Suponer que al siguiente día de posicionarse Petro y Márquez en la casa de Nariño todos los problemas estructurales del país desaparecerán, por arte de magia, es partir de una lectura ingenua, apresurada y anclada en el deseo.
Suponer que al siguiente día de posicionarse Petro y Márquez en la casa de Nariño todos los problemas estructurales del país desaparecerán, por arte de magia, es partir de una lectura ingenua, apresurada y anclada en el deseo.
La llegada de Gustavo Petro y Francia Márquez a la presidencia colombiana puede marcar un punto de inflexión en la región. Nunca hubo en América Latina un presidente electo que apostara abiertamente a un progresismo ambiental. Los desafíos de la transición ecosocial.
Una representante de la numerosa comunidad colombiana en la ciudad de La Plata analiza el triunfo de Petro en Colombia.
La Comisión de la Verdad entregó su Informe Final sobre lo ocurrido en las seis décadas de guerra en Colombia, después de casi cuatro años de trabajo, donde recoge el testimonio de miles de víctimas y expone cómo parte de la sociedad le dio la espalda a quienes más sufrieron.
Que figuras como Francia Marquez y Petro hayan logrado ganar unas elecciones en Colombia es insólito y muy significativo porque siempre han estado al margen del control del Estado, de los clanes regionales y no poseen ningún sello de casta o título nobiliario que certifique su pertenencia al club de los escogidos de siempre para ocupar altos cargos de gobierno.
El proyecto nacional de país democrático se confronta contra el proyecto que venía siendo desarrollado militar y políticamente por el fascismo y el neoliberalismo armado colombianos, es decir, lo que el Pacto Histórico ha denominado «la política de la muerte».
Triunfó la Colombia profunda, periférica, trabajadora y excluida. Se derrotó parcialmente a esa otra parte de la población que es superficial, centralista, rentista y excluyente.
Al pensar en mi hijo Santiago, cómo ocultar la emoción por el triunfo de Gustavo Petro en Colombia… y, más allá, por el futuro de todos sus hijos que durante más de 200 años han soportado la violencia, la exclusión, la marginalidad, la injusticia, la intolerancia, del conservatismo.
Tras un inconcluso acuerdo de paz, y como consecuencia de un estallido social sin precedentes, Colombia será gobernada ahora por una coalición progresista. ¿Podrá un país con 70 años de guerra a cuestas convertirse en una potencia mundial de la vida?
En Colombia el racismo es una pandemia interiorizada que sus portadores no logran visibilizar.