Recomiendo:
0

Carta al alcalde de París

¡Mantengámonos movilizados!

Fuentes:

Traducción Susana Merino

Señor Alcalde de París :

Aunque el PS(1) tiene una larga tradición de camaradería con el partido laborista israelí debería comprender que en la actualidad el sinonismo lejos de ser un movimiento nacional judío como originalmente se definió, es un movimiento conquistador de un territorio, Palestina, conquista que ha llevado a la destrucción de Palestina y a la expulsión de los palestinos.

Ben Gurion fué el organizador de esa conquista y por consiguiente carga sobre sí una enorme responsabilidad histórica. Querer dedicarle una avenida en un parque parisién parece entonces una señal de apoyo al impulsor de la conquista militar de Palestina. Puesto que el Estado de Israel nació de esa continua conquista basada en la opresión de los palestinos, la decisión de la Alcaldía de París resulta más que escandalosa.

Usted pensará tal vez que esa dedicatoria a quien puede considerarse el padre de la nación israelí es una señal de simpatía hacia los judíos. Permítame decirle, en mi condición de judío antisionista, que esta señal de simpatía es más bien corrupta y de cierta manera una señal de antisemitismo.

Si bien es cierto que el sionismo ha conquistado la simpatía de la mayor parte de los judíos luego de la Segunda Guerra Mundial y del genocidio, no es menos cierto que ha llevado a los judíos a una aventura bélica que dista aún mucho de terminar. Lejos de ser el último refugio de los judíos perseguidos, el Estado de Israel se ha convertido en un Estado belicista que sólo puede sobrevivir en guerra con los que expulsó de sus tierras; y los judíos que esperaban escapar del antisemitismo europeo a través del sionismo se han convertido en los soldaditos de este Estado guerrero. De este modo el sionismo está conduciendo a los judíos a un callejón sin salida. Apoyarlo se convierte, entonces, en una forma de antisemitismo.

De un Estado que debería haber sido un puerto de paz para los judíos del mundo, sólo queda un bastión de Occidente frente a la barbarie, como decía Herzl en su obra El Estado de los judíos, como si de ese modo esperase conseguir el apoyo de las potencias, y en tal sentido lo logró en la medida en que las potencias occidentales EEUU y la UE apoyan al Estado de Israel y aceptan y hasta aprueban la forma en que burla el derecho internacional. Dedicar un lugar de París al fundador del Estado de Israel, parece más bien un apoyo a una política de conquista y de opresión. Es algo que resulta intolerable y plantea la siguiente pregunta : «¿Cómo puede apoyar esa política una parte de la izquierda europea?»

Usted va a inaugurar además ese lugar junto al Presidente del Estado de Israel, el gobierno de un Estado que en nombre de una brumosa legitimidad histórica continúa la conquista de Palestina a través de una colonización y que manifiesta su voluntad de «librar» de toda presencia palestina a la ciudad de Jerusalén. Apoyar esa política israelí se convierte así en una forma de desprecio hacia las víctimas de las maniobras israelíes.

Podría hablarse de un premio al crimen.

No creo que esta carta le haga cambiar de decisión, puesto que usted no quiere ver la realidad y confunde sus compromisos con la izquierda con el apoyo a una política de conquista y de opresión. No espero por lo tanto nada de esta carta, sólo que exprese mi cólera contra una izquierda incapaz de defender sus propios valores.

Es verdad que sé desde hace mucho tiempo que el deletéreo viento de la SFIO de los años cincuenta, los de la guerra de Argelia, sopla aún sobre el actual PS.

Es todo lo que tengo que decirle.

Notas :

1) PS. Partido Socialista

2) SFIO (Sección Francesa de la Internacional Obrera) 

Rudolf Bkouche es profesor emérito de la Universidad de Lille, miembro de la UJFP (Union Judía Francesa por la Paz) y de IJAN (International Jewish AntiZionist Network)