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Ucrania

El nacional-idiotismo: risible, pero peligroso diagnóstico

Fuentes: Komunist.com.ua

Traducido del ruso para Rebelión por Josafat S. Comín

Últimamente vengo notando algo raro que me pasa: cuando alguien pronuncia la combinación de palabras «patriota ucraniano», por alguna razón yo acabo oyendo «idiota ucraniano». Imagino que estas alucinaciones auditivas sin importancia deben de estar relacionadas en primer lugar con los actos de aquellos que precisamente se autodenominan patriotas ucranianos. Juzguen ustedes mismos: un grupo de hombres adultos cargan en mitad de la noche una escalera para dirigirse al monumento a Lenin. Luego uno de ellos asciende por esa inestable escalera hasta la cabeza de granito de Vladímir Ílich y con un golpe decidido le arranca la nariz. Todo esto se graba en vídeo para luego presentarlo como una parte de su guerra de liberación nacional contra el bolchevismo. Los «héroes» comparecen orgullosos frente al juez. Con la camisa propia del atuendo nacional claro está…Un detalle: estamos viviendo en el 2011.

¿Se puede ser más imbécil? Estamos ante el grado más profundo de retraso mental, que se caracteriza por la casi absoluta falta de juicio. Entre los participantes de aquellos acontecimientos y sus instigadores no se encontró ninguno que pudiese prever el posterior desarrollo de los acontecimientos, que bien puede terminar con ellos en la cárcel. Me puedo imaginar la escena: «¿Por qué estás aquí colega?» Respuesta:»Por arrancarle a Lenin la nariz» Escena muda…

Risas aparte, lo cierto es que el nivel del idiotismo nacional ucraniano no fue suficientemente tenido en cuenta por la sociedad, hasta los últimos acontecimientos de la explosión del busto de Stalin en Zaporozhe1. Creo que la inmensa mayoría de personas capaces de pensar tienen claro que el «nacional-idiotismo» comporta una amenaza real para la vida de todos. Por fin ha quedado claro que el nacional-idiota ucraniano no solo se distingue de la gente normal porque lleva una foto de Bandera en el bolsillo izquierdo de la chaqueta, odia a los judíos y a los «Moskali» (termino despectivo para referirse a los rusos. N de la T.), y solo conoce dos palabras (gloria a los héroes), sino porque puede también colocar una bomba en un lugar público.

Pero que digo bomba…si los nacional-idiotas hablan en serio de no sé que revolución nacional de liberación. Resulta ahora que ya tienen un motivo para ejecutarla: el que a su «héroe nacional» Stepan Bandera2, le hayan quitado el título de «héroe».

Según el último «know-how» revolucionario de los nacional-idiotas: «Nuestro Ejército Barderista cruzará el Dnieper, llegará a Donetsk y echará de Ucrania a toda esa banda de hijos de…que ha usurpado el poder». Precisamente esas fueron las palabras que utilizó en un mitin dedicado a ensalzar la figura del mayor de sus nacional-idiotas con tendencias sadistas,―como era Stepan Bandera―, el diputado del gobierno local de Lvov y amante borrego de la libertad, Yuri Mijálchishin.

Al parecer, al menos si juzgamos por las intervenciones de estos borregos, la situación revolucionaria en Ucrania bajo la bandera de Bandera, ya ha madurado. Lenin al que tanto odio guardan los nacional-idiotas, casi tanto como a los «moskali», nos dio una definición muy concisa de lo que era una situación revolucionaria: cuando los de arriba no pueden seguir gobernando como hasta ahora y los de abajo no quieren seguir viviendo igual, las masas están listas para la actividad revolucionaria. Podemos querer u odiar a Lenin, pero en este tema sería estúpido no estar de acuerdo con él, al fin y al cabo le dedicó toda su vida a la revolución…¿Aunque de qué estaba yo hablando?

Los síntomas de la ausencia de raciocinio en los nacional-idiotas son evidentes. Resulta entonces, que en Ucrania se cumplen los dos primeros condicionantes; falta el tercero. Por muchas vueltas que le des ¿De dónde van a salir esas «masas dispuestas a la actividad revolucionaria», que querrían sacrificarse en pos de la bestia fascista?

Un patriota es aquel que ama a su patria, se entrega a su pueblo y está dispuesto a sacrificarse en nombre de los intereses de su patria. ¿A qué sacrificios está dispuestos estos nacional-idiotas? ¿Qué hazañas están decididos a realizar en nombre de la Patria? Solo las que provoquen risa o indignación. ¿Por qué los nacional-idiotas relacionan el amor a la Patria con el culto a un criminal muerto, con el odio a otros pueblos y la eterna cuita ucraniana?

Los nacional-idiotas viven en su pequeño mundo «banderoviano» y no excluiría que muchos de ellos creyesen en serio que con renombrar la Calle Shujévich3 en Calle del héroe Shujévich, Ucrania renacerá. Creo que no deben ser más de un puñado, incluso entre los representantes de las más estrafalarias variantes del nacional-idiotismo, y sin embargo los diputados de Lvov están decididos a renombrar las calles y que pasen a llamarse Calle del héroe Bandera y Calle del héroe Shujévich. ¿No es de risa? Yo también me parto, pero esta ocurrencia le va a salir al presupuesto de Lvov bastante cara. Por no mencionar los problemas que va a ocasionar a toda la gente que viva en esas calles, a los que les va a tocar poner de su bolsillo el dinero necesario para cambiar la dirección en su documentación etc. Será un incordio también para las empresas que editan planos, material publicitario y para todas las empresas en general que tengan sus oficinas en esas direcciones. Los nacional-idiotas eso no lo ven. Su ignorancia aparte de hacer gracia, golpea los bolsillos. Aunque no debería de sorprendernos, el que va al circo compra la entrada y no se escandaliza…solo que estos payasos han dejado de tener gracia.

En definitiva, en el trabajo de aislar a los más revoltosos de entre los nacional-idiotas no solo debería implicarse el personal de los centros psiquiátricos, sino también las fuerzas del orden. Por suerte ya han empezado a hacerlo. La pena es que sea algo tarde, y sólo después del atentado en la sede del PCU en Zaporozhe. Lo principal es que ese impulso no se apague, que no desistan de separar a los ciudadanos que se saben comportar de estos «patriotoidiotos».

Hace tiempo que sus jueguecitos a Bandera se han pasado de la raya, ya han sustituido los petardos por el trinitrotolueno y las armas de verdad. ¿Qué podemos esperar de un idiota con un AK cargado en las manos? Los arrestos y registros a los nacional-idiotas más activos han demostrado que la posesión de armas no es ningún mito ni invento.

El alcohólico nunca se reconoce como tal. El loco no comprende que está privado de la razón. Estos síntomas están presentes en los nacional-idiotas. Por eso, hoy día se autodenominan «patriotas ucranianos» todo tipo de gamberros, delincuentes y terroristas, de todo menos quienes de verdad merecen denominarse patriotas. Estos se guardan para sí modestamente sus sentimientos patrióticos. Son esos profesores, quienes a cambio de un salario paupérrimo enseñan a nuestros hijos, los militares hambrientos y sin vivienda propia, los médicos que son fieles al juramento hipocrático. Patriotas son la inmensa mayoría de los ciudadanos de Ucrania, para quienes lo importante no es en que idioma habla su hijo, sino que sepa hacer amigos y ser bueno…Patriotas son esa inmensa mayoría, que quiere que en nuestro país haya justicia social y que cuando dicen: este es mi país, no están pensando «mi propiedad». Son los que llenan de sentido el concepto de Patria…

Fuente:http://www.komunist.com.ua/article/17/13291.htm

Notas:

  1. El pasado 31 de diciembre colocaron una bomba junto al monumento a Stalin, en el patio de entrada de la sede del Partido Comunista de Ucrania en la ciudad de Zaporozhe, que ocasionó cuantiosos daños materiales al edificio.
  2. Líder e ideólogo de la «OUN» (Organización de Nacionalistas Ucranianos). En junio de 1941 aprovechando la invasión de la URSS por los alemanes proclamó el acta de independencia de Ucrania.
  3. Dirigente del «UPA» (Ejército Insurgente Ucraniano), comandó el batallón «Nachtigall» de la Wehrmacht. Tras el fin de la guerra, continuó la lucha armada contra el ejército soviético hasta 1950, año en que muere en combate.

En 2007, el entonces presidente Yushenko, le concedió el título póstumo de héroe de Ucrania, tanto a él como a S. Bandera.