En 2015, el agricultor peruano Saúl Luciano Lliuya demandó a RWE, alegando que las emisiones de la empresa habían contribuido al calentamiento global y al deshielo de los glaciares sobre Huaraz El agricultor perdió contra el gigante energético, pero la demanda allanó el camino para responsabilizar a las empresas de la crisis climática, escribe Noah Walker-Crawford