Vanuatu, un pequeño país soberano insular en el Pacífico Sur, ha logrado que la Asamblea General de la ONU (20 de mayo de 2026) apruebe una resolución climática contra los combustibles fósiles y reconoce la necesidad de una transición fuera de los hidrocarburos, enfrentándose a EEUU, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Rusia y otros productores petroleros.