Pensó que vendrían tiempos bravos, más nunca imaginó hasta qué punto lo serían…
Pensó que vendrían tiempos bravos, más nunca imaginó hasta qué punto lo serían…
El 27 de diciembre de 1930, hace 90 años, nacía en Toulon el insigne filósofo marxista francés Georges Labica, fallecido en 2009. Lo recordamos con este texto incluido en su penetrante estudio del principal actor de la Revolución Francesa: Maximilien Robespierre.
En nuestra época de pensamiento mainstream, corrientes que marcan el sentir y el pensar de lo que debe ser sentido y pensado, acercarnos a la particularidad de aquellas mujeres y hombres que han sabido erigirla como virtud supone un reto indudable.
El cambio cultural se logra, en parte, gracias a la incidencia de los colectivos artísticos. ¿De qué manera sus obras pueden revictimizar o reinvidicar a las personas migrantes? Escapar de lo políticamente correcto y permitirse la dimensión lúdica: el reconocimiento de derechos no sólo se alcanza con solemnidad. Sonia Budassi participó de Migrar la mirada, organizado por Fundación Avina, y comparte su memoria del encuentro.
¿Por qué todavía escuchamos y –como se ve– escribimos sobre Ludwig van Beethoven? Dos siglos han pasado desde que se escribieron y se interpretaron sus composiciones por primera vez. Ni siquiera sus coetáneos más apreciados, como Joseph Haydn, Wolfgang Amadeus Mozart y Franz Schubert, han sido tan permanentemente populares, ni su música ha sido tan analizada y reinterpretada.
En El silencio es oro (Le silence est d’or, Francia, 1947) René Clair recrea con nostalgia, inocencia y humor la vida de los pioneros del cine en París.
Tres libros recuperan la historia de «las mujeres del carbón»