élite y de los principales líderes empresariales. Por lo tanto, en general, las tasas de productividad en los países dependientes de la exportación de sus recursos naturales son inferiores a las de los países capitalistas avanzados.
Los bajos niveles de productividad en los países extractivistas y periféricos del capitalismo mundial se acompañan de marcadas diferencias de productividad dentro de estas naciones y entre sectores económicos. Los sectores como la minería, el petróleo, las finanzas y las comunicaciones (los sectores que reciben la mayor parte de las inversión extranjera directa – IED), presenten tasas de productividad superiores a la media nacional. Sin embargo, en términos generales, los niveles de productividad del capital nacional (compuesto por grandes, medianas, pequeñas y microempresas) son inferiores a los de sus principales competidores en los países capitalistas avanzados. Esto obliga a estas empresas a aumentar sus tasas de explotación para mantener sus márgenes de beneficio, alcanzando niveles de superexplotación (ver abajo).
El hecho de que la economía peruana es apéndice del Norte Global, explica la razón por la cual su mercado interno no logra crecer sustancialmente. No solo enfrenta factores estructurales que frena su desarrollo, sino también está condicionado por el desarrollo de la economía mundial. En otras palabras, los ciclos internacionales de auge y caída determinan la evolución del mercado interno. Desde el 2004, el aumento de su PBI y, en consecuencia, el crecimiento del tamaño del mercado interno, se debe primordialmente de la demanda de recursos minerales del país y de las inversiones extranjeras directas (IED) en los sectores extractivos. Las fuerzas económicas internas son extremadamente débiles para aumentar, por sí solas, el tamaño del mercado interno.
Para el desarrollo del modelo económico vigente no se necesita mucha fuerza laboral. Según nuestras estimaciones, el Perú requiere alrededor del 33% de la PEA ocupada para operar el actual modelo económico. Se desempeña en los siguientes sectores: minería, administración pública, educación, transporte, comunicaciones, finanzas y otros servicios (salud, electricidad). El 70% de la fuerza laboral se ocupa en sectores que no son directamente necesarios para operar el modelo. Estos sectores son: agricultura, pesca, manufactura, bienes raíces y alquileres, hoteles, restaurantes y comercio.
Todo eso nos lleva a plantear que la economía peruana puede dividirse en una economía avanzada (EA) y una economía capitalista de subsistencia (ECS). La EA (objeto de interés del capital transnacional) podría definirse como una economía de las principales corporaciones privadas, especialmente las transnacionales, la fuente de poder político y económico en estos países y la ubicación de mercados de consumo de ingresos relativamente altos. La ECS se define como una “economía de microempresas caracterizada por bajos niveles de productividad y expresada en tasas de remuneración iguales o cercanas (por debajo o por encima) del nivel del salario mínimo (LUST, 2019, p. 782).
La parte de la fuerza laboral que no encuentra trabajo en el sector formal debe buscar su futuro como trabajador informal. La informalidad es una red de seguridad social para quienes no han podido encontrar empleo en la EA. Por lo tanto, se podría argumentar que el ejército de reserva laboral peruana no solo abarca a los desempleados y subempleados, sino también a todos los trabajadores de la economía informal.
Las personas empleadas en empresas que operan en la ECS reciben una remuneración que es insuficiente para reproducir su fuerza laboral. Esto se llama superexplotación (Marini, 1985). Si bien no se dispone de información precisa sobre los costos de reproducción de la fuerza de trabajo, en base de los datos sobre la línea de pobreza peruana se puede concluir que un gran número de personas en la ECS son super-explotados. Mientras, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), por ejemplo, en el 2024 el ingreso promedio en el Perú fue S/. 1765,90, la línea de pobreza para una familia de cuatro fue S/. 1816.
La contribución de las empresas en la ECS a la producción nacional total es pequeña. En 2023, por ejemplo, la participación de las microempresas al valor total de las exportaciones fue del 2,1 %, y el 32,4 % de las empresas exportadoras eran microempresas. Las grandes empresas contribuyeron con un 95,6 % al valor total de las exportaciones (MINISTERIO DE LA PRODUCCIÓN, 2024, pp. 84-85).
La extrema debilidad económica de la gran mayoría de las empresas peruanas impide una contribución considerable de estas empresas al desarrollo del mercado interno del país. Y cuando entendemos que las grandes empresas nacionales y el capital transnacional no están realmente interesados ​​en el desarrollo del mercado interno porque apuntan al mercado externo, como escribió Cardoso (1979, p. 300), se comprende que las crisis económicas en el Perú no son crisis de sobreproducción. El Perú se ve afectado por las crisis de sobreproducción en el Norte global, en el sentido de que reducen sus mercados de exportación y disminuyen los flujos de IED.
Las crisis económicas tampoco se deben a bajos niveles de demanda efectiva nacional ni a un subconsumo. La mayoría de los bienes de consumo no básicos se importan del extranjero, a excepción de los productos textiles, que también se producen en el país. La mayoría de las empresas peruanas no producen en masa, y las grandes empresas nacionales y transnacionales se centran en los mercados internacionales.
Las crisis económicas son consecuencia de los problemas económicos del Norte Global en general y de la reducción de las posibilidades de las empresas internacionales para acumular capital en particular. Esta reducción se debe principalmente a la disminución de los precios y volúmenes de exportación de los minerales del país (la demanda de capital internacional). La reducida posibilidad de extraer estos recursos de forma rentable lleva al capital transnacional a dejar de producir en el país y a disminuir sus inversiones.

2.2 La división internacional de trabajo y el modelo económico

El rol del Perú en la división internacional del trabajo es proveer los recursos naturales para el desarrollo económico de los países capitalistas avanzados y China. El modelo económico vigente es la expresión política de la función del Perú en el mundo capitalista globalizado. Este modelo se base en la exportación de los recursos naturales, principalmente minerales, y las inversiones directas en los sectores extractivos, primordialmente en los sectores mineros e hidrocarburos.
El Estado peruano favorece este modelo porque el sector minero es uno de los más grandes contribuyentes al fisco. No solamente debe pagar los impuestos por las ganancias obtenidas y los trabajadores formales pagan los impuestos sobre sus ingresos, sino paga también por el uso de los recursos no-renovables. Hasta el mes de octubre de 2025, para el año fiscal 2025, la minería había recaudada alrededor de 13% de todos los ingresos tributarios. En 2007, llegó a 24,5%. En términos absolutos, hasta el mes de septiembre de 2025, la minería ha aportado 13.347 millones de soles al fisco peruano (COOPERACCIÓN, 2025, pp. 14, 15). Esto representa más de la mitad del presupuesto del Ministerio de Educación para 2025 (20.585 millones) y más de un tercio del presupuesto del Ministerio de Salud (30.373 millones). Entonces, el Estado peruano tiene un interés que no se cambia el modelo.
El cambio del modelo económico es un tema muy complicado porque se enfrente fuerzas internas como externos. Para que se efectúa un cambio del modelo, las fuerzas sociales a favor de un modelo económico en concordancias con los intereses de la gran mayoría de población y de la naturaleza, deben desplazar la confluencia de los poderes económicos, la élite y los administradores del Estado. Por otro lado, enfrente el conjunto de fuerzas externas como el capital transnacional extractivista, los países del Norte Global y China. El caso de China es particular en el sentido de que es el socio comercial principal del Perú y los intereses del Estado Chino y el capital transnacional Chino son similares.
La función secundaria del Perú en la división internacional del trabajo es proporcionar mano de obra barata para la producción de bienes intermedios, es decir, participar en procesos globales de subcontratación o en cadenas globales de valor. La organización de la producción a nivel mundial permite al capital transnacional presionar a los gobiernos para que reduzcan sus costos de producción. Las cadenas de valor organizadas globalmente son, sin duda, herramientas muy útiles para reducir costos y aumentar las ganancias del capital organizado a nivel global.
La función principal del Perú en la división internacional de trabajo la desempeñan las empresas transnacionales. La función secundaria la ejecutan las micro, pequeñas y medianas empresas. En la Tabla 1 se presenta la estructura exportadora peruana entre 1980 y 2024.

Tabla 1. La estructura de exportación del Perú: 1980-2024 (en porcentajes)

* El grupo de productos no tradicionales se refiere principalmente a productos con mayores niveles de valor agregado que los productos tradicionales (pesca, agricultura, minería e hidrocarburos). Se espera que se haya llevado a cabo algún tipo de transformación industrial durante el proceso de producción.

La estructura exportadora peruana no sorprende. Desde la época colonial, el Perú ha sido un gran exportador de minerales.
La producción y la exportación de minerales siempre ha sido clave para el desarrollo económico del país, aunque en algunos períodos haya priorizado los procesos de industrialización. Entre 1954 y 1979, la contribución de la exportación de los productos mineros al valor total de exportación osciló entre el 31% y el 55,4%. Entre 1980 y 2024, la participación de los productos mineros a las exportaciones totales fluctuó entre el 41,9% y el 62,9%.
El modelo de desarrollo neoliberal implementado en la década de 1990 por el régimen de Alberto Fujimori, convirtió las llamadas ventajas comparativas del Perú (la abundancia de recursos minerales y una mano de obra barata) en uno de los pilares de su desarrollo económico. Por lo tanto, desde entonces, el país no ha abandonado la agenda de inversión del capital minero transnacional. Entre 1990 y 1997, por ejemplo, la inversión en exploración y explotación minera creció un 2000% (WORLD BANK, 2005, p. 20). En 2010, el Perú recibió la mayor inversión en exploración minera en Latinoamérica y ocupó el tercer lugar a nivel mundial, después de Canadá y Australia (PANFICHI Y CORONEL, 2011, p. 395).
La minería y la extracción del gas y petroleó no se puede llevar a cabo sin tener una infraestructura adecuada. Es decir, se necesita carreteras, aeropuertos, terrapuertos, conexiones de internet y acceso a la electricidad, entre otros. Dado que las riquezas naturales del país muchas veces se encuentran en las alturas donde no hay (suficiente) electricidad, se urge la creación de instalaciones hidroeléctricas. Entonces, para que un país puede cumplir con su función en el capitalismo global o que el capital transnacional extractivista se interesa invertir el país, el exportador de recursos naturales y receptor de inversiones extranjeras debe haber generado una infraestructura adecuada.
La falta de una adecuada infraestructura en el Perú para que el capital extractivista ponga sus ojos en el país, llevó el Estado a crear la posibilidad de que los inversionistas pueden deducir sus inversiones en infraestructura de los impuestos que deben pagar sobre sus ingresos[1]. En este contexto es importante subrayar lo que Mandel (1975, p. 77) escribió hace ya cincuenta años cuando argumentó que los flujos de capital hacia los países subdesarrollados se especializan en la producción para el mercado mundial o establecen la infraestructura para esta producción.
La inserción del Perú en la economía mundial a través de la exportación de sus recursos minerales y como receptor de IED en el sector minero, implica que el país se ve afectado tanto positiva como negativamente por el progreso económico mundial como por la recesión económica, especialmente de sus principales socios económicos y comerciales. Una reducción del crecimiento económico mundial se traduce en una disminución del crecimiento de la IED y una disminución de los precios de las materias primas. El aumento de los precios de las materias primas aumenta la rentabilidad de las inversiones y podría incrementar la IED. Este aumento de las inversiones del capital minero profundiza la dependencia de los países periféricos del capitalismo mundial.
Cuando se considera que la dependencia del desarrollo económico del capitalismo mundial es algo problemático, sobre todo cuando incluimos también el hecho de que los precios de los commodities se determinan en los mercados internacionales, la cuestión es peor cuando las exportaciones y las IED se concentra en algunos países. En el Perú, su principal socio comercial China también es uno de sus principales inversionistas en minería, harina de pescado e infraestructura. El Perú está en camino a la dependencia total de China (ver sección 4).

2.3. Imperialismo y geoeconomía

La función del Perú en la economía mundial hace que el país sigue siendo sujeto a las presiones del capital transnacional y de los países del Norte Global y China. Es decir, desde el periodo colonial el país andino ha sido dominado por las fuerzas externas.
Para entender a lo que está sujeto el Perú y visualizar lo que puede esperarse en el futuro con el creciente poder de China y sus empresas, es importante introducir los conceptos imperialismo y geoeconomía. Ambos conceptos nos ayudan a comprender las particularidades de la relación del Perú con China. Mientras el concepto imperialismo apunta claramente a una relación de dominación y dominado en la cual el país dominante apropia los recursos del país dominado, el concepto de la geoeconomía usamos para explicar que el país dominante usa estos recursos para fines geopolíticos. La geoeconomía se presente, entonces, como un método de análisis y una forma de arte de gobernar (BLACKWILL y HARRIS, 2016, p. 20).
Según Lenin (1961: 408), el imperialismo capitalista “es el capitalismo en la fase de desarrollo en que ha tomado cuerpo la dominación de los monopolios y el capital financiero, ha adquirido señalada importancia la exportación de capitales, ha empezado el reparto del mundo por los trusts internacionales y ha terminado el reparto de toda la Tierra entre los países capitalistas más importantes.”
La actual situación política mundial muestra que estamos comenzando a presenciar un cambio en el equilibrio de poderes. Este cambio parece estar determinado por la propiedad de los recursos naturales y el poder tecnológico.
Existen diversas razones por las que el capital cruza las fronteras de su Estado-nación. El capital no se interesa en el Perú por su mercado interno porque es muy pequeño y no puede resolver los problemas relacionados con la sobreproducción. El país podría ser una fuente interesante para la producción de plusvalía debido a que su mano de obra es relativamente barata. Sin embargo, los datos sobre la exportación de productos industrializados intermediarios muestran una tendencia descendente.
El capital transnacional, los países capitalistas avanzados y China, están interesados ​​en el Perú por sus minerales. Este es el principal motivo para su entrada en el territorio peruano. Estos recursos permiten al capital mantener los procesos de acumulación, su objetivo cardinal.
El concepto geoeconomía puede definirse como “el uso de instrumentos económicos para promover y defender los intereses nacionales y producir resultados geopolíticos beneficiosos; y los efectos de las acciones económicas de otras naciones en los objetivos geopolíticos de un país”. ((BLACKWILL y HARRIS, 2016, p. 9) La geoeconomía busca objetivos geopolíticos y al mismo tiempo trata de cumplir con objetivos económicos (BLACKWILL y HARRIS, 2016, p. 27).
Los instrumentos de la geoeconomía son varios como la política comercial, la política de inversiones, sanciones económicas, ataques cibernéticos, ayuda económica y asistencia humanitaria para comprar influencia estratégica, entre otros. No solamente un estado puede aplicar estos instrumentos a otro, también las empresas nativas que se encuentran en el país sujeto a la presión del país dominante pueden hacerlo. En el caso que el país receptor es la fuerza dominante, puede usar su fuerza para que las empresas nativas del país dominado hacen lo que el país receptor dominante las ordena (BLACKWILL y HARRIS, 2016, pp. 54, 57).
La geoeconomía combina la lógica geopolítica con las herramientas de economía. La geopolítica tiene que ver como un estado ejerce poder sobre un territorio usando factores geográficos como el poderío militar, recursos naturales y la población, entre otros. Sin embargo, ataques militares por parte de un estado contra otro estado que hacen dañar, por ejemplo, la infraestructura financiera de este estado es, según Blackwill y Harris (2016, p. 29), geoeconomía en vez de geopolítica. Pero, aunque ambos conceptos no son los mismos, se unen en el concepto de imperialismo. Es decir, la geoeconomía es como una de los instrumentos del imperialismo.
La aplicación de la geoeconomía no tiene como prerrequisito que el capital domestico está dispuesto a jugar el rol de instrumento geoeconómico o que el estado tiene las capacidades para forzar al capital domestico jugar este rol o convencer el capital domestico tomar esta función. Usar la política comercial puede ser suficiente. Sin embargo, hay una diferencia entre un país como los Estados Unidos y la China en hacer funcionar los capitales nacionales como ejércitos económicos.
La China es uno de los países que más usa los instrumentos geoeconómicos. El modelo económico basado en la exportación de sus productos manufactureros la obliga a tener los recursos naturales que hacen funcionar sus máquinas y para que sus productos pueden entrar fácilmente en mercados ajenos. Entonces, China busca establecer acuerdos comerciales que la permite tener acceso (y luego controlar el acceso) a estos recursos naturales y que hacen bienvenido a sus productos. Acceso preferencial al gran mercado Chino es el premio para su contraparte. Y cuando uno de sus socios comerciales empieza a desarrollar políticas que no son de agrade de China, el país asiático tiene un enorme poder y potencial de retaliación.

2.4. China, América Latina y el Perú

Desde su entrado en la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2001, el comercio de China con el resto del mundo ha crecido enormemente. No solamente China ha inundado el mundo con sus bienes, sino también ha tenido un gran impacto sobre la exportación de los países que son abundantes en recursos naturales. Es decir, para mantener el ritmo de su exportación y como consecuencia el desarrollo de su PBI, debe importar grandes cantidades de insumos. En la Figura 1, se presenta el valor de la exportación de bienes de China en el periodo 1992-2022.

Figura 1. Exportación de bienes de China: 1992-2022 (en millones de USD corrientes)

Fuente: https://wits.worldbank.org/CountryProfile/en/Country/CHN/StartYear/1992/EndYear/2023/Indicator/BX-GSR-MRCH-CD#. Acceso en: 19/11/2025.

Revisando la evolución de las exportaciones, es imposible negar que el crecimiento económico de China es por una gran parte el producto del aumento vertiginoso de las exportaciones desde el 2004. Mientras en 1990 el PBI en USD PPP (constante, 2021) fue 1,12 billón USD, en 2000 fue 3,74 billón USD, 2010 fue 12,59 billón USD para llegar en 2024 a 38, 19 billón[2]. Es un crecimiento fenomenal. También es innegable que China llegó a ser la fábrica del mundo porque abrió sus puertas para las inversiones extranjeras de los países capitalistas avanzados. La capacidad de aprendizaje de China y su genio de imitación, ha jugado un rol elemental en el desarrollo económico de China. En la Figura 2 se presente los flujos netos de las IED a China en los años comprendidos entre 1990 y 2023. El desarrollo tiene similitudes con la evolución de las exportaciones de China.

Figura 2. Flujos netos de las Inversiones Extranjeras Directas a China, 1990-2023 (en millones de USD corrientes)

La permanente necesidad de tener las materias primas para la producción de manufacturas que permite continuar su crecimiento, llevó China a buscar estos recursos naturales. Esta búsqueda generó una creciente cantidad de tratados comerciales para que la exportación de estos recursos se lleva a cabo bajo condiciones favorables. Para tales efectos ya en 2004 el país se convirtió en observador en la Organización de Estados Americanos (OAS) y en 2009 como un miembro no-prestamista del Banco Interamericano de Desarrollo. En la Figura 3, presentamos para el periodo 1989-2023 el valor de la exportación de materias primas de América Latina y el Caribe a China. Actualmente, China es el principal socio comercial de América del Sur y es el número 2 atrás los Estados Unidos en América Latina.

Exportación de materias primas de América Latina y el Caribe a China en USD corrientes: 1989-2023

La fuerte necesidad de tener los recursos naturales para mantener el ritmo productivo de su país, llevó China también a iniciar procesos que la permitía garantizar el acceso a estos recursos. En el periodo 2000-2024, casi 68% de todas las IED por parte de China en América Latina y el Caribe se dirigieron hacia las metales, minerales, minería y energía[3]. Sin embargo, para no sobreestimar las IED en América Latina, en el periodo 2020-2024, 93,02% de estas inversiones no venían de China[4].
Garantizar el acceso a los mencionados recursos no solamente implicaba invertir en la producción de los recursos naturales en los países proveedores de las materias primas, sino también tenía como consecuencia invertir en las infraestructuras de los países que son sus proveedores de recursos naturales: carreteras, ferrocarriles, instalaciones hidroeléctricas y puertos, entre otros. En este contexto se habla también sobre la Iniciativa Franja y Ruta de China. Esta Iniciativa trata de conectar en términos económicos y geográficos, por tierra y la mar, China con África y Europa (MORETTI y FERNÁNDEZ, 2021, pp. 140-141). Y ahora también se ha adjuntado los países latinoamericanos. Al momento de escribir este artículo, 22 países de América y del Caribe forman parte de la Iniciativa Franja y Ruta de China.
Los datos sobre las inversiones de China en proyectos de infraestructura en América Latina y el Caribe muestran un claro interés de China de que los recursos naturales del continente llegan al país asiático. Mientras en el periodo 2005-2009 China llevó a cabo 11 proyectos de infraestructura con un valor de 1,603 de millones de USD, en el periodo 2010-2014 había 49 proyectos con un valor de 26,049 millones de USD, y durante los años 2020 a 2024 desarrollaron 146 proyectos de infraestructura con un valor total de 62,137 millones USD [5].
La Iniciativa Franja y Ruta no solamente tiene la intención de garantizar los recursos que la China necesita, sino también hace reducir los costos de importar estos recursos. Además, hace el país menos dependiente de infraestructuras “estadounidenses” como el Canal de Panamá. Una consecuencia de esta Iniciativa es también que América Latina mejora sus conexiones geográficas. Y es justamente eso lo que estimula sus países también para tomar prestamos de entidades chinas con el objetivo de mejorar su infraestructura que, a la vez, beneficia a China (MORETTI y FERNÁNDEZ, 2021, pp. 143)
El desarrollo de las relaciones entre China y los países latinoamericanos es un claro ejemplo del declive de los Estados Unidos como el poder único y dominante en el mundo. América Latina forma parte del lado Atlántico del mundo y ahora, económicamente por lo menos, se empieza a alejarse de este lado.
La relación con China se presenta como una relación equitativa, en clara alusión negativa a la relación de dominación entre los Estados Unidos y los países latinoamericanos. Sin embargo, esta relación equitativa es solo ilusión. Por eso, ahora es menester profundizar en lo que significa el Consenso de Pekín, presentado como algo pacífico, respectando la soberanía y la integridad territorial de cada país, la no agresión y el beneficio mutuo, entre otros (ÁLVAREZ, 2019: 2693)
Lo que se denomina como el Consenso de Pekín es realmente la repetición de la histórica relación de dominación entre los países periféricos del capitalismo mundial y los países capitalistas avanzadas. Lo único que se cambia es el nombre de los países capitalistas avanzadas por China. Dependencia, dominación e inequidad también caracterizan las relaciones de los países periféricos con China. En primer lugar, exportan sus recursos naturales y no hay significante intercambio intraindustrial. Eso hace que los países proveedores de recursos nacionales tienen muchas dificultades para salir de sus modelos económicos basados en la extracción de recursos nacionales. La relación tiende a la profundización de la primarización. En segundo lugar, la relación genera déficits en la balanza comercial de los países periféricos y, en tercer lugar, lleva a la concentración de la exportación en pocos productos primarios (BOLINAGA, 2022, pp. 47-48).
Las relaciones económicas, financieras y comerciales pueden parecer más equitativa, las consecuencias para los países que son principalmente proveedores de recursos naturales siguen iguales: a) su desarrollo es condicionado por el desarrollo de China; b) su estructura económica interna no permite un desarrollo relativamente autónomo porque solamente puede llevar estas economías al nivel de subsistencia; y, c) los estados de los países abundantes en materias primas tienen como función primario contribuir a la reproducción (ampliada) del capital chino (Lust, 2024: 42-72).
Lo que se desarrolla al nivel del continente se reproduce a nivel del Perú. Hace años el principal socio comercial del Perú es China. Además, es un gran inversionista en la infraestructura peruana y es muy involucrado en la producción minera y en el sector de comunicación. Ahora tiene también una presencia en el sector financiero En la Figura 4, se presenta la evolución del valor de las exportaciones de materias primas del Perú a China en el periodo 1989-2023.
En relación a las exportaciones de las materias primas, se debe mencionar que mientras en 2004 el 53% de todas las exportaciones peruanas a China consistieron en materias primas, en 2023 llegó a 88% [6]. La participación dominante de las materias primas en las exportaciones a China empezó su línea ascendente desde que China formó parte de la OMC. En la Figura 4 se presenta el valor de la exportación de materias primas del Perú a China en el periodo 1989-2023.

Figura 4. Exportación de materias primas del Perú a China en USD corrientes: 1989-2023

En el periodo 2000-2024, el Perú fue, después de Brasil, el segundo receptor de IED de China en América Latina y del Caribe[7]. A continuación, en la Figura 5 se presenta el desarrollo del stock de IED de China en el Perú, comprendido en los años 2002 hasta 2024.

Figura 5. Stock IED China en el Perú: 2002-2024

Fuente: Pro Inversión (2025, pp. 82-83).

El aumento del stock IED a partir de 2019 es principalmente causado por las inversiones en el puerto de Chancay, en las ramas de minería y de energía, y en las inversiones en el sector financiero. (ver abajo). En 2024 el stock de IED en los sectores financieros y mineros era 950 millones USD y 157.8 millones USD respectivamente (PRO INVERSIÓN, 2025, pp. 176, 178). El efecto de la participación en la Iniciativa Franja y Ruta es evidente. Para relativizar esta cifra, es menester subrayar que la participación de IED de China en todo el stock de IED en el Perú esta alrededor de 3.7%.

2.5. El puerto de Chancay

El puerto de Chancay inició operaciones en noviembre de 2024. La idea del puerto se gestionó en 2008 por la necesidad de reducir el congestionado puerto de Callao. Mientras la idea fue lanzada por un emprendedor, luego, en el 2011, se juntó Volcán Minera, una empresa minera peruana (APEÑO y CHIRINOS, 2024, pp. 12), controlado por capitales suizos (APOSTOLOPOULOU y PIZARRO, 2024, p. 228). En 2019, un mes después de que el Perú firmó su adhesión a la Iniciativa Franja y Ruta, la empresa china Cosco Shipping Ports Limited adquirió el 60% de las acciones (APEÑO y CHIRINOS, 2024, pp. 12-13; APOSTOLOPOULOU y PIZARRO, 2024, p. 229)[8], de Terminales Portuarios Chancay, la empresa que Volcan Minero construyó con el mencionado emprendedor, En la Figura 6 se visualiza la posición estratégica de Chancay para el comercio marítimo a nivel mundial.

Figura 6. Ubicación de Chancay

Hay muchas grandes ideas entorno al puerto de Chancay. Por un lado, se dice que va a reemplazar el canal de Panamá como la ruta principal de mercancías de América del Sur y, por otro lado, se está proyectando el desarrollo de un complejo industrial, logístico y tecnológico (una zona libre de impuestos) en las cercanías del puerto (APOSTOLOPOULOU y PIZARRO, 2024, p. 233).
El puerto de Chancay parece ser una pieza clave para el desarrollo político y económico de China porque (i) hace que el transporte de las mercancías de América del Sur al país asiática es más rápido, reduciendo con 11 días según algunos investigadores (SOLIS DE OVANDO, 2024, p. 3), disminuyendo considerablemente los costos de transporte, y (ii) hace que el país puede independizarse del Canal de Panamá sobre el cual los Estados Unidos tiene injerencia.
La importancia geopolítico y económico del puerto también puede demostrarse por el hecho de que la mayor inversión en infraestructura en el extranjero por China es justamente el puerto de Chancay (NARREA, 2022, p. 5). Según Cardenal (2024, p. 4), los efectos geopolíticos del puerto pueden causar problemas para el país andino porque “El puerto tendrá el potencial de ser utilizado por buques navales y comerciales chinos, y Pekín podría ver a Chancay como una instalación valiosa para la consecución de sus ambiciones geopolíticas globales”. Sin embargo, se debe mencionar que las empresas chinas han participado en diferentes proyectos relativos a, entre otros, la modernización de puertos en América Latina (FURLONG Y ZACAULA, NETZAHUALCOYOTZI LUNA y HERNÁNDEZ HERRERA, 2022, pp. 26-27). Todas estas inversiones se conectan a través de la Iniciativa Franja y Ruta.
No es de sorprender que el puerto de Chancay forma parte de la Iniciativa Franja y Ruta. Por tal razón, China se ha comprometido a desarrollar un estudio de factibilidad de un ferrocarril entre Brasil y el puerto[9]. También para las empresas brasileñas Chancay podría ser una oportunidad muy beneficiosa porque ya no necesitan pasar por el Canal de Panamá[10]. Además, se considera que el puerto de Chancay podría convertirse en un hub industrial y logístico (APOSTOLOPOULOU y PIZARRO, 2024, p. 230). Sin embargo, aún no existe claridad si el transporte desde Brasil a China es más barato que desde Chancay a China, incluyendo el transporte de Brasil a Chancay (DOUADO, 2024, p. 20). En los últimos meses de 2025, la empresa Power Construction Corporation of China, logró obtener el permiso de construir un ferrocarril que conectará el puerto de Chancay con el interior del país.[11]
La puerta de Chancay hace que el Perú es cada vez más dependiente de China. No solamente es su principal socio comercial, sino también empresas chinas manejan la provisión de electricidad en el capital del país. Y ahora con haber otorgado a la empresa China el exclusivo derecho de operar el puerto, para tales efectos el gobierno peruano había cambiado la ley porque no era permitido (ELLIS, 2024, pp. 8-10; (APEÑO y CHIRINOS, 2024, p. 25), hace que el Perú se convierte en casi una provincia de China. Es decir, lo que China no logra con Taiwán, si lo logra con el Perú.
Parece que la profundización de la dependencia no es algo que preocupe el gobierno peruano porque el puerto de Chancay podría ayudar al país en convertirse en un centro de negocios al nivel continental. Las implicaciones medioambientales como describimos en la introducción de este artículo, no pueden competir con los posibles efectos sobre el desarrollo económico y el ingreso nacional. Es decir, los beneficios económicos desplazaran los efectos sobre el medio ambiento y, en largo plazo, sobre el ser humano.
Aparte de los posibles beneficios económicos que se supone generaría el puerto de Chancay, no se debe olvidar que el Estado peruano es un estado capitalista dependiente. Su interés no es la reproducción de la economía nacional a escala ampliada sino debe crear las condiciones para la reproducción del capital transnacional presente en el país y en el extranjero (LUST, 2024, pp. 60-65). El puerto de Chancay ayuda a garantizar eso, por lo menos, en el caso de los capitales chinos.

3. Conclusiones

Los países dependientes no solamente son apéndices del desarrollo económico de los países capitalistas avanzados, sino también contribuyan a que estos países crecen. Porque los países periféricos dependen de los países capitalistas avanzados, su desarrollo está condicionado por el desarrollo económico de los países dominantes.
El papel de la periferia en la división internacional del trabajo expresa el carácter estructural de la relación de dependencia. La función de los países periféricos en el capitalismo mundial es resultado histórico de la opresión y explotación colonial. El Perú es un país capitalista dependiente.
El Perú es principalmente un exportador de recursos naturales, en pleno cumplimiento de su función en los procesos de producción organizados globalmente. Por lo tanto, su desarrollo económico depende en gran medida de los precios de sus materias primas en los mercados internacionales, las inversiones extranjeras en los sectores extractivos y el progreso económico de los países capitalistas avanzados y de China.
El modelo económico vigente basado en la exportación de los recursos naturales y las inversiones en el sector extractivista y sectores directamente relacionados como finanzas y comunicación, es un modelo de exclusión. Para operar el modelo se necesita solamente alrededor de 33% de la PEA.
El cambio del modelo no es necesario para el progreso económico y social de la elite y de los grupos capitales más importantes del país. Tienen un interés en mantener y profundizar el modelo. Por esta razón, las autoridades peruanas no tenían ningún problema de entregar la exclusividad de maneja del puerto de Chancay a la empresa Cosco.
El hecho de que China considera el Perú como uno de sus principales socios económicos y comerciales beneficia a la elite y a los grupos de capitales dominantes porque profundiza el modelo económico vigente a través de las inversiones en los sectores extractivistas y de electricidad, y en la infraestructura (incluyendo el transporte marítimo). Entonces, los intereses de la elite y de las fuerzas económicas dominantes, expresados en las políticas del Estado peruano, no están opuestos a los intereses de China de garantizar los recursos naturales para su desarrollo (industrial). Sin embargo, esta alianza entre el Estado peruano y China hace que el Perú ya es una pieza en el tablero de ajedrez geoeconómico.
La dinámica económica que la creación del puerto de Chancay se está generando, no traspasa a las grandes mayorías de la población peruana porque hace que el modelo económico vigente se mantenga y que se hace más fuerte. Y es justamente este modelo económico, directamente relacionado con el papel del Perú en la división internacional del trabajo, que hace que la mayor parte del crecimiento económico se localiza en un pequeño sector de la población, es decir, los que forman parte de la EA.

Notas:

[1] Fuente: https://www.mef.gob.pe/es/?option=com_content&language=es-ES&Itemid=100270&lang=es-ES&view=article&id=3976. Acceso en: 04/11/2025.

[2] Fuente: https://data.worldbank.org/indicator/NY.GDP.MKTP.PP.CD?locations=CN. Acceso en: 19/11/2025.

[3] Fuente: https://docs.redalc-china.org/monitor/images/pdfs/menuprincipal/DusselPeters_MonitorOFDI_2025_Eng.pdf. Acceso en: 19/11/2025.

[4] Fuente: https://docs.redalc-china.org/monitor/images/pdfs/menuprincipal/DusselPeters_MonitorOFDI_2025_Eng.pdf. Acceso en: 19/12/2025.

[5] Fuente: https://docs.redalc-china.org/monitor/images/pdfs/menuprincipal/Dussel_Peters_Monitor_Infraestructura_2025_eng.pdf. Acceso en: 19/11/2025.

[6] Fuente: https://wits.worldbank.org/CountryProfile/en/Country/PER/StartYear/1992/EndYear/2023/TradeFlow/Export/Indicator/XPRT-TRD-VL/Partner/CHN/Product/Total. Acceso en: 20/12/2025.

[7] Fuente: https://docs.redalc-china.org/monitor/images/pdfs/menuprincipal/DusselPeters_MonitorOFDI_2025_Eng.pdf. Acceso en: consultado 19/12/2025. Ver también: Urdinez y Meyers (2025, p. 14).

[8] Fuente: https://jamestown.org/from-chancay-to-shanghai-perus-strategic-role-in-prc-maritime-strategy/. Acceso en: 23/12/2025.

[9] Fuente: https://grain.org/es/article/7341-el-puerto-de-chancay-un-dramatico-impulso-para-el-extractivismo-en-america-del-sur. Acceso en: 24/12/2025.

[10] Fuente https://jamestown.org/from-chancay-to-shanghai-perus-strategic-role-in-prc-maritime-strategy/. Acceso en: 23/12/2025.

[11] Fuente: https://elcomercio.pe/lima/sucesos/dan-luz-verde-a-tren-que-unira-el-puerto-de-chancay-con-zona-central-del-peru-de-que-trata-y-que-impacto-tendra-noticia/?ref=ecr. Acceso en: 20/01/2026.

Referencias

ÁLVAREZ, Á. China y América del Sur. El Consenso de Beijing y las redes materiales del extractivismo. Revista de Izquierdas, n.49, p. 2684-2709. 2019.

APEÑO ARIAS, A.; CHIRINOS PEÑA, A. Reporte sobre el proyecto Terminal Portuario Multipropósito de Chancay. Documento de Trabajo. Lima CooperAcción, 2024. 40 p. (Working Paper). Disponible en: https://cooperaccion.org.pe/wp-content/uploads/2024/11/reporte.pdf. Acceso em: 24/12/2025.

APOSTOLOPOULOU, E.; PIZARRO, A. Contesting the Anticipated Infrastructural City: A Grounded Analysis of Silk Road Urbanization in the Multipurpose Port Terminal in Chancay, Peru. Annals of the American Association of Geographers, v.115, n.1, p.223-241. 2024. https://doi.org/10.1080/24694452.2024.2415718.

BAMBIRRA, V. El capitalismo dependiente latinoamericano. México: Siglo Veintiuno Editores, 1985. https://www.sigloxxieditores.com/

BLACKWILL, R. D.; HARRIS, J. M. War by other means. Geoeconomics and Statecraft. London: The Belknap Pres of Harvard University Press, 2016.

BOLINAGA, L. D. From the Washington Consensus to the Beijing Consensus: Latin America facing the rise of China as a great power. In ROFEL, K; ROJAS, C. (Org.). New World Orderings. China and the Global South. Durham y London: Duke University Press, 2022. p.38-57. https://www.dukeupress.edu/

CARDOSO, F. H. Imperialismo y dependencia en la América Latina. In VILLARREAL, R. (Org.). Economía Internacional II. Teorías del imperialismo, la dependencia y su evidencia histórica. México: Fondo de Cultura Económica, 1979. p.298-315. https://www.fondodeculturaeconomica.com/

CARDENAL, J. P. China in Peru: The unspoken costs of an unequal relationship. United States Institute of Peace. 2024. 32 p. (Special Report No. 531). Disponible en: https://www.usip.org/sites/default/files/2024-07/sr-531_china-peru-unspoken-costs-unequal-relationship.pdf. Acceso em: 06/01/2026.

COOPERACCIÓN (2025). Actualidad Minera del Perú. Octubre de 2025, No. 316. Disponible en: https://cooperaccion.org.pe/boletines/boletin-actualidad-minera-del-peru-octubre-2025-no-316/. Acceso em: 04/11/2025.

DOURADO, L. La visión: del Puerto de Chancay de ser el hub de Brasil: Un sueño poco viable y sus posibles consecuencias. Observatorio de Chancay. Lima: Universidad del Pacifico, p.20-21. 2024. Disponible en: https://cechap.up.edu.pe/observatoriodechancay/20/. Acceso em: 07/01/2026.

ELLIS, E. Strategic implication of the Chinese-operated port of Chancay. REDCAEM. 2024. 23 p. (Working Paper Series 42). Disponible en: https://chinayamericalatina.com/wp-content/uploads/2024/11/WP42-November-2024-REDCAEM.pdf. Acceso em: 23/12/2025.

FIGUEROA, V. Reinterpretando el subdesarrollo. México: Siglo Veintiuno Editores, 1986. https://www.sigloxxieditores.com/

FURLONG Y ZACAULA, A.; NETZAHUALCOYOTZI LUNA, R; HERNÁNDEZ HERRERA, E. Latinoamérica como espacio de construcción global en el contexto del proyecto de la Franja y la Ruta de la Seda, China. PORTES, Revista mexicana de estudios sobre la Cuenca del Pacífico, v.16, n.31, p.7-32. 2022.

GALARZA, E. Retos ambientales del puerto de Chancay en el desarrollo urbano sostenible. Observatorio de Chancay. Lima: Universidad del Pacifico. p. 6-7. 2024. Disponible en: https://cechap.up.edu.pe/observatoriodechancay/20/. Acceso em: 07/01/2026.

LENIN, V. I. El imperialismo, fase superior del capitalismo. In LENIN, V.I. Obras Escogidas en tres tomos, 1. Moscú: Editorial Progreso, 1961. p.689-798.

LUST, J. Underdevelopment in Peru. A profile of peripheral capitalism. New York: Routledge, 2024.

LUST, J. The rise of a capitalist subsistence economy in Peru. Third World Quarterly, v.40, n.4, 2019. pp. 780-795.

MANDEL, E. Tratado de economía marxista. Tomo II. México, Ediciones Era, 1975. https://www.edicionesera.com.mx/

MARINI, R. M. Dialéctica de la dependencia. México: Serie Popular Era / 22, Ediciones Era, 1985. https://www.edicionesera.com.mx/

MINISTERIO DE LA PRODUCCIÓN. Las MIPYME en cifras de 2023. Lima: Ministerio de la Producción, 2024.

MORETTI, L.; RAMIRO FERNÁNDEZ, V. La lógica geopolítica del Estado chino y la iniciativa de la Franja y la Ruta en Argentina. Sumario. Revista de Ciencias Sociales, v.12, n.42, 2022. p.135-158.

NARREA, O. Sharing Chinese and Peruvian Visions about the Future Chancay Port: Exploring Opportunities under the Belt and Road Initiative. Center for China and Asia-Pacific Studies, Universidad del Pacífico. 2022. 72 p. (Working Paper No 3). Disponible en https://cechap.up.edu.pe/wp-content/uploads/Working-Paper-Nro3-Omar-Narrea.pdf. Acceso em: 08/01/2026.

CARDENAL, J. P. China in Peru: The unspoken costs of an unequal relationship. United States Institute of Peace. 2024. 32 p. (Special Report No. 531). Disponible en: https://www.usip.org/sites/default/files/2024-07/sr-531_china-peru-unspoken-costs-unequal-relationship.pdf. Acceso em: 06/01/2026.

PANFICHI, A.; CORONEL, O. Los conflictos hídricos en el Perú 2006-2010: una lectura panorámica. In Boelens R.; Cremers, L; Zwarteveen, M. (Org.). Justicia Hídrica. Acumulación. conflicto y acción social. Lima: Justicia Hídrica / Instituto de Estudios Peruanos / Fondo Cultural PUCP, 2011. p.393-422. https://www.fondoeditorial.pucp.edu.pe/

PRO INVERSIÓN. Anuario Estadístico 2024. Lima: Pro Inversión. Disponible en https://www.investinperu.pe/publicaciones/anuario-2024/. Acceso em: 27/12/2025.

SOLIS DE OVANDO, J. D. Global Americans Report. Strategic, political, and economic implication of the Chancay port development. 2024. 10 p. Disponible en: https://globalamericans.org/wp-content/uploads/2024/08/Strategic-Political-and-Economic-Implications-of-the-Chancay-Port-Development.pdf. Acceso em: 23/12/2025.

URDINEZ, F. y M. MYERS (2025). Trends in Chinese FDI in South America: Findings from the regional repository of Chinese investments in Latin America. Chile: ICLAC. 2025. 19 p. Disponible en: https://iclac.cl/eng/publicaciones/trends-in-chinese-fdi-in-south-america-findings-from-the-regional-repository-of-chinese-investments-in-latin-america/. Acceso em: 28/12/2025. DOI: 10.5281/zenodo.15080442.

WORLD BANK (2005). Wealth and sustainability: The environmental and social dimensions of the mining sector in Peru. 2005. 194 p. Disponible en: https://documents.worldbank.org/en/publication/documents-reports/documentdetail/234531468776740743. Acceso em: 14/10/2025.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.