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Hablar de este tema no es agradable para mucha gente, y menos en público, pero es necesario

Hablemos de inodoros

Fuentes: IPS

«La falta de disposición a discutir los servicios sanitarios es una de las razones por las que unos 2.600 millones de personas, 980 millones de las cuales son menores, carecen de un sistema de saneamiento adecuado», según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). «El saneamiento es un problema del que cuesta […]

«La falta de disposición a discutir los servicios sanitarios es una de las razones por las que unos 2.600 millones de personas, 980 millones de las cuales son menores, carecen de un sistema de saneamiento adecuado», según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

«El saneamiento es un problema del que cuesta hablar y la gente lo barre debajo de la alfombra», indicó, por su parte, el ex subsecretario general de Asuntos Económicos y Sociales, José Antonio Ocampo Ocampo.

El resultado «tiene un impacto global desastroso sobre la salud y el desarrollo social», subrayó.

La falta de saneamiento, de higiene y de agua potable se cobra la vida de más de 1,5 millones de niños y niñas menores de cinco años al año, según estima Unicef.

En todo momento, la mitad de las camas de los hospitales del mundo están ocupadas por pacientes que sufren enfermedades causadas por agua contaminada, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Un bebé de África subsahariana tiene casi 520 más posibilidades de morir de diarrea que uno de Europa o Estados Unidos.

La ONU aspira a que la falta de diálogo al respecto termine en noviembre, cuando el secretario general del foro mundial, Ban Ki-moon, lance formalmente el «Año Internacional del Saneamiento» en 2008.

La organización trata de ayudar a las naciones pobres a reducir la extrema pobreza y el hambre en forma drástica para 2015, en el marco de los Objetivos de Desarrollo de las Naciones Unidas para el Milenio.

El foro mundial espera dar máxima prioridad a una de las metas más olvidadas: mejorar los sistemas de saneamiento.

«El Año Internacional del Saneamiento contribuirá a concentrar la atención en esa silenciosa crisis humanitaria», indicó Ocampo.

La consagración de 2008 como Año Internacional del Saneamiento fue resuelta por la Asamblea General de la ONU en 2006.

Uno de los principales objetivos de la iniciativa es «elevar en forma significativa la cantidad de personas con buen saneamiento y prácticas de higiene», según el foro mundial.

«Saneamiento es ‘mala palabra’ en muchas culturas y no se habla de inodoros con las ‘visitas’. La medida se propone discutir el asunto sin vergüenzas», según un equipo que reúne a varias agencias de la ONU.

El Departamento de Asuntos Económicos y Sociales está a cargo de ese equipo integrado por la OMS, el Programa de Asentamientos Humanos de las Naciones Unidas (ONU-Hábitat), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) y el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD).

El director ejecutivo del Instituto Internacional del Agua de Estocolmo, Anders Berntell, señaló que saneamiento, salud, agua e higiene son asuntos muy importantes.

Berntell participó en la conferencia por la Semana Internacional del Agua que se celebró este mes en la capital sueca.

«Buenos sistemas de saneamiento e higiene contribuyen a erradicar la extrema pobreza y el hambre, promover la educación primaria universal y la igualdad de género, reducir la mortalidad infantil y materna y asegurar la sustentabilidad ambiental», añadió, describiendo los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Berntell señaló que se ha descrito el saneamiento como el «niño huérfano» del sector hídrico, descuidado y sin que nadie hable de él.

Pero el legislador y alcalde de la ciudad surcoreana de Suwon, Sim Jae-Duck, no tiene vergüenza de hablar en público de baños ni de saneamiento.

Sim también es presidente de un comité de la Asociación Mundial del Retrete que organiza una conferencia internacional que se realizará en Seúl del 21 al 25 de noviembre.

La conferencia se concentrará en analizar los problemas de servicios higiénicos en el mundo y coincidirá con el lanzamiento del Año Internacional del Saneamiento en la sede neoyorquina de la ONU.

Casi 60 por ciento del agua que consumen los seres humanos cada día se desperdicia a través de las cisternas de los inodoros, según Sim.

«Un uso adecuado del inodoro y del agua nos permitirá su mejor conservación y suministrar un mayor acceso a ese recurso no contaminado», indicó a IPS.

En su calidad de alcalde de Suwon, 40 kilómetros al sur de Seúl, Sim lanzó lo que llamó «revolución del inodoro» en Corea del Sur, y contribuyó a crear una cadena de baños públicos que no dañan el ambiente y son fáciles de usar.

«En Suwon se ofrece al público una imagen de los baños del futuro», señaló, En ellos se activa una música clásica suave gracias a sensores de movimiento colocados en el techo.

Los baños, además, están decorados con pinturas y flores vivas y cuentan con calefacción basada sobre energía solar. Al menos uno de ellos ofrece al usuario una vista panorámica de un río que recorre la ciudad.

Se está elaborando un proyecto para crear baños que se beneficien de las tecnologías de la información y se pueda escuchar un servicio de noticias las 24 horas del día.

«Como ocupan un lugar importante en nuestra vida cotidiana, queremos crear el concepto de espacio cultural en nuestros baños», señaló Sim.

La gente pasa, en promedio, más de tres años de su vida en el baño, añadió.

En el gigantesco estadio de esa ciudad sudcoreana donde se llevó a cabo el Mundial de Fútbol 2002 hay muchos baños con forma de pelota gigante.

Sim señaló que los brasileños que visitaron hace poco Suwon y fueron varias veces campeones de ese torneo internacional, quedaron impresionados con los baños y pretenden copiar la experiencia en su país que, virtualmente, rinde culto a ese deporte.