Las nuevas empresas de gestión y marketing de OnlyFans siguen las reglas de Tate, hombres enseñando a otros hombres a comercializar, vender y sacar provecho de los cuerpos de las mujeres. No solo estamos lejos de abolir la prostitución convencional (un 28% de los hombres españoles reconoce haber pagado por sexo), hay nuevas formas de explotación que jamás conducen al empoderamiento de las mujeres