Los canjes deuda por naturaleza (o debt for nature swaps) vuelven con fuerza a la escena internacional. Promovidos como una solución innovadora para reducir la deuda de los países del Sur y financiar al mismo tiempo la conservación de la naturaleza, estos mecanismos fueron ampliamente difundidos en los últimos años, particularmente durante las reuniones de la COP28 en Dubái. Desde hace poco tiempo, aunque no son nuevos —el primer acuerdo de ese tipo fue firmado en 1987 en Bolivia— su uso se ha intensificado.