Recomiendo:
3

Perú

Pedro Castillo zafó nuevamente del golpe parlamentario derechista

Fuentes: Rebelión / CLAE

El Congreso peruano rechazó nuevamente el pedido de la ultraderecha para destituir al presidente Pedro Castillo por supuesta “incapacidad moral” en una apretada votación con 55 votos a favor y 54 en contra, y 19 abstenciones.

Así, la moción destituyente no consiguió los 87 respaldos necesarios para ser aprobada ni siquiera los 76 con los que contó para ser admitida a trámite en el Congreso.

Este fue el segundo intento de la ultraderecha para dar un golpe parlamentario y remover al maestro-presidente ya que en diciembre pasado fracasó en un primer intento por sacar de la presidencia a quien los derrotó en las elecciones de 2021. Castillo instó a los diputados a votar «por la democracia, por el Perú y contra la inestabilidad”.

El pliego destituyente incluye acusaciones por supuesta corrupción en licitaciones que están en investigación en la fiscalía y en los que no hay conclusiones de responsabilidades, cuestionamientos al desempeño de algunos ministros, lo que insólitamente se hace pasar como “incapacidad moral” del presidente por haberlos nombrado.

Asimismo incluye la existencia de un supuesto “gabinete en las sombras” que estaría integrado por un grupo de asesores, reuniones fuera de Palacio de Gobierno en lo que la prensa llama “un despacho paralelo”, críticas a declaraciones periodísticas -como decir que no estaba preparado para ser presidente u ofrecer una posible salida al mar a Bolivia-, y hasta acusaciones contra terceros que se cargan contra el mandatario.

“Saludo que haya primado la sensatez, la responsabilidad y la democracia. Reconozco a los parlamentarios que votaron en contra de la vacancia, y respeto la decisión de quienes sí lo hicieron.”, publicó Castillo en su cuenta Twitter, donde invocó a los parlamentarios a cerrar la página de la vacancia presidencial y trabajar juntos-“Llamo a todos a cerrar esta página y trabajar juntos por los grandes desafíos del país”, solicitó Pedro Castillo.

El juicio político exprés de un solo día a Castillo se realizó el día que el gobierno cumplió ocho meses. “Todos saben que la moción de vacancia (destitución) no contiene un solo elemento que la sostenga válidamente”, argumentó el presidente del Congreso Francisco de Luna.

“Fue elaborado considerando principalmente reportajes periodísticos tendenciosos, contradictorios y sin corroboraciones. No cuenta con pruebas ni argumentos válidos. Solo encontramos dichos sin ninguna corroboración, especulaciones, nexos imaginarios. No se sustenta en los hechos, en el derecho y carece de pruebas”, indicó.

Castillo cuestionó que se le vuelva a acusar por hechos que ya fueron vistos en un anterior pedido de destitución en diciembre pasado, como supuestas presiones para los ascensos militares, tema en investigación. “Se relatan hechos que tienen que ver con la actuación de otras personas. ¿Cómo es posible que se me pretenda acusar y sancionar por la actuación de terceros? Los fiscales ni siquiera han formulado acusación. ¿Cómo se puede sancionar utilizando hechos no corroborados?”, señaló.

Asimismo cuestionó que se le pretenda condenar antes de las investigaciones. “Lamentablemente, la vacancia se ha convertido en el eje central de la agenda política y periodística desde mi elección, ello no puede continuar. Rechazar esta moción de vacancia no significa que los temas no sigan siendo investigados, todo lo contrario, estamos dispuestos a seguir colaborando con las indagaciones y los órganos competentes”.

El vocero de la bancada oficialista, Waldemar Cerrón, abrió el debate. Calificó como “antidemocrático” el comportamiento de la oposición que pide la destitución del presidente. Recordó que esos mismos sectores desconocieron el legítimo triunfo electoral de Castillo alegando un inexistente fraude electoral. “Nunca aceptarán a Castillo como presidente”, señaló. Calificó las acusaciones en su contra como “calumnias” y “difamaciones”.

Ruth Luque, vocera de la coalición progresista Juntos por el Perú, criticó a la derecha golpista y ratificó su apoyo al presidente, pero dijo que el mandatario “debe rectificar”.

El vocero del fujimorismo Hernando Guerra García dijo que no se necesitan pruebas para acusarlo y destituirlo “porque este es un foro político, no judicial”. Otros diputados de la derecha golpista siguieron esa misma línea, aprovechando las cámaras que transmitían en directo la sesión para disparar contra el presidente con todo tipo de ataques.

Castillo ha llegado a este proceso de destitución debilitado: según una encuesta del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) su aceptación ha caído a 24 por ciento, mientras el rechazo a su gestión es de 68 por ciento. Pero el Congreso controlado por la derecha que lo quiere destituir tiene alto descrédito, con un rechazo de 79 por ciento y solo 17 por ciento de respaldo. 

Mientras, fuera del recinto parlamentario, un bloqueo generalizado de carreteras marcó el inicio de una huelga nacional de los transportistas de carga contra el alza de precios de los combustibles y otras demandas. Los accesos a la capital peruana amanecieron cerrados por camiones estacionados en las carreteras Panamericana norte y sur y en la vía que conecta a la capital con las regiones centrales andina y amazónica.

Miles de camiones, autobuses y automóviles quedaron así varados durante varias horas por la paralización. Según el gremio del transporte de carga tampoco sería viable seguir operando con las tarifas actuales de flete, por lo que exigen medidas contra la competencia desleal de transportistas de países vecinos que operan en Perú con la ventaja de contar con combustible subsidiado, la rebaja de las tarifas de peajes en las carreteras, la revisión de los contratos de concesión de los mismos y que la licencia de conducir no tenga caducidad.

Mariana Álvarez Orellana. Antropóloga, docente e investigadora peruana, analista asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.