Guillermo Lasso afirmó en referencia al acuerdo con Corea del Sur que en “un centro de recursos genéticos se podrá producir y patentar medicamentos, cosméticos, materiales de construcción, bioplásticos y más; todo ello con sostenibilidad ambiental y convirtiendo a la nación en un referente regional y mundial”. Esta afirmación contradice lo establecido en la Constitución de Ecuador para defender los conocimientos colectivos en el ámbito de las ciencias, tecnologías y saberes ancestrales y prohibir la apropiación de recursos genéticos.