La deforestación tropical en todo el mundo y sobre todo en la Amazonía, tiene una causa primordial y silenciada: la ganadería extensiva, seguida a cierta distancia de los cultivos de soja, también para ganado (un término especista que reduce al animal a objeto de explotación y que aquí se utiliza como referencia solo a dicha actividad de explotación) tanto intensivo como extensivo, y, muy lejos de estos, la minería y resto de impactos.