Hace tiempo que vengo pensando sobre el discurso del desarrollo. Pude trabajarlo en un artículo que escribí hace algunos años, llamado “Las bases antropocéntricas y eurocéntricas de la idea de pobreza y comunicación moderna” (1).
Categoría: Feminismos
Las expertas advierten que al invisibilizar a las mujeres en la investigación, se las ignora también en la consulta médica: o se medicaliza o diagnostica de manera errónea debido a una desigualdad que es estructural
Los ecosistemas digitales no son neutrales. Son espacios donde se acumula riqueza, se organiza el trabajo, se sostiene la vida cotidiana y se disputa el poder político.
En las últimas décadas, uno de los logros centrales de los movimientos de mujeres ha sido cuestionar la división tradicional de roles de género y luchar por una presencia igualitaria en la vida social, económica y política. En muchas sociedades las mujeres han entrado en las universidades y en el mercado laboral, han ganado presencia en la vida cultural y política y, en algunos casos, han llegado a los niveles más altos del poder político, económico y militar.
Tras el 7 de octubre de 2023, el proceso de colonización y el intento de exterminio del pueblo palestino por parte de Israel han entrado en una nueva fase de intensificación.
Una sórdida historia de repetidas violaciones sexuales sacude la opinión pública suiza, reactualiza el “caso Pélicot” y devela un escándalo con repercusiones sociales y políticas.
La pasada década, emergió un renovado movimiento feminista con un carácter ampliamente anticapitalista. Este daba respuesta a una organización de la reproducción social basada en la invisibilización y devaluación de las actividades feminizadas y racializadas que sostienen la vida de la clase trabajadora.
Hace algunos meses publiqué una columna titulada «Johannes Kaiser y la cofradía de los macholibertarios» (1), donde sostuve que La Cofradía, espacio de ultraderecha vinculado a Johannes Kaiser, funcionaba como un espacio digital de promoción de la masculinidad hegemónica, dedicado a ridiculizar lo diferente, despreciar la vulnerabilidad y demostrar virilidad mediante la humillación permanente.
Monika Martyna Koniuszek (Polonia 1985 – Montañita, Santa Elena, 8 de junio de 2026) fue una activista medioambiental y defensora de los derechos humanos de origen polaco, radicada durante más de una década en la provincia de Santa Elena, Ecuador.