A las cuatro de la mañana comienzan los bombardeos desde las estaciones de radio contra las mentes de la población. A esa hora, con sus noticieros y sus ‘hashtag’ envenenados, ya varios espacios del dial en manos de Caracol, la W, RCN, etc. inician los disparos directos para adocenar, moldear o torcer la conciencia de los colombianos, que, según estadísticas, estamos entre los habitantes más madrugadores del planeta.