Esta ciudad costera del Sáhara Occidental desaparece poco a poco bajo el lujo. Marruecos la está promocionando como destino vacacional mientras su población originaria vive bajo un sistema de opresión, persecución y desapariciones forzadas.
Esta ciudad costera del Sáhara Occidental desaparece poco a poco bajo el lujo. Marruecos la está promocionando como destino vacacional mientras su población originaria vive bajo un sistema de opresión, persecución y desapariciones forzadas.
Acciona, Indra, Repsol y Santander son algunas de las grandes compañías españolas que hacen negocio en el Sáhara Occidental.
Mientras el mundo celebra la transición energética, Marruecos consolida su liderazgo en hidrógeno verde aprovechando la ocupación ilegal del Sáhara Occidental. Proyectos millonarios, apoyo de potencias internacionales y un modelo de explotación que excluye al pueblo saharaui muestran que la energía del futuro puede reproducir los viejos patrones de colonialismo en pleno siglo XXI.
La represión y el bloqueo informativo impuesto por Marruecos sobre la antigua colonia española es casi total, pero los informadores locales no se resignan: «Nuestro testimonio es la única ventana que tiene el mundo para ver la realidad en el Sáhara ocupado».