La presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula Von der Leyen, envió una carta el 16 de marzo a los líderes de la UE con la petición de que -en el contexto de la guerra en Oriente Medio y el alza de los precios de la energía- se retrase el cierre de las centrales nucleares; la semana anterior afirmó que la reducción del peso de la energía nuclear en la UE fue un “error estratégico”.