La economía mundial que se ha tambaleado por la crisis sanitaria desencadenada por la covid-19, experimentará posiblemente un desigual fuerte rebote a medio plazo si, finalmente, se logra neutralizar al virus y sus variantes. Sin embargo, es claro que las desigualdades, la precarización y los niveles de pobreza a escala mundial se están profundizando. El crecimiento entre las potencias imperialistas, además, expresa ritmos diferentes y los países semicoloniales están abocados a aumentar los padecimientos de sus poblaciones, entre otras cosas, por la falta de vacunas. Este caldo de cultivo social y económico augura nuevos estallidos de la lucha de clases.