Recomiendo:
1

Entrevista a Ángel Israel Rivera Ortiz, politólogo, educador e investigador puertorriqueño

«Tanto los Comisionados Residentes como los congresistas de origen puertorriqueño hacen alardes de un poder político que no tienen»

Fuentes: Rebelión

Ángel Israel Rivera Ortiz ha dedicado más de cuatro décadas a la enseñanza de la Ciencia Política en el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, donde también se desempeñó como director del Departamento de Ciencia Política. A lo largo de su carrera, ha contribuido con libros y artículos en diversos países, incluyendo Puerto Rico, Colombia, España, México, Estados Unidos, Jamaica e Inglaterra. Entre sus obras más destacadas se encuentran «Puerto Rico ante los retos del siglo XXI: cambio económico, cultural y político en los inicios del nuevo siglo” (Ediciones Nueva Aurora, 2007) y “La gobernanza democrática en Caguas: Una nueva forma de gobernar” (EMS, editores, 2007), coescrita con Leonardo Santana y Zoraida Santiago. Los intereses de investigación de Rivera Ortiz abarcan la intersección entre la política y la administración pública, la percepción de los puertorriqueños sobre el estatus de la isla y su relación con Estados Unidos, así como las nuevas formas de democracia participativa. Ángel Israel ha contestado todas nuestras preguntas. Todas sus respuestas son para ser compartidas con todos vosotros. 

– Wilkins Román Samot (WRS, en adelante) – ¿Es hora de exigir el fin del colonialismo y comenzar una conversación sobre reparaciones económicas en Puerto Rico y Estados Unidos? ¿Por qué? 

– Ángel Israel Rivera Ortiz (AIRO, en adelante) – Siempre es hora. Ya basta de colonialismo en este país. Yo opino como el Lcdo. José Nicolás Medina Fuentes, que escribió una columna en El Nuevo Día en la que subraya la necesidad de examinar el contexto de la “Orden Ejecutiva” que unos profesionales independentistas escribieron para enviársela a Donald Trump. Hay que examinar el contexto actual para determinar la validez del planteamiento de estos profesionales en cuanto a si es hora o no de darle paso a una discusión seria sobre la posibilidad de la independencia para Puerto Rico. El contexto nos puede indicar que no es el mejor momento debido a los procesos de la deuda y por la extrema dependencia del país en los llamados “fondos federales” para reconstruir lo que dañaron los terremotos del sur y los huracanes. No obstante, opino como el Lcdo. Medina Fuentes que este documento trae a la palestra pública el tema de la independencia de Puerto Rico y ello es más pertinente que nunca dada la negativa estadounidense ante las peticiones del PNP de estadidad federada. Además, este documento les dice en la cara a los estadounidenses, especialmente al Congreso, cómo han estado auspiciando un régimen de corrupción en Puerto Rico y de extrema dependencia, indicándoles en dólares y centavos exactos cuánto malbarata Estados Unidos sus recursos en el mantenimiento de su colonia fallida y corrupta en Puerto Rico y cuánto se ahorraría Estados Unidos con un proyecto de independencia como este. Esa información no tiene precedentes en las relaciones entre Puerto Rico y Estados Unidos y ya estaba pasado el tiempo en que alguien debía cantarle estas verdades a los estadounidenses del Congreso, que tanta indiferencia muestran ante el colonialismo de Estados Unidos en Puerto Rico y en los demás territorios no incorporados de Estados Unidos. 

– WRS – ¿Qué relación, si alguna, ves entre la migración de los puertorriqueños a los Estados Unidos y las innumerables oportunidades desarrolladas por el Congreso de los Estados Unidos para que las corporaciones estadounidenses exploten a Puerto Rico? 

– AIRO – Mientras más boricuas se vayan a vivir a Estados Unidos, más fácil será para las élites extractivas estadounidenses producir la gentrificación en Puerto Rico, mediante la cual se desplazan viviendas de los pobres para construir en su lugar casas para millonarios estadounidenses. Ese proceso se da en demasiados lugares en Puerto Rico y es, en cierto modo, una “sustitución de población” que conviene a los intereses imperialistas de las clases extractivas estadounidenses y ayuda a la perpetuación de la colonia. 

– WRS – ¿Cuál debería ser el rol de la academia y la sociedad civil puertorriqueña dentro de los Estados Unidos y Puerto Rico en la descolonización de Puerto Rico, si alguno? ¿Qué deberían hacer? 

– AIRO – La academia y la sociedad civil democrática, tanto en Puerto Rico como en Estados Unidos, deben aportar los estudios que comprueben cómo Estados Unidos está promoviendo el colonialismo exacerbado en Puerto Rico y cómo eso destruye la democracia en este país, cómo se promueve con fondos federales de los contribuyentes de Estados Unidos la corrupción conjunta de las élites extractivas de Puerto Rico y de ciertas élites extractivas de Estados Unidos en Puerto Rico.

– WRS – ¿Cómo el Comisionado Residente de Puerto Rico en el Congreso de los Estados Unidos y los congresistas de origen puertorriqueño podrían ayudar a resolver los problemas económico-sociales creados por la explotación de los Estados Unidos en Puerto Rico? 

– AIRO – Concuerdo con el profesor Jaime Lluch en que el Comisionado Residente en Puerto Rico ha sido un cargo extremadamente colonial, el cual se ha puesto al servicio, en la práctica, del clientelismo en la política puertorriqueña. Los Comisionados Residentes de Puerto Rico, todos ellos, y no importa si han sido del PPD o del PNP, sin excepción, han sido promotores de la dependencia y van a Washington con la mano estirada para pedir millones para supuestamente resolver problemas de la población de Puerto Rico, pero que en realidad promueven más la corrupción y la dependencia de nuestro país en los “fondos federales”. Jamás actúan como representantes estadounidenses en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, sino como “pidiones” que no cesan de pedir dinero para mantener el colonialismo en Puerto Rico. Los congresistas de origen puertorriqueño, por otro lado, no tienen ningún poder político verdadero en Estados Unidos. Solo tienen derecho al pataleo, a quejarse de lo mal que EE. UU. trata a Puerto Rico. En ese sentido, tanto los Comisionados Residentes como los congresistas de origen puertorriqueño hacen alardes de un poder político que NO tienen. Los Comisionados, por ejemplo, hacen ver que a ellos se deben los fondos federales que Estados Unidos decide enviar a Puerto Rico. Aguajean de que traen beneficios a Puerto Rico, pero los estadounidenses en el Congreso aprueban o no los fondos que deciden enviar a Puerto Rico sin hacer mucho caso a los Comisionados Residentes, que perciben más bien como unos “pidiones ridículos”. Los congresistas de origen boricua se las echan de que hacen por Puerto Rico, pero solo hacen lo que les permite su ausencia de poder. Además, son producto del gerrymandering de los congresistas estadounidenses, quienes manipulan los distritos para que siempre haya la misma “representación” limitada de los puertorriqueños en el Congreso. Y cuando una boricua logra llegar, derrotando electoralmente a un estadounidense de derecha, como Alexandria Ocasio Cortés, los congresistas se encargan de que su poder real sea nulo en el Congreso estadounidense. Ahí tenemos el ejemplo de Luis Gutiérrez, que se las echaba de independentista, pero que nunca pudo hacer mucho por Puerto Rico realmente y hasta fracasó en promover una ley de inmigración más justa en Estados Unidos para los migrantes latinoamericanos. 

– WRS – ¿Por qué los movimientos de estadidad no han sido capaces de confrontar al imperialismo estadounidense en Puerto Rico y los Estados Unidos? ¿Qué deberían hacer? 

– AIRO – No lo han sabido hacer porque van como corderitos mansos, ya entregados al imperio de antemano, gratuitamente. Por eso hacen el ridículo y no los respetan allá, y porque, además, han intentado apoyar la estadidad alegando falsedades y “trucos estadísticos” que dicen que la estadidad tiene mayoría en Puerto Rico, aunque solo sean una minoría grande. Los estadistas han hecho un hazmerreír y ridículo con los “Cabilderos de la Estadidad”. Ya no tienen mucho que hacer, realmente, porque les perdieron el respeto. Aguajearon con una elección presidencial ficticia, han rogado la estadidad de muchas maneras y jamás les hacen caso. Por lo tanto, mejor es que desistan de su objetivo imposible y respalden la independencia, como anticipó Carlos Romero Barceló. 

– WRS – ¿Qué ha hecho, si algo, la presidencia de los Estados Unidos, y los dos partidos políticos dominantes dentro de los Estados Unidos, el Demócrata y el Republicano, para mitigar el desastre que ellos y los estadounidenses ayudaron a crear dentro de Puerto Rico? 

– AIRO – Hay que reconocer que han enviado fondos federales para mitigar los desastres naturales en Puerto Rico. No obstante, dichos fondos llegan tarde e incompletos. Los propios partidos puertorriqueños han fallado en utilizar bien y completamente esos fondos. Lo que ni la presidencia de Estados Unidos ni los dos partidos dominantes allá han hecho es mitigar los desastres coloniales que han creado o promovido en Puerto Rico. Continúan sus élites extractivas con prácticas que le arrebatan recursos a puerto Rico. Por ejemplo, la Junta de Control Fiscal la decidió el Congreso estadounidense, pero la paga el gobierno de Puerto Rico y ha resultado cara en términos de sus gastos y de la buena vida que se dan sus miembros. Los partidos estadounidenses no hacen realmente nada para evitar que haya élites extractivas también en los partidos tradicionales de Puerto Rico, el PPD y el PNP, y han continuado permitiéndoles el enriquecimiento con los contratos que da el gobierno de Puerto Rico, a ciencia y paciencia de la Junta de Supervisión Fiscal de Estados Unidos que opera en Puerto Rico y que paga el gobierno local. Solo el FBI ha detenido a algunos corruptos cuando, como en el caso de Tata Charbonier o en el caso de Jorge de Castro Font, sus corrupciones han sido muy obvias. En el caso de Charbonier, se culpó a una persona negra del Pueblo. En el caso de Jorge de Castro Font (alias Ñañito), se culpó a una persona blanca y de la élite política de Puerto Rico. 

– WRS – ¿Cuál sería la forma de que los puertorriqueños rompan con este ciclo de abuso del colonialismo estadounidense dentro de Puerto Rico? ¿Debería Puerto Rico y los puertorriqueños ser reparados económicamente por Estados Unidos? 

– AIRO – Claro que sí. Estados Unidos ha sido responsable de acomodar la economía de Puerto Rico a sus intereses en las diferentes épocas. Han desnaturalizado la economía del país, han eliminado el tren de circunvalación de la isla para promover sus automóviles y lo que los puertorriqueños gastan en ellos, incluyendo sus piezas, han esterilizado a mujeres puertorriqueñas por conveniencia propia, han promovido el urbanismo desparramado y han dañado el ambiente natural como les ha dado la gana. Las mitigaciones de la EPA llegan tarde y algunas son poco efectivas, han controlado las comunicaciones y las bases para fines militares y han enviado a boricuas a morir en sus guerras internacionales. Es evidente que los fondos federales que dan no compensan realmente los daños causados, por lo que alguna reparación económica es necesaria en cualquier transición a otra situación política. Cuánto debe ser la reparación, ya lo calcularán sabiamente nuestros economistas. 

– WRS – El economista francés Thomas Piketty considera que Francia debería reparar en más de 28 mil millones de dólares estadounidenses a Haití. ¿En cuánto debería Estados Unidos reparar económicamente a Puerto Rico y a los puertorriqueños? 

– AIRO – En por lo menos eso y quizás más. 

– WRS – Muchos puertorriqueños viven en la diáspora, bien en Estados Unidos como fuera de Estados Unidos. Otros puertorriqueños han sido y son partícipes del saqueo estadounidense dentro de Puerto Rico. Todos, los primeros y los segundos son estadounidenses. ¿Por qué deben ser o no ser recompensados? ¿Son todos los puertorriqueños sujetos coloniales a los que se les ha robado su futuro en su propia tierra? ¿Se les debe devolver su futuro, estén donde estén, sean quienes sean? 

– AIRO – Hay puertorriqueños y hay puertorriqueños. Los que han sido élites extractivas para beneficio propio a costa del Pueblo han agarrado una tajada que no les debía corresponder, pero la disfrutaron a base de apoyar el colonialismo. Esas personas deben, en alguna forma, pagarle al Pueblo, si vamos a operar con justicia democrática. Los demás decidirán, si permanecen en Puerto Rico, cuál es ese futuro al que tienen derecho. 

– WRS – Recientemente ha estado moviéndose un proyecto de Orden Ejecutiva para el reconocimiento de la soberanía de Puerto Rico por parte del Presidente de los Estados Unidos. ¿Qué le falta a ese proyecto de Orden Ejecutiva? ¿Qué defectos le ves a ese proyecto de Orden Ejecutiva? ¿Por qué los Estados Unidos merecen algo mejor? ¿Por qué Puerto Rico merece algo mejor? 

– AIRO – Opiné arriba sobre ese “proyecto” de algunos independentistas profesionales y de prestigio. Creo que el documento es una comunicación con el Congreso para que ellos reconozcan lo que han estado haciendo en Puerto Rico y con su gente. Es un comenzar un diálogo con ellos señalando las corrupciones que mantienen en el país y el costo que ellas tienen para los contribuyentes estadounidenses. Algunos, obviamente, ya estaban enterados, y a otros se les entera con el propio documento. Solo de esa manera tiene algún sentido haberlo escrito y enviado. De ninguna manera puede verse esto como un intento de que Donald Trump inicie un proceso con una orden ejecutiva. Si hubo esa intención, entonces fue un disparate de sus autores, ya que de Donald Trump solo se han recibido desprecios e indiferencias ante la situación de Puerto Rico. Y Trump ha sabido muy bien mantener el mismo colonialismo exacerbado que mantuvieron los demócratas. Ni Demócratas ni Republicanos han sido santos con nuestro país y su gente. Puerto Rico no solo tiene que definir una condición política soberana, Puerto Rico debe aprovechar para defender y reformar la democracia, tan defectuosa como ella puede ser y es en una colonia. A ese documento le falta una defensa de la democracia. Debió defender el proceso democrático y defender la descolonización como un instrumento para construir una democracia efectiva. Había que decirle a Trump que su autoritarismo no es bienvenido en Puerto Rico y que deseamos la descolonización para construir una verdadera democracia. Solo así, tanto Estados Unidos como Puerto Rico quedarían beneficiados por el proyecto del documento. Interpretarlo como que Puerto Rico solo anhela independencia y que está dispuesto a aceptarla por una Orden Ejecutiva de Donald Trump es, obviamente, un disparate descomunal.

Wilkins Román Samot, Doctor de la Universidad de Salamanca, donde realizó estudios avanzados en Antropología Social y Derecho Constitucional.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.