Un nuevo estudio en ‘The Lancet Planetary Health’ advierte que con un calentamiento de 1,5 ºC el 22% de la población mundial mayor de 60 años se verá sometida a un alto estrés térmico durante al menos un mes al año.
Un nuevo estudio en ‘The Lancet Planetary Health’ advierte que con un calentamiento de 1,5 ºC el 22% de la población mundial mayor de 60 años se verá sometida a un alto estrés térmico durante al menos un mes al año.
El calentamiento global es el producto del desbalance energético planetario. Cuando la energía que la Tierra recibe del Sol, en forma de radiación electromagnética, se equipara con la energía que la Tierra irradia al espacio, en forma de radiación infrarroja (calor), la temperatura se mantiene relativamente estable. Es la condición fundamental que prevaleció en el planeta durante el Holoceno, los últimos 10.000 años, el período en que se desarrolló la civilización humana.
Este verano abrasador en Europa occidental nos obliga a plantearnos cómo se está gestionando la catástrofe ecológica.
La ausencia de labores preventivas, un dispositivo con graves carencias debido a la desidia de las administraciones con la Junta de Castilla y León a la cabeza, junto al cambio climático acelerado, están poniendo en jaque a gran parte de los ecosistemas del país.
En la actual carrera global hacia la descarbonización, el hidrógeno se ha posicionado para muchos como el “santo grial” energético, capaz de “limpiar” industrias pesadas y sectores difíciles de electrificar.
El decreto reduce de 17 a 11 las inyecciones recomendadas y divide las dosis contra el sarampión, las paperas y la rubéola
Mientras las olas de calor asfixian nuestras ciudades y los incendios devoran el mundo rural a un ritmo sin precedentes, asistimos a un espectáculo dantesco de indolencia colectiva, porque la situación actual no es solo una emergencia climática, es el resultado directo de una irresponsabilidad compartida y escandalosa. Las administraciones públicas miran hacia otro lado, los ciudadanos siguen con sus hábitos de consumo y negligencia, y los Acuerdos de la Cumbre de París permanecen archivados como una pieza de museo, incumplidos una y otra vez con total impunidad.
La degradación de los ecosistemas, la mala gestión de los recursos y los efectos del cambio climático están convirtiendo la sequía en una amenaza creciente para la alimentación, la salud y la estabilidad de comunidades enteras.