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Reflexiones sobre los primeros meses de gobierno de Nicolas Sarkozy

Fuentes: CEAMO

En un número anterior de CEAMOnitor señalábamos que se especulaba que las relaciones caracterizadas por el «calor humano» bajo Jacques Chirac, cambiarían de perspectiva con Nicolas Sarkozy. Incluso algunos expertos señalaban que África se preparaba para una relación difícil con el nuevo mandatario en ámbitos como las políticas comercial y migratoria.(1) Aun sin ser exhaustivos, […]

En un número anterior de CEAMOnitor señalábamos que se especulaba que las relaciones caracterizadas por el «calor humano» bajo Jacques Chirac, cambiarían de perspectiva con Nicolas Sarkozy. Incluso algunos expertos señalaban que África se preparaba para una relación difícil con el nuevo mandatario en ámbitos como las políticas comercial y migratoria.(1)

Aun sin ser exhaustivos, los meses iniciales parecen indicar un resultado mixto en la relación, a veces, incluso, controvertido. Varios acontecimientos de relieve han marcado este breve período, a considerar, la Cumbre UE-África, muy bien aprovechada por el mandatario, las visitas a países africanos y la espectacular presencia de Muanmar el Khadafi en París por segunda vez en 30 años.

La valoración de Sarkozy sobre la Cumbre UE-África señala que bastaría con el reacomodo ocurrido en las relaciones con Angola, Rwanda y la Côte d’Ivoire para considerar que había sido útil su presencia en Lisboa. Después de la ruptura de relaciones de Kigali con París, el encuentro entre Sarkozy y Paul Kagame en la capital lusitana y el anuncio de la creación de un grupo de trabajo para el restablecimiento de relaciones podrían indicar el fin de una etapa muy embarazosa en las relaciones con Rwanda. Ello, empero, no necesariamente significará la recuperación francesa del trauma causado por el genocidio de 1994, tema que precisaría de otro y más complejo análisis.

Otra entrevista sorpresiva fue sostenida por Sarkozy con Laurent Gbagbo con la clara intención de «destrabar» las relaciones con Abidjan, muy resentidas por la percepción del gobierno y las fuerzas leales ivoiriens acerca de si París había o no facilitado o, al menos, apoyado indirectamente, las acciones de los rebeldes. Lo anterior, además, se vincula con la posibilidad, al parecer por vez primera en los últimos años, de un acomodo al conflicto interno en la Côte d’Ivoire.

Uno de los acontecimientos más espinosos del vínculo entre Francia y África en la segunda mitad de 2007 estuvo asociado al negativo episodio protagonizado por la organización Arche de Zoé, responsable del intento de llevar a Francia 103 niños desde el este chadiano. La pena prevista en Chad para ese delito es de hasta 25 años de trabajo forzado.(2) Algunas fuentes se han cuestionado incluso si estamos en presencia de un ejemplo más de la Françafrique o si hemos llegado al fin de «el África de papá».(3) El arribo del Presidente francés en persona para recoger a un grupo de los detenidos (exonerados de juicio por la justicia chadiana) levantó consideraciones encontradas, mientras para el derechista periódico Le Figaro el hecho marcaba el signo de un cambio de época; para otros era expresión de la pérdida de influencia francesa ya que era la primera vez en la larga, y pletórica de hechos de todo tipo, historia de las relaciones franco-africanas en que un mandatario de la ex metrópoli tenía que resolver en persona un asunto tal.(4) No faltaron, entonces, quienes juzgaron el viaje de fructífero; pero los socialistas franceses no desperdiciaron la oportunidad para recordar la permanente tentación de Sarkozy de asumir roles protagónicos, lo que Jean-Louis Bianco resumió subrayando que no se puede dirigir un Estado asumiendo el papel de «el Zorro».(5) En ese marco, varios magistrados chadianos lo calificaron de un atentado a la justicia de su país. Por su parte, el Presidente Iddris Deby fue enfático en sus declaraciones iniciales al hablar de pedofilia y de tráfico de órganos.(6) Mientras que centenares de estudiantes realizaron violentas protestas antifrancesas en N´Djamena y la policía hubo de dispersarlos con gases lacrimógenos, cuando carros con extranjeros blancos y diplomáticos fueron atacados. Los manifestantes reclamaban que los seis franceses acusados de secuestrar niños fuesen juzgados en el país africano.(7)

Respecto al norte de África también se aprecian movimientos de diverso signo. Entre las primeras declaraciones de Sarkozy estuvo la de proponer una Unión Mediterránea, interpretada por numerosos maghrebinos como un intento de evitar la entrada de Turquía a la Unión Europea y no como una real propuesta para los países de la ribera sur del Mediterráneo. La visita de Sarkozy a Argelia se desarrolló en el marco de un clima perturbado por las controversias sobre el pasado colonial de Francia. En particular sus lamentos sobre los harkis levantaron los más variados sentimientos tanto entre los descendientes de los pieds noires, como entre los patriotas argelinos.(8) Poco después de llegar a Argel declaró «el sistema colonial fue profundamente injusto, contrario a las tres palabras fundadoras de nuestra República: libertad, igualdad, fraternidad». También llamó a combatir toda forma de racismo, islamofobia y antisemitismo. Estas declaraciones ocurrieron en medio del contexto creado por la polémica lanzada a partir de la acusación del Ministro argelino para los Moudjahidine, Mohammed-Chérif Abbas, respecto al decisivo apoyo del lobby judío en el ascenso político de Sarkozy.(9)

Pero la visita tuvo también un importante componente económico. Durante ella, el inquilino del Eliseo anunció que sociedades francesas firmarían 5 mil millones de euros de contratos en equipamiento para la modernización de los sectores de transporte, petroquímica, energía y agua, así como expresó confianza de que Argel compraría a Francia trenes de alta velocidad, aviones Airbus y centrales nucleares. También anunció la firma de un acuerdo en el sector de la energía nuclear civil, mientras que otros negocios serían emprendidos por las importantes compañías Total y Gaz de France. Argelia es el tercer proveedor de gas a Francia.(10)

La visita del líder libio Muanmar el Khadafi puso sobre el tapete contradicciones dentro del gobierno. Como treinta años atrás cuando fue huésped de George Pompidou, se señala a la relación económica como la piedra angular del encuentro, en particular la compra millonaria de Airbus, un reactor nuclear y numeroso equipamiento militar.(11) Curiosas coincidencias.

El tema de mayor repercusión en los vínculos de Sarkozy con África ha sido, sin embargo, el discurso pronunciado el 26 de julio de 2007 en la Universidad Cheikh Anta Diop de Dakar. Para el intelectual camerunés Achille Mbembe, el Presidente francés sólo retomó cada palabra de la sección dedicada a África en la obra del filósofo alemán Friedrich Hegel, La Raison dans l’histoire, considerada una de las cumbres del pensamiento occidental. Por su parte, Olivier Pironet indica que el discurso presentaba un conocimiento parcial del continente, una visión eurocentrista de la historia y de la cultura africanas y numerosos elementos racistas.(12)

Desde las páginas de Le Monde Diplomatique, Ana Cecile Robert señala que estupor e indignación acogieron la alocución de Sarkozy en Dakar. Políticos, periodistas e intelectuales le reprocharon hacer un discurso propio de otra época, y muchos se preguntaban si realmente piensa lo que dijo. Chocó sobre todo la aberrante descripción del continente. La articulista significa como cincuenta años de trabajos científicos por los más brillantes exponentes de la africanística en ambos continentes no significaban nada para el presidente francés, fundamentalmente, la obra de hombres como el propio historiador senegalés Cheikh Anta Diop, a pesar de hablar en la universidad que lleva su nombre.(13)

Para el Presidente de la Comisión de la Unión Africana, Alpha Oumar Konaré, el discurso del Jefe de Estado francés «no es el tipo de ruptura que habríamos deseado. Ese discurso no es nuevo en el fondo, recuerda declaraciones muy viejas, de otra época, sobre todo en lo que respecta a los campesinos y que yo no apruebo.» Y agregó: «Una buena parte del atraso de África está ligado a esa realidad (la colonización), estoy convencido de que el presidente lo sabe, (…) nadie tiene el derecho a negarlo.(14) A buen entendedor…

Referencias:

(1) Pulido, C.:»Puntos de giro y continuidad de la Françafrique», CEAMOnitor, Vol. 4, No. 6, junio 2007. (2) AFP «Arche de Zoé: la procédure reprend son cours après la visite de Sarkozy», 5-11-07 (3) AFP: «Arche de Zoé : illustration de la Françafrique ou fin de ´l’Afrique à papa´ ?». 5-11-07 (4) Ibid. (5) Patrice Biancone, P.: «Nicolas Sarkozy, un héros pas très discret», RFI, 5-11-07 (6) Ibid (7) BBC: «Anti-French riot erupts in Chad», 14-11-07 (8) Evangelizt A.: «Sarkozy veut que la France honore sa dette vis-à-vis des haréis», en la página web Sarkozy/Afrique, 5-12-07 (9) EVANGELIZT, A.: «En Algérie, Sarkozy dénonce le système colonial et annonce des contrats», Sarkozy/Afrique, 4-12-07 (10) EVANGELIZT, A.: «En Algérie, Sarkozy dénonce le système colonial et annonce des contrats», Sarkozy/Afrique, 4-12-07 (11) Jeune Afrique (sitio web): «Deviné qui va manger à l´Elisée», 4-12-07. (12) Pironet, O.: «Le philosophe et le président: une certaine vision de l’Afrique», en Le Monde Diplomatique, Novembre 2007 (13) Robert, A. C.: «L’Afrique au kärcher», Le Monde Diplomatique, Septembre 2007 (14) NOUVELOBS.COM: «Konaré critique violemment Sarkozy», 28-7-07

Clara Pulido es directora del Centro de Estudios sobre África y Oriente Medio de La Habana (Cuba).