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Uruguay

Elecciones Internas, abstención punitiva

Fuentes: Rebelión

    Uruguay, Internas: papel derrochado y pocas ideas   El fiasco de las «encuestadoras» Veamos lo que dictaminaba la encuestadora Cifra desde su postura de oráculo político nacional 15 días antes de la elección: respecto a la interna del FA: le daba 3% de los votos a la lista 711 (CF) de Raúl Sendic […]


 

  Uruguay, Internas: papel derrochado y pocas ideas

 

El fiasco de las «encuestadoras»

Veamos lo que dictaminaba la encuestadora Cifra desde su postura de oráculo político nacional 15 días antes de la elección: respecto a la interna del FA: le daba 3% de los votos a la lista 711 (CF) de Raúl Sendic pero obtuvo el 21% de los votos del FA; al MPP, lista 609 le daba el 28% y obtuvo el 12%; y al FLS le dio el 8% y obtuvo el 19%. Lo más «cercano» que anduvo fue en la previsión de un 15% para el PS que obtuvo sólo el 10%.

En la interna del Partido Nacional, González de Cifra reconoció que «nadie pronosticó con acierto al ganador», todos reportaron ventajas para el derrotado Larrañaga. La realidad es que en el partido Nacional Lacalle Pou ganó, no por una nimiedad, superó a su rival en un 9%. La directora de Cifra, Adriana Raga, para disimular los desaciertos, al otro día de la elección declaró que Lacalle Pou puede seguir creciendo o «desmoronarse». Profunda reflexión acerca de contingencias obvias.

González de Cifra, el pope de las encuestas en Uruguay demostró no ser más que el profeta de la paparrucha. Su empresa Cifra no acertó ni una previsión. Sus predicciones demostraron que Cifra no es más que un fraude mediático. Sin embargo su titular es recibido en los programas políticos como el «visionario de las profecías irrevocables».

No muy diferente fue la actuación de las demás encuestadoras. Eduardo Botinelli, director de Factum, justificó sus previsiones erradas en movimientos sorpresivos de los votantes en la última semana «fuera del período de medición de la encuesta». Y completó sus infelices devaneos diciendo que quizá no se trató de un crecimiento importante de los votos para Lacalle Pou -que él no previó-, sino que hubo un descenso en los votos para Larrañaga. Brillante justificación Botinelli… pero le erraste feo.

El director de Equipos Mori, Ignacio Zuasnábar reconoció que tuvieron «un fuera de foco bastante evidente», un elegante eufemismo para no decir «le erramos como a las peras». Y Juan Carlos Doyenart de Interconsult aclaró que respecto al resultado de las cifras en el Partido Nacional, en la página web, «dijimos que cualquiera de los dos podía ganar por escaso margen». Cómo ganó uno de los dos -aunque no por escaso margen-, en algo acertaron. Es cierto que no había otra posibilidad, eran solo dos los que disputaban la candidatura. Y, en base a eso, Doyenart terminó concluyendo que «para Interconsult el resultado no fue una sorpresa». Falacias como esta son la especialidad de estos personajes.

Ni con el resguardo de un posible error de un 3% para más o menos de las cifras previstas, las encuestadoras se acercaron a la realidad. Luego de todos estos esclarecimientos justificativos en los grandes medios están prontos para lanzar nuevas «previsiones» ahora respecto a las elecciones nacionales de octubre.

Mercantilismo seudo-político

Para hacer un serio análisis sobre las Internas lo primero de todo es dejar de lado los comerciantes de la política. Politólogos, analistas políticos, titulares de empresas encuestadoras y otros especímenes por el estilo son parte del anti-valor mercantil. Cumplen la función de vedetes de los grandes medios que nos pretenden desinformar e imponer toda clase de incongruencias. Despliegan un discurso plagado de formulaciones vagas. Nos presentan sus encuestas como si fueran el resultado de una ciencia exacta que dominan y el engaño dura hasta que surgen las cifras que reflejan la realidad.

Pero mientras tanto, han influido en las expectativas de la población más desinformada, esa que todavía basa sus opiniones en la babosería de los informativos de TV y la mayoría de las radios. Todo lo que dicen es parte del mercantilismo polítiquero y no de la realidad política. Son repetidores de las verdades inamovibles del sistema, y defensores incondicionales del status quo. No esperemos de ellos alguna reflexión útil para los intereses populares ya que solo son charlatanes ávidos en beneficios monetarios. Así que el punto de partida para realizar una evaluación de la situación política, es no tomarlos en serio.

Las encuestadoras privadas en lo único que son especialistas, es en redactar preguntas de pesquisas para flechar el resultado de manera que beneficie al cliente. Su especialidad es producir encuestas que se venden con resultados previstos comprados por los interesados favorecidos.

Los hechos previsibles que no previeron

Si hay algo evidente en términos de previsible que las encuestadoras no incluyeron en sus predicciones, fue el crecimiento del abstencionismo implícito -los que no fueron a votar- y explícito -los que votaron en blanco o anularon el voto-. Previsible, porque si observamos una gráfica de las abstenciones en la internas anteriores y la actual, en 1999 los votos emitidos fueron el 53%, en 2004 el 46%, el 2009 el 45% y en 2014 el 37,3%; una tendencia evidente a disminuir la participación en este tipo de elecciones. En 2009 la caída de la participación no fue tan grande porque había una interna peleada en el FA y fuertes ilusiones en una presidencia de Mújica.

La tendencia a caer la participación en las internas es un hecho que no resulta simpático a los políticos y partidos institucionalizados, por eso para no molestar a sus «clientes» las encuestadoras optaron por no mencionarla.

La caída de la participación electoral no obligatoria se hace más evidente aún, cuando incluimos la elección interna de 1982 -realizada todavía bajo dictadura- ya que en esa votación la participación alcanzó el 59,9% /1 a pesar que el Frente Amplio y los partidos que lo integraban estaban proscriptos. El desplome de la participación electoral no obligatoria en esas poco más de 3 décadas que separan aquel evento del 82 y la reciente elección interna es continuo.

Se pueden hacer muchas objeciones a incluir la elección interna del 82 en la serie que comienza en 2004. Pero es interesante señalar los hechos políticos que influyeron en ambos extremos de la serie si la integramos al análisis. En la votación de 1982 pesó a favor de la participación de casi 2 de cada 3 electores, la derrota de la reforma constitucional de 1980 que pretendía institucionalizar el militarismo, y esa importante asistencia a las urnas, así como los votos que beneficiaron a las corrientes más anti-dictatoriales reflejaron las expectativas populares en una apertura democrática y en la esperanza de un retorno a la institucionalidad pre-dictadura. Expectativas refutadas luego con la efectiva «apertura» envenenada de neoliberalismo.

En 2014 estamos frente a un abstencionismo tácito (ausentismo) y explícito (votos en blanco y anulados) que es el único sector de electores que aumentó su porcentaje en la votación general. Esto refleja una situación opuesta a la del 82. El aumento del abstencionismo es la consecuencia de que los ciudadanos no se sienten representados por el sistema ‘representativo’. Se trata de una impugnación implícita de 2 de cada 3 votantes al actual sistema político electoral. Y a la vez una expresión de disgusto con las perspectivas electorales que presentan los partidos y sus representantes en 2014.

Los candidatos poco confiables y pobres de ideas, los programas llenos de frases huecas que no comprometen nada, las propuestas que no abarcan los intereses reales de la población, la total falta de sensibilidad política respecto a sectores y movimientos con sus aspiraciones y demandas. Alcanza con señalar que los más importantes y activos movimientos sociales y social-políticos de la actualidad (Asamblea Nacional Permanente en Defensa de la Tierra y los Bienes Naturales /2, y la Comisión pro Referéndum contra la minería a cielo abierto) no se sienten reflejados en ninguna de las corrientes políticas del espectro partidario actual. Y en especial son ignorados por la organización política que históricamente los alentaba. A la vez que la central sindical institucionalizada les hace la guerra.

El desplome del Frente Amplio

La pérdida de votos en esta interna a quien más castigó es al Frente Amplio. Aunque también sus contrincantes tradicionales vieron menguar sus votaciones. Y este desplome del FA tiene dos factores determinantes:

– en primer término el impacto de un fuerte chasco respecto a las expectativas populares alentadas en 2009 sobre un potencial gobierno de «cambios» de José Mújica. Hubo algunas iniciativas innovadores en aspectos parciales que se expresaron sin variación radical de la desigualdad económica y social de la población. Estas cortinas de humo no lograron ocultar el evidente avance en la concentración y extranjerización de la economía. Así como tampoco los proyectos de agresión a la Naturaleza y la Salud Pública.

– y en segundo lugar la reiteración de Tabaré Vázquez como candidato actual del Frente Amplio, lo que prevé más de lo mismo para el próximo ejercicio. Agravado, si Vázquez accediera a la presidencia, por un futuro ineludible de engolamiento, afectación, soberbia y burocratismo en el liderazgo.

La abstención venía aumentando en forma regular y era previsible que fuera a dar un salto cualitativo ante esos dos aspectos que quitan toda clase de expectativas favorables a los electores. Dentro de este proceso más general hay un voto castigo explícito a la presidencia de José Mujica que además de los votos perdidos del FA, se refleja en la caída estrepitosa de los votos de su sector, el MPP y aliados. Lo que indica que los votantes no fueron engañados por los múltiples elogios al presidente de la élite imperialista internacional y sus publicaciones.

Es en base a estos factores desmoralizantes que se explica la mayor parte del crecimiento de las abstenciones y los 135.088 votos menos que recibió el FA respecto a la interna del 2009. Pero además en esa anterior interna el FA alcanzó el 41,2 por ciento de los votos emitidos, y este año su votación fue de 30,1 por ciento del total. Es decir que la pérdida de votos no está solo relacionada al aumento de la abstención de votantes en la interna, el FA además perdió un 11% de votos emitidos de una elección a otra, respecto a los demás partidos. Un síntoma que transforma en inseguro un tercer gobierno frentista.

El Frente Amplio y su idilio con la inversión extranjera

Alcanza con chequear las 10 propuesta electoreras lanzadas por Tabaré Vázquez el mismo 1ero. de junio, luego de una evidente votación punitiva al gobierno, para concluir que el Frente no tiene intenciones de cambiar la orientación general de su política. En un listado nebuloso y con compromisos improbables -como respecto a la enseñanza o la descentralización- dos temas de primera magnitud son ignorados: medio ambiente y Salud.

El proyecto económico frentista se ha basado en dar todo tipo de facilidades y beneficios, en especial extensas zonas francas y exenciones impositivas a la inversión extranjera directa (IED). A los inversionistas de las metrópolis y de países vecinos les interesa extraer materias primas. Es una situación que afecta a todo el continente. Minería a cielo abierto, forestación para la producción de celulosa, monocultivos transgénicos, son emprendimientos con terribles secuelas ambientales y para la salud de la población. El Frente Amplio entonces intenta soslayar un problema que ha sido repudiado por varios movimientos coordinados y movilizados en actividades contestatarias. Y pretende que la población ignore la despiadada agresión al medio ambiente y sus derivaciones sanitarias.

Comencemos por decir que el enamoramiento del FA con la inversión extranjera solo maquilla las cifras de comercio exterior, enriquece a los empresarios que se asocian al capital extranjero, y favorece algunas capas de clase media -burócratas, profesionales, tecnócratas, etc. funcionales al proyecto-, que se han visto inmersos en un transitorio auge económico. Al mismo tiempo concentra y extranjeriza la tierra, pierde soberanía sobre las industrias básicas y el comercio exterior y expande la deuda pública.

Y esta orientación se sustenta en los mitos de que la IED es importante fuente de empleos y provee riquezas al país. Según el último informe de CEPAL «en la última década sólo cinco de cada 100 nuevos empleos directos fueron creados por proyectos financiados con inversión extranjera directa» /3 . Más aún, no toda la inversión extranjera que llega crea empleo, en los casos de fusiones de compañías, destruye empleo. En Brasil es lo que ha pasado con la adquisición de empresas de informática y comunicaciones por el capital extranjero. Lo mismo respecto a los ingresos que dejaría a la economía nacional con sus procesos productivos. La minería a cielo abierto por ejemplo, viene al continente porque «obtiene 750 veces más de lo que invierte» /4 .

Y las aviesas intenciones de Vázquez como futuro presidente y de Astori ya anunciado como ministro de economía, sería continuar con el mismo proyecto. La consigna central de la campaña para las internas fue: «Vamos bien». De más está decir que una presidencia de Lacalle Pou no modificaría en nada este proyecto económico. Quizá podría agregarle algunos aspectos negativos más. Estas son las perspectivas funestas que tienen los electores en 2014.

Un escenario político desalentador

La élite partidaria solo nos promete cuatro años más de país transgénico y minería a cielo abierto, de Uruguay desnaturalizado y caos sanitario, de desigualdad social y extranjerización de la tierra y el saqueo de nuestros bienes naturales. Por lo que han hecho, por lo que prometen y por lo que evitan explicitar en sus programas.

Pero en los procesos políticos concretos intervienen factores acumulativos más profundos y complejos relacionados con expectativas sociales, económicas, culturales o políticas insatisfechas que devienen en rechazo público a líderes, sectores, partidos o equipos de gobierno que han defraudado a la gente sencilla. Situación que puede desembocar en exigencias populares ineludibles. Esto va más allá de engañadores momentos electorales.

Por eso seguimos teniendo confianza en la capacidad de nuestros hermanos de revirar este mezquino porvenir. Confiamos en aquellos que desayunan en los ómnibus o pedaleando rumbo a las 8 horas. Y en los que nos alimentan día a día de lo que producen con las manos en la tierra. Nunca como ahora nuestros compatriotas contestatarios deberán demostrar en la calle, con ingenio y rebeldía, que el país del futuro puede construirse aún, sobre la incertidumbre de este sórdido presente político.

 

Notas

1/ Aunque las elecciones internas de 1982 fueron bajo dictadura y el FA estaba proscripto, es decir en condiciones políticas diferentes a las actuales, son muy interesantes en un ejercicio de contraponerlas a la situación actual. Y porque incluyen votos anulados/en blanco y fueron controladas por la Corte Electoral. El porcentaje de participación del ’82 fue tan riguroso como el de cualquier otra elección. http://www.fcs.edu.uy/pagina.php?PagId=545&CatId=83&SubCatId=102

2/ La Asamblea Nacional Permanente en Defensa de la Tierra y los Bienes Naturales, el 9 de mayo de este año realizó la 6ta. Marcha bajo la consigna de NO A ARATIRÍ. Marchas que han llegado a reunir decenas de miles. http://www.jornada.unam.mx/2014/05/30/economia/025n3eco

4/ Leopoldo Gavito Nanson La minería obtiene 750 veces más de lo que invierte La Jornada 24 01 2013. www.jornadaveracruz.com.mx/Noticia.aspx?ID=130124_094905_695

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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