Hasta mediados del siglo XX la población indígena del Ecuador era mayoritaria.

El cimarronismo de barrio adentro o de la ruralidad montuna entiende que en estos tiempos malos no sirve la indiferencia electoral.

Melissa Moreano Venegas | 

Thea Riofrancos, parte del colectivo editorial de Jacobin América Latina, propone en su último libro una serie de ejes para desandar las intricadas polarizaciones de la izquierda ecuatoriana y reponer los debates en un plano plenamente anticapitalista.

En la contienda electoral del Ecuador hay un aspirante a dignatario que saca sarpullido a las élites y al empresariado del Ecuador y de Latinoamérica. Su nombre es Andrés Arauz, tiene 36 años, es el candidato apadrinado por Rafael Correa y pasó a la segunda vuelta presidencial que se celebrará el 11 de abril.

Raúl Zibechi | 

Aunque los movimientos antipatriarcales y anticoloniales han desplegado sus alas en las últimas décadas, los resultados en la cultura política hegemónica aún son muy débiles. Los medios de comunicación no hegemónicos y las izquierdas siguen reflejando, en sus coberturas y discursos, la enorme dificultad para trascender las formas más tradicionales de dominación.

Ecuadorminka | 

¿Cómo entender el rompecabezas de las elecciones en Ecuador?

A propósito de la primera vuelta presidencial en Ecuador, en donde el candidato correista, Andrés Arauz, sacara un poco más del 32% de los votos, mientras que los otros dos candidatos que le siguen, Yaku Pérez, y Guillermo Lasso, se encuentran en un empate técnico, se ha abierto una discusión política muy interesante en aquel país.

Mario Ramos | 

Están tan desesperados por frenar el triunfo del binomio Arauz-Rabascall, que no les importaría convulsionar el país si tienen que dejar fuera de la contienda al binomio correísta y poner a disputar en segunda vuelta solo a los compadres Lasso y Pérez.

Que Yaku Pérez, indígena cañari, que pasó su infancia en el huasipungo de una hacienda, que sabe lo que es pobreza extrema, que ha sufrido persecuciones políticas, encierros arbitrarios, y que haya logrado convertirse en un político e intelectual dispuesto a responsabilizarse por el destino de todos los ecuatorianos desde los más altos ideales, es realmente digno de alabanza.

Sergio Pascual | 

Muchas incógnitas por resolver en un convulso escenario ecuatoriano que no solo se juega su propio futuro sino el de la integración regional latinoamericana.