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La izquierda salió fortalecida de la contienda electoral

Con el 36% de votos, la derecha forma gobierno en Canadá

Fuentes: Rebelión

Con un frágil apoyo que apenas ronda el 36% del voto popular, el conservador Stephen Harper se convirtió en el nuevo Primer Ministro de Canadá.  De los 308 escaños que comprende el Parlamento canadiense, el Partido Conservador obtuvo el triunfo en 124, la mayoría de ellos en Alberta y zonas rurales del país. A pesar de […]

Con un frágil apoyo que apenas ronda el 36% del voto popular, el conservador Stephen Harper se convirtió en el nuevo Primer Ministro de Canadá.
 
De los 308 escaños que comprende el Parlamento canadiense, el Partido Conservador obtuvo el triunfo en 124, la mayoría de ellos en Alberta y zonas rurales del país.
 
A pesar de haber sido castigado por los alegatos de corrupción en su contra y por consiguiente perder en circunscripciones claves de Québec y Ontario, el Partido Liberal obtuvo 103 escaños con el 30% de apoyo, muchos mas de lo que predecían las encuestas.
 
Por su parte, el partido separatista Bloque Quebecois logró el 42% del voto de la provincia de Québec, única donde competía, y vio disminuir levemente su presencia parlamentaria con 51 representantes electos, 4 menos de los obtenidos en 2004. Esta disminución se explica por el surgimiento de los conservadores en Québec como una opción federal por encima del Partido Liberal, y por el descuido de los separatistas al enfocar su campaña casi exclusivamente en atacar a los liberales, a quienes suponía su principal contendor.  
 
En cambio, el Nuevo Partido Democrático (NDP) de izquierda salió fortalecido en las elecciones logrando aumentar considerablemente su presencia parlamentaria con 29 representantes electos.

La pírrica victoria de la derecha en Canadá significa la conformación de un gobierno minoritario que requerirá buscar consensos para poder llevar a cabo su programa de gobierno.
 
No obstante, a diferencia del resto de los partidos que se ubican ideológicamente en la centro-izquierda o izquierda, el Partido Conservador no tiene aliados naturales que le permita establecer alianzas políticas, además de no contar con un solo representante en las ciudades mas importantes y grandes de Canadá como lo son Toronto, Montreal y Vancouver.
 
La composición heterogénea del nuevo parlamento augura grandes dificultades para que el gobierno conservador de Harper pueda transitar todo el periodo parlamentario, por lo que se espera un nuevo proceso electoral para el segundo trimestre de 2007. De hecho, los votos del Partido Liberal y NDP, ideológicamente mas afines, son suficientes para destronar a Harper, llamar a nuevas elecciones o incluso crear un gobierno de coalición en algún momento determinado. Sin embargo, el Partido Liberal deberá sortear sus diferencias internas para la escogencia de un nuevo líder tras el anuncio de Paul Martin en dejar el liderazgo del partido, mientras el NDP busca sacar el mejor provecho de su representación parlamentaria, lo cual podría alargarle la vida el nuevo gobierno.
 
En este contexto, se espera que el nuevo Primer Ministro maneje con mucho cuidado las posiciones mas extremistas de su partido y se presente como líder de un gobierno moderado de centro que le permita sumar simpatizantes y deshacerse de la imagen neoconservadora que muchos canadienses aun mantienen de él y su partido con miras a un eventual proceso electoral.
 
(*) Internacionalista