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Entrevista a Francisco Louçã, profesor de economía en el Instituto Superior de Economia e Gestão de Lisboa

«Un gobierno de izquierdas se define por el mandato popular de romper con la Troika»

Fuentes: Viento Sur

Francisco Louçã es profesor de economía en el Instituto Superior de Economia e Gestão de Lisboa. Es autor de numerosos libros y ensayos entre los que se incluyen Ensaio para uma Revolução [Ensayo para una revolución]; El tiempo pasa: desde la revolución industrial a la revolución de la información, con Chris Freeman; Portugal Agrilhoado – […]

Francisco Louçã es profesor de economía en el Instituto Superior de Economia e Gestão de Lisboa. Es autor de numerosos libros y ensayos entre los que se incluyen Ensaio para uma Revolução [Ensayo para una revolución]; El tiempo pasa: desde la revolución industrial a la revolución de la información, con Chris Freeman; Portugal Agrilhoado – A Economia Cruel na Era do FMI [Portugal encadenada – La economía cruel en la época del FMI]; y los más recientes, junto a Mariana Mortagua, A Dividadura [La dictadura de la deuda] y Isto é um Assalto [Esto es un atraco]. Louçã formó parte del movimiento estudiantil contra la dictadura de Salazar en los años setenta. Fue arrestado por participar en las protestas contra la guerra colonial en diciembre de 1972. Es uno de los miembros fundadores del Bloco de Esquerda y fue candidato en las elecciones presidenciales portuguesas en 2006 y coordinador general del Bloco entre 2005 y 2012. Continúa jugando un papel activo dentro del Bloco y de los movimientos sociales internacionales.

Mark Bergfeld: El año pasado, el Ministro de Finanzas alemán Wolfgang Schäuble etiquetó a Portugal como «el mejor alumno de la Eurozona». Ahora Portugal se enfrenta a un panorama económico difícil. El desempleo, por ejemplo, se ha disparado al 18%. La coalición del gobierno formada por el PSD y el CDS está reclamando más tiempo para implementar estas medidas de austeridad. ¿Cuáles son las razones de fondo de esta tendencia a la baja de Portugal?

Francisco Louçã: La recesión ha sido causada por la austeridad y la transferencia de recursos al pago de la deuda. La disminución de los salarios y de las pensiones ha creado una espiral descendiente en la economía. Esto es algo diferente a actuar como un buen alumno. Ciertamente este es el precio que pagas por aceptar las reglas de Merkel y Schäuble.

La crisis económica ha creado fracturas en el régimen. A principios de Abril, la Corte Constitucional de Portugal impugnó cuatro de nueve de estas medidas de austeridad. Un miembro significativo de la Asamblea de Portugal, Miguel Relvas, dimitió. ¿Qué está pasando en la capa superior de la sociedad portuguesa?

Hay una crisis en la coalición de gobierno. Los dos partidos de derechas en el poder tienen dificultades para imponer las soluciones de la Troika: incremento del desempleo, recortes en los servicios públicos, aumento de los impuestos, reducción de la Seguridad Social y del Estado del bienestar. La decisión de la Corte Constitucional de modificar estas políticas demuestra que esto es más que una crisis política: es el comienzo de una crisis del régimen. En Grecia y en Italia, esta crisis de régimen es evidente. En España parece que se da el mismo fenómeno. Esta es la consecuencia directa del déficit democrático, de las medidas de austeridad y de sus nefastas políticas.

En Europa hemos sido testigos de tres líneas de resistencia a la Troika: huelgas de masas por parte de los trabajadores y trabajadoras, revueltas de la juventud como las de Indignados y revueltas electorales como la de SYRIZA en Grecia, el Front de Gauche en Francia o la CUP en Catalunya. En Portugal hemos presenciado las dos primeras líneas, pero no hemos visto un aumento del apoyo al Bloco o al Partido Comunista. ¿Por qué la izquierda portuguesa no es capaz de tomar ventaja en una situación que le es favorable?

Las encuestas indican un aumento del apoyo a los partidos de la izquierda anti-Troika. Actualmente, estos representan algo más del 20%. Pero para elegir a un gobierno de izquierda -uno que se declare anti-memorándum y llame a romper con las reglas de la Troika-, se necesitaría mucho más. Un gobierno de izquierda tendría que reestructurar y cancelar parcialmente la deuda para recuperar el empleo y la capacidad de inversión. La manifestación que congregó a millones de personas el 2 de marzo demostró la disposición del pueblo portugués a luchar por sus salarios y pensiones como parte de su responsabilidad democrática.

En el congreso del Bloco celebrado en noviembre de 2012 los delegados y delegadas votaron mayoritariamente por adoptar como consigna «por un gobierno de izquierdas». Usted resumió algunas líneas de lo que debe ser un gobierno de izquierda en su discurso de apertura. Como quiera que un gobierno de izquierdas solo sería posible con la participación del Partido Socialista, que no se ha declarado en contra de todas las medidas de austeridad, ¿Qué significa esta consigna y qué se puede lograr?

No se trata de una consigna. Es una propuesta a todos aquellos hombres y mujeres que luchan por una alternativa de izquierdas viable. En este sentido, no se trata de un compromiso con el Partido Socialista. Por mucho tiempo ellos han apoyado o aceptado el memorándum y el chantaje del FMI, este partido es absolutamente incapaz de ofrecer una solución. Un gobierno de izquierdas se define por el mandato popular de romper con la Troika, como ha propuesto SYRIZA en Grecia. No renunciamos a nuestra responsabilidad ni dudamos de que la lucha es la solución más sólida a corto plazo. Estamos abocados a una ruptura con las imposiciones del capital financiero, Merkel y sus socios. Esta política representa la demanda popular por un gobierno de izquierdas contra la Troika.

Con la correlación de fuerzas actual, ¿usted cree que un gobierno de izquierdas en Grecia o Portugal podría batir a la Troika?

Este es el único camino. Por supuesto, tal gobierno podría verse amenazado. Debe estar dispuesto a buscar aliados en Europa y en otros lugares, ya que la UE y el BCE son devotos de la austeridad y sirven a los intereses del capital financiero. Su victoria depende del apoyo popular, de su coherencia y de su capacidad para tener iniciativa.

El total de la deuda del Estado portugués asciende a 209 billones de euros, equivalente al 126.3% del PIB. Los activistas del movimiento alter-mundialista demandaban la cancelación de la deuda de los países del tercer mundo. Actualmente, en el seno de la izquierda europea se da una discusión similar sobre «renegociar la deuda», «cancelar la deuda» y la «Jubilee Debt Coalition» (Drop the Debt). ¿Cómo debería responder la izquierda europea?

Exactamente en ese camino. Una economía con un déficit del 3% no puede pagar un interés del 4%. Si la deuda crea deuda, la cancelación es la única solución.

Hemos sido testigos de numerosas huelgas de los trabajadores del transporte (TAP), del sector público, y de huelgas generales convocadas por la confederación sindical CGTP. Por otro lado, hemos visto estallidos de ira popular en las calles durante las manifestaciones bajo el lema «Que se lixe a Troika». ¿Cómo se relacionan entre sí estas dos formas de resistencia? ¿Hay iniciativas comunes?

Las huelgas son débiles. El movimiento popular juvenil y los movimientos sociales han conseguido movilizar en grandes manifestaciones en dos ocasiones: el 15 de septiembre y el 2 de marzo. Las dos veces más de un millón de personas marcharon en un país con una población de diez millones. ¡Esto supone un gran éxito! Esto demuestra hasta qué punto una plataforma política abierta y unida puede transformar la situación.

En 1974 un golpe de Estado por militares de izquierdas del MFA derrocó la dictadura de Salazar y alumbró un levantamiento revolucionario de los trabajadores portugueses. ¿Qué rol juega la memoria de la Revolución de los Claveles en las actuales movilizaciones contra la austeridad?

La Revolución de los Claveles fue la última revolución del siglo XX en Europa. Ésta inició los movimientos para acabar con las dictaduras en Grecia y en España. Está profundamente arraigada en la memoria de las viejas generaciones. La gente joven canta hoy «Grândola, Vila Morena», la maravillosa y significativa canción utilizada por la señal de radio del ejército durante la operación de abril de 1974. La generación posterior tiene que reapropiarse de los símbolos de la revolución. Pero las nuevas formas políticas requieren diferentes formas de representación. Tenemos que dar soluciones a través de la propuesta de un gobierno de izquierdas en lugar de dormirnos en lo que sucedió hace algunas décadas.

13/05/2013 http://www.europe-solidaire.org/spi…

Francisco Louça es economista y miembro del Bloco de Esquerda de Portugal. Mark Bergfeld es militante socialista, residente en Londres. Participó activamente en el movimiento estudiantil de 2010 en Londres. Actualmente realiza su tesis doctoral sobre Movimientos en Red y el reto para los Partidos de Izquierda. Se pueden encontrar sus textos en mdbergfeld.wordpress.com. Twitter: @mdbergfeld.

Traducción: VIENTO SUR

Fuente: http://www.vientosur.info/spip.php?article8047