El reciente reconocimiento del periódico New York Times sobre el impacto devastador de las sanciones estadounidenses contra Venezuela no es un acto de honestidad, sino una confesión tardía, pues el daño ya está consumado.
El reciente reconocimiento del periódico New York Times sobre el impacto devastador de las sanciones estadounidenses contra Venezuela no es un acto de honestidad, sino una confesión tardía, pues el daño ya está consumado.
Con el secuestro de Maduro, la amenaza de nuevos ataques y un bloqueo naval que solo permite salir de Venezuela el crudo controlado por EEUU, la nueva Venezuela se construye con la participación de grandes empresas españolas.
China condenó el secuestro y violación de la soberanía de Venezuela enérgicamente. Sin grandes poses grandilocuentes al estilo de Trump y Macron ha tomado una serie de medidas entendiendo que los EEUU ha definido el control del petróleo venezolano como una forma de detener la presencia de China en América del Sur y detener su imparable desarrollo.
Según Trump, fueron unos 200 Delta los que se vieron enfrentados por 32 cubanos. Y se debe dejar en claro: ningún grupo que conforma el primer anillo de seguridad de una alta personalidad en el mundo posee armas de gran calibre…