En las últimas décadas, uno de los logros centrales de los movimientos de mujeres ha sido cuestionar la división tradicional de roles de género y luchar por una presencia igualitaria en la vida social, económica y política. En muchas sociedades las mujeres han entrado en las universidades y en el mercado laboral, han ganado presencia en la vida cultural y política y, en algunos casos, han llegado a los niveles más altos del poder político, económico y militar.