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Crónica parcial de un debate en TVE

Fuentes: Rebelión

El pasado 13 de junio participé en un debate en TVE 2 en el programa Enfoque, presentado por Elena Sánchez. Estaban también el diputado y secretario de Relaciones Internacionales del Partido Popular, Jorge Moragas, cuyo principal mérito es no haber podido entrar en Cuba con un visado de turista para hacer política; el escritor y […]

El pasado 13 de junio participé en un debate en TVE 2 en el programa Enfoque, presentado por Elena Sánchez. Estaban también el diputado y secretario de Relaciones Internacionales del Partido Popular, Jorge Moragas, cuyo principal mérito es no haber podido entrar en Cuba con un visado de turista para hacer política; el escritor y columnista de Libertad Digital, Horacio Vázquez Rial, y la secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez. Entre el público pudieron hacer uso de la palabra representantes de las comunidades ecuatorianas, bolivianas y venezolanas en España.

El tema era «¿Hacia donde va Latinoamérica?» y se centraba en el avance de la izquierda en países como Venezuela, Bolivia y Ecuador, si bien se introducía -como no- con la noticia de la no renovación de la licencia al canal de televisión RCTV en Venezuela. Cualquiera pensaría que es la primera vez que no se renueva una licencia a pesar de que sucede un hecho similar todos los meses en Europa y América. Comenzó Trinidad Jiménez reconociendo que se trataba de una decisión administrativa legal si bien afirmó que se sentía preocupada por la medida ya que, según ella, desaparecía una emisora y eso disminuía la pluralidad. Ninguna de esas afirmaciones es correcta, no tiene por qué desaparecer RCTV ya que puede seguir emitiendo por cable y satélite y en abierto habrá una nueva televisión, TVes, que será pública, tal y como la española en la que estábamos debatiendo. Recordé también la participación de ese canal en el golpe de Estado de abril de 2002, apoyado por el gobierno español de José María Aznar. Por otro lado, no corresponde al gobierno de España pronunciarse en términos de preocupación sobre una decisión legal y soberana de otro país, como ningún gobierno se pronunció cuando en España se conceden las licencias de televisión, se decide renovar o no renovar. Jiménez precisó que no es lo mismo el gobierno de Bachelet o Kirchner que el de Morales o Chávez. Efectivamente no lo son, el gobierno argentino mantiene el reparto de licencias de televisión que se estableció en la dictadura y el de Venezuela es el propuesto por un gobierno democrático. Parece que a mis contertulios el primero no les crea ningún problema y el segundo les molesta.   

Jorge Moragas insistía en la habitual tesis de la derecha de que Venezuela se está convirtiendo en una dictadura que arrastra a toda la región mediante su influencia en Bolivia y Ecuador porque Chávez está inspirado en Fidel Castro y controlando todos los poderes, en especial el poder judicial y el electoral. No es verdad porque el poder judicial tiene la misma independencia o más que en España, mediante un sistema de funcionarios de carrera que ingresan por concurso-oposición. En cuanto al denominado Poder Electoral, lo elige la Asamblea Nacional por mayoría de dos tercios. En la misma línea se pronunciaba la ciudadana venezolana que participó del público, quien se preguntaba qué podían hacer ante la deriva totalitaria de su país. Es evidente que la principal diferencia entre la derecha y la izquierda es que cuando la primera no gana las elecciones tiene como único objetivo y discurso decir que se está sufriendo una dictadura, es decir, democracia sólo es cuando gobiernan ellos. Es la desesperación que viven al no poder recurrir a los tradicionales golpes de Estado norteamericanos de décadas pasadas que lograban mantenerlos siempre en el poder, por las buenas o por las malas.

El escrito Horacio Vázquez se hizo la pregunta de qué sucedería en España si Rodríguez Zapatero expresase su intención de cambiar la Constitución para poder ser presidente vitalicio como pretende Chávez. Me permití recordarle que la intención del presidente venezolano es no limitar el número de mandatos presidenciales para que él, o cualquier otro ciudadano, se pudiera presentar cuántas veces quisiera como candidato a presidente, es decir, tal y como sucede en España y en el resto de Europa. Rodríguez Zapatero no debe hacer esa reforma porque ya está así establecido en nuestra Constitución.  

Tras una divagación sobre qué calificativo usar para denominar a esos gobiernos a los que no quieren llamar «de izquierda», me permití sugerir que, al menos, observáramos cómo les iba a los ciudadanos. Por ejemplo con los programas de alfabetización que han permitido erradicar el analfabetismo en Venezuela con un proyecto educativo cubano y próximamente en Bolivia y Nicaragua, y llevar médicos a rincones de esos países donde los pobres nunca tuvieron acceso a la sanidad. Todo ello con recursos procedentes del aumento de los impuestos a las multinacionales que extraen los recursos naturales de esos países, petróleo en Venezuela y gas en Bolivia. Evidentemente, según del lado en que uno se sitúe, con los ciudadanos pobres o con las multinacionales, tendrá un concepto u otro de esos gobiernos.

El programa se emitirá el domingo 17 de junio por la noche en TVE2, pasadas las doce de la noche. Poco después el Canal internacional de Televisión Española para Europa lo emitirá a la una de la mañana del lunes. En el Canal 24 horas se podrá ver el sábado a las nueve de la mañana y el domingo a las ocho y media de la tarde.

Web del programa en TVE2

www.pascualserrano.net