Con este grito me despertaron una madrugada de 1977 en el campo de concentración de Emboscada, a 45 km. de Asunción. Eran las cinco de la mañana y hacía frío dentro de aquella montaña donde se había construido un cuartel tipo feudal. Era durante el gobierno de “Paz y progreso sin comunismo” del dictador Alfredo Stroessner.