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La "Directiva Bolkestein" convierte a Europa en zona económica especial donde se desmantela el estado de bienestar

Una directiva europea negociada en secreto

Fuentes: Rebelión

La directiva de la Unión Europea relativa a los servicios en el mercado interior, la llamada «Directiva Bolkestein», transformará Europa en una zona económica especial. La propuesta de Directiva sobre servicios en el Mercado Interior, la Comisión Europea (CE) es el más radical y completo ataque contra el estado del bienestar de la Unión Europea […]

La directiva de la Unión Europea relativa a los servicios en el mercado interior, la llamada «Directiva Bolkestein», transformará Europa en una zona económica especial.

La propuesta de Directiva sobre servicios en el Mercado Interior, la Comisión Europea (CE) es el más radical y completo ataque contra el estado del bienestar de la Unión Europea (UE) . La propuesta abarca esencialmente todos los servicios. Los únicos servicios excluidos de su ámbito son aquellos suministrados por los Estados en cumplimiento de sus obligaciones sociales, culturales, educativas y judiciales en los casos en que «no haya remuneración» .

Para más información: http://www.stopbolkestein.org/

Es muy importante leer y difundir este documento de ATTAC sobre la directiva Bolkestein (una especie de Frankestein en materia de servicios).

De un lado, estos dos preciosos artículos del Tratado de la Constitución Europea:

«la ley marco europea no incluirá armonización alguna de las disposiciones legales y reglamentarias de los Estados miembros» (Art. III-207).
«mano de obra adaptable a unos mercados laborales capaces de reaccionar rápidamente» (Art. 203)

De otro, LA DIRECTIVA BOLKESTEIN (texto completo de esta directiva de la Comsión Europea: http://europa.eu.int/eur-lex/es/com/pdf/2004/com2004_0002es01.pdf )

Y ¿qué establece la Directiva Bolkestein? (negociada en el más absoluto de los secretos y que se empezó a conocer a través de una filtración). Pues, por ejemplo, establece el principio del «país de origen». Con ello, las empresas en la Unión Europea tendrán que obedecer solamente a los requisitos del país donde radique su sede social. A los otros Estados en los que actúen estas empresas no se les permitirá imponer restricciones ni controles de ningún tipo. Con ello, las empresas radicarán su sede en aquellos países con menor protección social y ecológica. Con la garantía constitucional de que no se armonizarán las reglas laborales, se ejercerá una presión aún más fuerte para disminuir todavía más los ya mermados derechos laborales.

Por ejemplo:

Una empresa polaca (real o virtual a través de una dirección postal) podrá construir una finca en España con obreros polacos, a sueldos polacos. Sólo Polonia será la encargada de controlar si se cumplen las leyes laborales o medioambientales polacas.

Una ETT de Letonia podrá ofrecer sus trabajadores temporales sin que los Inspectores de Trabajo españoles tengan derecho a verificar si la ETT cumple las leyes españolas, porque éstas no estarán vigentes.

Esto no lleva a otra cosa que a anular la intervención de los poderes públicos. El objetivo no es otro que rebajar sueldos, condiciones laborales, la presión fiscal y eliminar toda la competencia nacional del sector en el que opere: la capacidad de maniobra para hacerse un hueco en el mercado de autoempleados (trabajadores autónomos) y pequeñas empresas quedará reducida a NADA.

Como se ve, no es sólo un ataque frontal a los asalariados, sino que ya se incluye en el paquete de agredidos a otras capas sociales, como los autónomos y los pequeños y medianos empresarios.

Desde el pasado marzo, algunos partidos políticos e instancias nacionales europeas (asociaciones, sindicatos, etc) habían hecho sonar la alarma e invocado a la movilización de las fuerzas progresistas para luchar contra este proyecto de Directiva que entraña una regresión social.

A pesar de estos esfuerzos, una gran mayoría de Estados miembros se muestra hoy día favorable a la adopción inmediata de este proyecto de Directiva. Se trata de una decisión que no precisa unanimidad por lo que ningún gobierno, y menos todavía un partido político, puede impedir por sí solo la adopción de esta Directiva.

De esta manera, sólo una fuerte movilización de la sociedad civil dentro de la Unión podría impedir este desar rollo.

Es urgente reaccionar.

Invitamos desde este instante a decir claramente NO a una Europa de la regresión social firmando la petición electrónica y dando la mayor difusión a esta información.

También es posible descargar una versión para imprimir de la petición: http://www.stopbolkestein.org/index.cfm?Content_ID=5478301