Ser socialistas seguirá siendo difícil por mucho tiempo. Pero si queremos empezar a ganar, tenemos que estudiar las derrotas recientes de Syriza en Grecia, de Jeremy Corbyn en el Reino Unido y de Bernie Sanders en Estados Unidos, junto a los fracasos de la socialdemocracia durante el siglo veinte y la menguante relevancia del leninismo tradicional.