“Prefiero que mi digan tortuga y no rata” (Jorge Aldana)
La película del robo de elecciones y votos del pueblo no termina después de más de un mes de haberse celebrado los comicios electorales. Las consejeras del Consejo Nacional Electoral (CNE), representantes del llamado bipartidismo tradicional, aunque en la práctica operó como un solo partido -el Partido Nacional- declararon ganador y presidente a Nasry Asfura de dicho partido y a Juan Diego Zelaya como alcalde de la ciudad capital.
El problema sigue siendo que estas consejeras y uno denominado “infiltrado”, en sustitución de Marlon Ochoa del partido Libertad y Refundación (LIBRE), no autorizaron el conteo de todos los votos ni resolvieron las impugnaciones presentadas por los partidos, tirándole el “mono” a los miembros del Tribunal de Justicia Electoral (TSE), pero sin trasladarle todos los expedientes. A ello se suma que este ente no ha recibido los recursos presupuestarios suficientes para cumplir con su función constitucional y sus magistrados han sido objeto de persecución judicial y amenazas a muerte.
Salvador Nasralla sigue en pie de lucha, aunque varios de sus acompañantes en la campaña abandonaron el barco y se barajan como ministros de gobierno y miembros de la Junta Directiva del Congreso Nacional que, a no dudarlo, los nacionalistas están convencidos que la presidirá Tomas Zambrano, diputado por el Departamento de Valle y hombre de confianza de Juan Orlando Hernández (JOH).
A Nasralla se suma el alcalde capitalino por LIBRE, Jorge Aldana, que busca la reelección. El “Gordito” como popularmente se le conoce, con actas en mano, manifiesta que ganó la elección por más de 390 votos y se la quieren robar al no autorizarse el conteo de las 430 actas pendientes.
Tradicionalmente la ciudad capital, centro con mayor número de electores, ha sido un bastión del Partido Nacional. En el caso de la Comuna Capitalina, solo ha habido dos alcaldes electos (uno del Partido Liberal y Jorge Aldana de LIBRE, después de la vuelta a la democracia tutelada en 1982). Los últimos dos periodos de gobierno municipal (2014-2021), siendo presidente JOH, fueron del Partido Nacional con Nasry Tito Asfura a la cabeza, acusado de lavado y mal manejo de fondos. Antes, en el Gobierno de Porfirio Lobo Sosa (2010-2013), siendo alcalde Ricardo Álvarez y vicealcalde Juan Diego Zelaya, se denunció el desvío de fondos de préstamos del BID y BCIE que servirían para construir un Trans-450, una vía rápida y masiva para descongestionar el tráfico vehicular de la ciudad. Les costó a los capitalinos y al país más de 10.000 millones de lempiras, sin que existan culpables [1].
Jorge Aldana entendió que el problema de la ciudad no era ni es de más cemento y varillas de hierra para construir puentes y pasos de desnivel que benefician a un grupo selecto de contratistas, sino aquellos de barrios marginales sumidos en la delincuencia, pobreza y carentes de acceso a los servicios públicos. Igual abrió un espacio público para ampliar el comercio ambulatorio y capacidad institucional para mayor cobertura de los servicios de agua potable y saneamiento. Al aparecer, ello tuvo mayor aceptación, incluso entre los votantes de los partidos Liberal y Nacional, ya que, además, no hay evidencia de que existan actos de corrupción y mal manejo de los recursos capitalinos en su gestión [2].
El alcalde al decidir no entregar la comuna capitalina al Partido Nacional mientras no se abra las urnas y se cuenten los votos, ha recibido la solidaridad no solo de dirigentes y activistas de su Partido, sino también del Partido Liberal y la población capitalina. Al no permitirse dicho conteo, lo cual ya no encuentra justificación en las leguleyadas de las dos consejeras confabuladas con el fraude electoral, aumenta la aceptación de dicho alcalde y también el repudio de la población frente a un acto que se pretende consumar violando las leyes del país e irrespetando el voto ciudadano.
«La ciudad capital tiene una extensión territorial de 1.396 km² y alberga aproximadamente 1,3 millones de habitantes o más. La pobreza impacta al 60% de la población en zonas periurbanas, acompañada de un desempleo del 8,5%. La expansión sin planificación generó problemas de infraestructura, contaminación de ríos y deforestación, junto con una mayor vulnerabilidad ante desastres naturales» [3]. El alcalde Aldana presentó su Plan Maestro de Desarrollo Urbano y Ordenamiento Territorial (2050), al Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) y población capitalina, buscando ordenar el crecimiento de la ciudad, su equipamiento básico, el transporte y desarrollo de las actividades económicas y comerciales.
Es un plan de manos limpias y transparencia que debe ser apoyado por todos los actores involucrados. Los fraudes electorales no solo afectan al candidato y partido político, sino también a los ciudadanos en tanto muchos de los esfuerzos de planificación realizados en forma conjunta quedan en papel y sueños fallidos.
Notas:
[1] En el mes de septiembre de 2022, el alcalde Aldana catalogó los residuos del Trans-450 como una obra inútil y dio por cerrada la misma. (Hondudiario.com, 13 de septiembre de 2022). El problema es que al cerrarlo conjuntamente con el Gobierno, daban por terminadas las diligencias para meter presos a los culpables y recuperar los dineros del Estado.
[2] Se le cuestionó que no pudo ordenar el sistema vial y enfrentar la inseguridad ciudadana, pero ello es una competencia compartida con el Gobierno central. Igual la gestión y manejo de los desastres causados por las fuertes lluvias, lo que necesita una planificación de mayor plazo y nuevos enfoques de manejo de desastres y riesgo.
[3] Ver “Aplicación de Principios Económicos y Administrativos en la Gestión de Recursos del Gobierno Local de Tegucigalpa”. UNAH-DL, 2025.
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