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Los pueblos de Colombia y Venezuela reafirmaron su compromiso de continuar la lucha binacional en defensa de la paz y la soberanía

Fuentes: Rebelión

Con la consigna “Un solo abrazo, un solo futuro” y acompañada por una masiva movilización en el Puente Internacional “Simón Bolívar”, se instaló la Asamblea de los Pueblos de Colombia y Venezuela. Este espacio binacional buscó promover el encuentro, el intercambio cultural y la articulación política entre ambos países hermanos.

La jornada que se desarrolló en el estado Táchira, estuvo marcada por expresiones artísticas y culturales de Venezuela y Colombia, orientadas a fortalecer la unión internacionalista, la defensa de la paz en América Latina y el compromiso colectivo con la autodeterminación de los pueblos.

Este Encuentro Binacional forma parte de una agenda de trabajo que inició el viernes 6 de febrero de 2026 en la ciudad de Cúcuta, capital del departamento de Norte de Santander, Colombia, con la realización de un foro de análisis y diálogo sobre la situación social y política de la frontera colombo-venezolana.

En este contexto de intercambio y hermanamiento, las vocerías de ambos países declararon su rebeldía frente al modo de producción capitalista y reafirmaron la necesidad de consolidar el socialismo como vía para garantizar el bienestar de las mayorías. Denunciaron además las agresiones sistemáticas orquestadas por el imperialismo estadounidense contra Venezuela y Cuba, que buscan apropiarse de sus bienes estratégicos bajo el discurso de la defensa de la democracia y la supuesta lucha contra el terrorismo, como parte de la renovada Doctrina Monroe.

De acuerdo a una nota del Ministerio del poder popular de Comunas, “señalaron que las posturas conciliadoras de algunos gobiernos frente a las arremetidas imperialistas no solo pretenden contener la fuerza popular, sino que condenan al movimiento social, especialmente en territorios históricamente agredidos. Subrayaron que prácticas genocidas son justificadas mediante narrativas impuestas que criminalizan el derecho de los pueblos a organizarse y levantarse contra la tiranía y la opresión.

Asimismo, destacaron la unidad popular, la organización y la movilización social como herramientas de disputa frente al capital y sus imperios. Reivindicaron la soberanía nacional, el derecho a la autodeterminación y el ejercicio de la democracia directa en la construcción permanente del Poder Popular. En este sentido, propusieron avanzar en la construcción de una estructura orgánica de lucha contra el imperialismo, a partir de una ruta de movilización bajo una perspectiva socialista y antiimperialista. También plantearon fortalecer los intercambios en temas cruciales como la cultura, los sistemas productivos y las políticas organizativas, además de desarrollar estrategias ideológicas para contrarrestar la ofensiva hegemónica”.

Entre las propuestas surgidas, se acordó instalar un Tribunal Internacional en octubre, en el marco de una gran jornada de movilización por la dignidad de los pueblos del mundo. Asimismo, se convocó para el 1 de mayo, Día Internacional de la Clase Obrera, una jornada de movilización antiimperialista que reafirme la unidad de los pueblos en lucha.

Finalmente, los pueblos de Colombia y Venezuela reafirmaron su compromiso de continuar la lucha binacional en defensa de la paz y la soberanía de sus territorios, así como de sumarse a la campaña por la liberación del presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y de la primera dama y diputada, Dra. Cilia Flores de Maduro, expresaron con entusiasmo las vocerías de ambos países.

Entrevista al leader comunal, Robert Longa

Robert Longa es fundador y militante de la Fuerza Patriótica Alexis Vive, una organización nacional dedicada a la construcción comunal. En el barrio 23 de enero, en Caracas, es protagonista de la construcción de El Panal 2021 y del desarrollo de una visión estratégica del poder comunal como columna vertebral de la Revolución Bolivariana.

En una reciente entrevista (1), Robert Longa ha señalado que “nosotros estamos comprometidos con un proyecto bolivariano y chavista que hoy es, más que nunca, comunal. La historia no avanza en línea recta, pero nosotros sabemos hacia dónde vamos. Nuestro destino es la comuna. Las bombas imperialistas y los secuestros no nos van a desviar de ese camino.

“La Revolución Bolivariana ha tenido un recorrido largo y desigual. Cuando Chávez llegó al poder, coqueteaba con la idea de la “tercera vía” de Anthony Giddens, pero rápidamente se apartó de esa premisa y luego dio un salto decisivo hacia el socialismo, declarando el fin del “fin de la historia”. Chávez planteó un socialismo anclado en nuestra realidad histórica concreta, que atiende las necesidades materiales del pueblo y que tiene como horizonte el buen vivir —derivado del suma qamaña aymara, vivir bien, en equilibrio—. Ese sigue siendo nuestro camino hacia la emancipación colectiva.

El socialismo del siglo XXI comienza allí donde la vieja cuestión del poder político se topa con la democracia participativa y protagónica, un concepto acuñado por el propio comandante Chávez. No se trata de una propuesta completamente nueva: dialoga con la Comuna de París y con los soviets, pero adaptada a nuestro espacio y tiempo.

(….) Hablar de la historia no es una evasión del presente. Todo lo contrario: es una necesidad. Nosotros estudiamos la historia y la teoría revolucionaria. Nos asumimos marxistas y leninistas, aunque no de manera dogmática. Algunos nos han tildado de eclécticos, y puede que lo seamos, porque la lucha exige creatividad.

Precisamente porque el imperialismo nos ataca, el socialismo bolivariano sigue siendo viable. Arraigado en nuestra historia —incluida la historia de las formas comunales de organización que existieron en el pasado—, el socialismo representa la única salida posible para la clase trabajadora venezolana. Hoy más que nunca, la alternativa es clara: ¡Comuna o nada!

Van a intentar desacreditar y criminalizar a las organizaciones populares. Nos van a llamar bandoleros. Ese es su papel. Pero nosotros estamos armados de ideas. Como decía Mario Benedetti, perseguimos una utopía y no una quimera. Y nuestra utopía no es tan lejana: la estamos construyendo aquí y ahora. Por eso planteamos la necesidad de avanzar hacia una confederación comunal y afirmamos que la única transición posible hoy en Venezuela es hacia el Estado comunal.

Con quienes promueven la muerte fue necesario abrir mecanismos de negociación. Pero el modelo comunal no se negocia. El imperialismo niega el derecho de los pobres —y de la humanidad misma— a existir. Frente a eso, nosotros afirmamos la vida. Que no nos llamen violentos. Nosotros no invadimos otro país el 3 de enero. Nosotros no quemamos gente por ser afrodescendiente o por ser chavista, como lo hicieron los fascistas locales alineados con Estados Unidos en 2017. No asesinamos niñas y niños en Gaza. No buscamos supremacía. Lo que queremos es dignidad, soberanía y un futuro comunal”, concluyó el líder comunal, Robert Longa.

Petro a Trump: «Sanciones contra Venezuela son antieconómicas e irracionales»

Este Encuentro Binacional se ha realizado después de un importante Summit en la Casa Blanca.

En un encuentro de alto nivel realizado en la Casa Blanca, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, solicitó formalmente a su homólogo estadounidense, Donald Trump, la revisión y el levantamiento de las medidas coercitivas unilaterales impuestas contra Venezuela.

El planteamiento realizado el día 03 de febrero de 2026, buscó desbloquear el potencial energético del continente y detener los efectos humanitarios del aislamiento económico.

Petro calificó las sanciones como instrumentos «antieconómicos e irracionales» que, lejos de ofrecer soluciones políticas, generan hambre y frenan el desarrollo. Durante la conversación, el mandatario colombiano reveló que el propio Donald Trump puso en duda la efectividad de las políticas de presión de administraciones pasadas: «¿Por qué pusieron sanciones tan tontas?», habría cuestionado el líder republicano, según el relato de Petro.

El eje central de la propuesta colombiana se basa en la integración productiva. Petro subrayó la necesidad de que empresas como la estatal Ecopetrol puedan operar en territorio venezolano para impulsar proyectos de energías limpias y mitigar daños ambientales, como la quema de gas a la atmósfera. El plan busca conectar a Venezuela a una red de energía eléctrica económica y sostenible para la región. Se planteó que el flujo de capital estadounidense pueda dirigirse a proyectos de desarrollo humano en las zonas fronterizas una vez levantadas las restricciones. La reunión marca un giro significativo en la relación Washington-Bogotá. Tras meses de tensiones, ambos líderes calificaron el encuentro como «positivo».

Petro volvió a referirse a la captura del exdictador de Venezuela Nicolás Maduro y criticó el accionar de Estados Unidos

El presidente de la República, Gustavo Petro, afirmó el jueves 5 de febrero de 2026 que su Gobierno desconocía los detalles de la operación que llevó a la captura del exdictador venezolano Nicolás Maduro y criticó la intervención de Estados Unidos en el país vecino. Afirmaciones que se originaron dos días después del encuentro con su homólogo norteamericano, Donald Trump, y en el que se llegó a una serie de acuerdos para combatir la criminalidad en la frontera.

Las declaraciones del jefe de Estado colombiano se produjeron durante una conferencia en la Universidad jesuita de Georgetown, en Washington D.C., en donde el primer mandatario abordó el papel de América Latina ante la crisis climática global y, ante preguntas de la prensa, se refirió por primera vez en público a la detención de Maduro, que desde el 3 de enero de 2026 está recluido en una cárcel en Nueva York, acusado de delitos relacionados con narcotráfico.

En su intervención, el primer mandatario recordó los episodios de violencia recientes en la región. “Cayeron los misiles en el Caribe. Quienes murieron fueron gente muy pobre. Yo conocí una de esas familias, una, no pude saber de más. ¿Pudimos detenerlos? puntos suspensivos”, relató el mandatario, en alusión a los bombardeos de tropas americanas en altamar, previo al despliegue militar en suelo venezolano que llevó a la detención de Maduro.

En ese orden de ideas, Petro describió la magnitud de la ofensiva militar norteamericana en tierras del libertador. “En donde nació (Simón) Bolívar cayeron misiles. Independientemente de lo que pensemos del régimen que había ahí, primera ciudad latinoamericana en toda la historia mundial en ser bombardeada”, afirmó Petro durante este encuentro, con lo que encendió nuevamente la controversia.

Petro intentó asociar a Bolívar con Washington, lo que causó aún más reacciones polémicas. “Se podría escribir desde muchas perspectivas lo que eso significa. Una especie de atracción apasionada y, por tanto, de ruptura también apasionada. Pero que liga dos momentos en el mismo continente de luchas por la libertad. Conflictivos, contradictorios, siempre la contradicción estará presente, se pueden transformar en su contrario», compartió.

“Pasamos de finales del siglo XVIII, pasamos a otra vez una lucha por la libertad a mediados del siglo XIX. Usted, Estados Unidos y nosotros. Porque hubo que luchar otra vez por la libertad, esta vez de los esclavos y las esclavas que en Colombia se liberaron a sí mismos. Entonces, la lucha por la libertad no es un momento, no es una batalla, no es una época histórica que queda en el pasado, es una lucha continua”, agregó en sus argumentaciones históricas.

Así pues, en su intervención, el jefe de Estado enfatizó el carácter imprevisible de los procesos históricos en la región. “La lucha por la libertad no es un momento, no es una batalla, no es una época histórica que queda en el pasado, es una lucha continua”, reiteró el primer presidente progresista en 200 años de independencia de Colombia, Gustavo Petro (2022-2026).

El presidente Gustavo Petro se ha reunido con dos figuras del progresismo internacional, Bernie Sanders y Ocasio

El presidente Gustavo Petro se ha reunido con diferentes figuras del progresismo internacional durante su mandato. El 5 de febrero en la noche, como cierre de su agenda en Estados Unidos, se encontró con dos figuras del ala progresista del Congreso de ese país: la representante demócrata Alexandria Ocasio-Cortez y el senador independiente Bernie Sanders.

No es la primera vez que Petro conversa con estos líderes. En 2023, Petro recibió a Ocasio-Cortez en la Casa de Nariño, encuentro que celebró como “el inicio de una alianza estratégica en función de la vida, de la humanidad y de la naturaleza”.

Mientras tanto, con Bernie Sanders habló por teléfono en 2021 para auspiciar una misión electoral del Centro Carter para las elecciones de 2022, para tratar temas de cooperación militar y policial relacionados con derechos humanos y para “estrechar los lazos entre el progresismo de los EE. UU. y colombiano”.

La congresista demócrata Alexandria Ocasio-Cortez ha criticado el ataque de Donald Trump a Venezuela y la “detención” de Nicolás Maduro por “narcotráfico”, ya que ha defendido que “no se trata de drogas”. “Si lo fuera, Trump no habría indultado a uno de los mayores narcotraficantes del mundo el mes pasado”, ha escrito en X en referencia a Juan Orlando Hernández, indultado el pasado diciembre por el propio presidente de EEUU tras ser condenado a 45 años de prisión y ser extraditado en 2022.

Según Ocasio-Cortez, la operación en Venezuela “se trata de petróleo y cambio de régimen”: “Y necesitan un juicio ahora para fingir que no lo es”. “Sobre todo para distraer la atención de Epstein y del desorbitado aumento de los costes sanitarios”, ha concluido la congresista Ocasio Cortez.

El recién elegido alcalde socialista de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, declaró en redes sociales que «atacar unilateralmente a una nación soberana es un acto de guerra y una violación del derecho federal e internacional. Esta flagrante búsqueda de un cambio de régimen no solo afecta a quienes residen en el extranjero, sino que impacta directamente a los neoyorquinos, incluyendo a decenas de miles de venezolanos que consideran esta ciudad su hogar».

Alexandria Ocasio-Cortez (AOC), 36 años, es la congresista de Estados Unidos más popular para los latinos debido a su ascendencia puertorriqueña: su empatía con las causas sociales también la caracterizan.

En medio de la crisis diplomática entre Estados Unidos y Colombia, suscitada por la negativa del presidente Gustavo Petro de recibir connacionales deportados por el país norteamericano, la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, defendió a Colombia y criticó a Donald Trump por las medidas tomadas en las últimas horas contra el país.

“Para ‘castigar’ a Colombia, Trump está a punto de hacer que cada estadounidense pague aún más por el café. Recuerde: nosotros pagamos las tarifas, no Colombia. Trump se propone empeorar la inflación para la clase trabajadora estadounidense, no mejorarla. Está llenando sus bolsillos y los de la clase multimillonaria”, dijo Ocasio-Cortez, en enero de 2025.

Estados Unidos “necesita reconocer públicamente los daños que hemos cometido con políticas extractivas e intervencionistas, y trazar un nuevo curso sustentado en la confianza y el respeto mutuo”, indicó Ocasio-Cortez en Bogotá, que fue acompañada por el joven congresista democrata Gregorio Casar, ex sindicalista de los trabajadores migrantes mexicanos “sin papeles” en EEUU (ver mi reportaje: Primer Congreso Parlamentario Panamericano en Bogotá (2).

De origen puertorriqueño, Ocasio-Cortez es una latina nacida y criada en el Bronx de Nueva York, líder comunitaria y educadora de clase trabajadora.

Trabajó como voluntaria en la campaña política de Bernie Sanders, el candidato socialista que se enfrentó a Hillary Clinton por la nominación del partido Demócrata en las elecciones de 2016.

Estudió Economía y Relaciones Internacionales en la Universidad de Boston, pero después de graduarse trabajó como camarera hasta hace solo unos meses para complementar el salario de su madre como limpiadora de casas y conductora de autobuses.

En su primer test en el escenario internacional, la demócrata Ocasio-Cortez expuso en dos paneles en Munich (Alemania) su visión de la política exterior con el foco en la unidad de la clase trabajadora. “Los niveles extremos de desigualdad de ingresos conducen a la inestabilidad social”, afirmó, vinculando el auge del autoritarismo con la desintegración de la clase obrera, de la que dijo que se están aprovechando las élites tecnológicas, que han cerrado filas con Trump.

“Es una prioridad urgente que pongamos en orden nuestras economías y logremos mejoras materiales para la clase trabajadora. De lo contrario, caeremos en un mundo más aislado gobernado por autoritarios que no benefician a los trabajadores”, concluyó. La neoyorkina, heredera del espíritu socialdemócrata del senador Bernie Sanders, ha adquirido un mayor protagonismo desde el regreso de Trump, criticando habitualmente a su partido por la inacción en el Congreso y elevando su voz en el debate público nacional.

Mireille Fanón: “María Corina Machado está con la extrema derecha, que ella defiende el derecho a dominar”

Quienes fueron el viernes 29 de enero de 2026 a escuchar a Mireille Fanon, en el Hay Festival de Cartagena, no tenían previsto que una charla sobre antirracismo sería sobre María Corina Machado, la líder de la oposición de Venezuela.

La jurista y activista francesa, conocida también por ser la hija del psiquiatra y teórico anticolonial Frantz Fanon, viajó a Colombia para hablar junto al analista camerunés Sani Ladan. Pero, una vez en el escenario, anunció que prefería leer un manifiesto y despedirse. “Supe, con consternación, que María Corina Machado también fue invitada a este festival”, leyó de su texto. Por eso mismo, dijo, cancelaría su charla y su participación en otros eventos, y no respondería a preguntas del público. Se puso de pie, salió con una sonrisa del escenario donde la miraban más de cien personas, y se fue entre aplausos. Pocas horas después está agendada una entrevista, vía digital, a Machado.

El manifiesto de Fanón critica firmemente la simpatía de la opositora venezolana al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu. “Ella abiertamente, en octubre del 2025, dejó en claro que no le molestaba el genocidio en Palestina”, dice el texto. Machado acababa de recibir el premio Nobel de Paz, habló por teléfono con el israelí, y le dijo que apoyaba los planes de paz de Trump para la región. Netanyahu anunció entonces que Machado le trasmitió su apoyo a las acciones de Israel. “¿Qué hacer cuando se invita a alguien que rompe todos los tabús humanos y no tiene respeto por los otros? ¿Cuándo solo respeta la supremacía blanca y el sistema colonial y colonialista que la acompaña?”, continúa el manifiesto de Fanon. “¿Cómo puede alguien recibir el Premio Nobel de Paz y hacer esos comentarios? Desde un punto ético y moral, ella debió rechazarlo», continuó. “¿Por qué invitar a una persona tan radicalmente en la extrema derecha?”, vuelve Fanon sobre Machado. Para la jurista francesa, la venezolana “se condena a sí misma a ser su propia verduga”. Recordando las palabras de su padre Frantz Fanon, recuerda, que “los esclavistas no solo buscan eliminar al otro, sino humillarlos”.

En una entrevista reciente, Fanon (Paris, 1948), ha comentado que “Machado afirmó en octubre que apoyaba completamente al Estado de Israel, que apoyaba el genocidio, y uno no puede ignorar eso ni que Donald Trump se comporta como un fascista. Ir hasta Estados Unidos a rendirle pleitesía, intentar darle su premio Nobel, me parece humillante, degradante, y prueba que ella piensa como él, que ella está con la extrema derecha, que ella defiende el derecho a dominar, a tomarse lo que sea y como quiera.

(…) En los hechos, ella es colonizada por Trump, pero ella espera ser la colonizadora del pueblo venezolano. Ella se equivoca, porque el sistema capitalista e imperialista utiliza a la gente cuando los necesita en un lugar, y los bota cuando ya no son necesarios. Ella juega ese juego, que es un juego contra ella misma, porque un día la usan y la botan al día siguiente.

(…) Hay mucha ambigüedad en Colombia, donde la invitaron: acá los blancos han dominado siempre y defienden a su casta más que al pueblo colombiano. Creo que Machado no defiende al pueblo de Venezuela, defiende a su casta, la casta blanca que puede vivir en el extranjero. No defiende a los migrantes a los que ICE está persiguiendo en Estados Unidos, por ejemplo”.

Mireille Fanon, destacada intelectual francés, activista por los derechos humanos y presidenta de la Fundación Internacional Frantz Fanon, hija del célebre pensador revolucionario Frantz Fanon y expresidenta del Grupo de Expertos de las Naciones Unidas para Afrodescendientes, ha analizado: “tomamos un solo ejemplo, el de Venezuela, como siempre, se trata de un proyecto imperialista hegemónico para destruir todo Estado y país que cuestione la supremacía blanca y la modernidad eurocéntrica. Y cuando un país se niega a aplicar lo que quieren los colonizadores occidentales, la única salida que les queda es matarlo y acusarlo de corrupción y de una elección falsa. Para imponer a alguien como Guaidó pero también como Ariel Henry o Jovenel Moïse (asesinado por mercenarios colombianos que le quitaron un ojo) en Haití, imponen a su presidente. En Haití, el presidente es elegido por Estados Unidos desde hace años y años, décadas, incluso. Y esa es la razón por la que el pueblo de Haití está en la calle y se está manifestando contra este modelo imperial que los mata.

Debemos ser muy cuidadosos, estudiar muy bien lo que sucedió en Haití, porque podría suceder en todos los países donde el pueblo y el gobierno están en contra del orden imperial, como está sucediendo en Palestina ahora mismo. Este orden imperial, desde 1492, ha decidido utilizar los cuerpos negros para su beneficio, y si estos cuerpos negros no son lo suficientemente productivos, los matarán. Es precisamente cuando un país decide oponerse a este orden imperial que primero deslegitiman el gobierno, la política, y luego matan a la gente. Es exactamente lo que vemos en Palestina, en Yemen, o en la República Democrática del Congo. Es exactamente el mismo paradigma desde 1492”.

La hija del autor de “Los condenados de la tierra” dijo que “en 1951, los afroestadounidenses se lo señalaron a la ONU “Sobre nosotros pesa el genocidio” (Civil Rights Congress, 1951) por la esclavitud. La ONU nunca respondió, lo que demuestra, para aquellos que aún dudan, hacia dónde se inclinan las Naciones. Debería incluso señalarse que el hombre que había dado al mundo occidental el término “genocidio” se pronunció en contra de esta petición argumentando que “Estas acusaciones son una maniobra de distracción diseñada para desviar la atención de los crímenes de genocidio perpetrados contra estonios, letones, lituanos, polacos y otros pueblos sometidos por los soviéticos” (William Patterson, 1951). Entonces las organizaciones afro-estadounidenses decidieran establecer un Tribunal del Pueblo para dictaminar si la captura, esclavización y segregación transatlántica constituían genocidio. A pesar del veredicto indiscutible de los jueces, la ONU, los medios de comunicación y la mayoría de los políticos permanecen en silencio”.

Este análisis de Mireille Fanon, permite entender la muerte del líder político estadunidense que ha luchado toda la vida en contra de la segregación racial. Jesse Jackson.

Al despedir al Reverendo Jesse Jackson (1941-2026), el mundo recuerda al gigante de los derechos civiles, al orador incansable y al candidato presidencial que llevó la esperanza de una coalición arcoíris a la política estadounidense junto a Martin Luther King. Sin embargo, para un puñado de creyentes en la isla de Cuba, y en especial para un hombre, el Reverendo Raúl Suárez Ramos, Jackson fue algo más: fue el catalizador que Dios usó para que un pastor y un comandante se sentaran juntos, y el reino de Jesús avanzara silenciosamente en esta nuestra tierra cubana.

La historia de Suárez es la de un hombre nacido en la pobreza, por eso su ministerio pastoral está marcado por las necesidades de la gente. Es un hombre que, a diferencia de tantos que huyeron de la Revolución, decidió quedarse y ser «levadura» en medio de una sociedad que se transformaba, a veces de manera hostil. «La vida de un cristiano», escribe Suárez, «no solo es estar metido en la iglesia. Si queremos que cambien las cosas, hay que meterse donde están los problemas».

Y fue en ese «meterse en los problemas» donde su camino se cruzó con el de Jesse Jackson. Era junio de 1984. Fidel Castro había invitado a Jackson, entonces aspirante a la presidencia de Estados Unidos, a visitar Cuba. Pero Jackson, con la intuición de un pastor, quiso que su visita no fuera solo un acto de Estado, sino también un gesto de fe. Pidió ser invitado por una iglesia local. Y fue entonces cuando el Consejo Ecuménico, hoy Consejo de Iglesias de Cuba, del que formaba parte Raúl Suárez, pastor de la Iglesia Bautista Ebenezer en La Habana, extendió esa invitación.

Lo que ocurrió después es uno de esos momentos que definen épocas. Tras un acto en la universidad, la comitiva, con Fidel Castro a la cabeza, acompañó a Jackson hasta la puerta de una iglesia en el Vedado. Nadie esperaba que el comandante entrara. Pero lo hizo. Antes de cruzar el umbral, un guardaespaldas le dijo: «comandante, quítese la gorra, que va a entrar a la iglesia».

Y entonces ocurrió lo extraordinario. Fidel Castro, el líder indiscutible de la Revolución, se volvió hacia Raúl Suárez, le pasó el brazo por encima y le confesó: «Fíjate, yo no sé nada… tú tienes que sentarte al lado mío para cuando haya que hacer algo yo te pregunto, y tú me digas que debo hacer».

Durante el servicio, Jesse Jackson, desde el púlpito, animó a Castro a decir unas palabras. Siguiendo el consejo de Suárez, Fidel se limitó a un saludo. Pero la imagen que quedó grabada en la memoria de Cuba fue la del comandante, de pie, con una Biblia abierta en el púlpito frente a él, hablando en un servicio protestante transmitido por televisión nacional por primera vez en la historia. El Rey (Jackson) había abierto la puerta, pero fue el pastor local, Suárez, quien guió al comandante al primer paso.

Aquella visita no fue un simple momento simbólico. Raúl Suárez, con la valentía de quien ha sido «sal y luz» toda su vida, lideró al entonces Consejo Ecuménico para redactar un documento donde expusieron al gobierno todas las injusticias y discriminaciones que sufrían los cristianos y cristianas. Se reunieron, conversaron, y al final, Fidel brindó con un daiquiri y dijo: «Hagamos un compromiso: de ahora en adelante ustedes trabajen para que las iglesias comprendan lo que nosotros estamos haciendo a favor del pueblo, y yo me comprometo a trabajar entre la gente mía para que los comprendan a ustedes».

De ese encuentro, facilitado por la visita de Jackson y sostenido por el testimonio fiel de Suárez, nacieron cambios constitucionales que garantizaron la libertad religiosa y permitieron que, de apenas unas cuantas Biblias que entraban a la isla, hoy entren cientos de miles cada año.

Treinta años después, en 2013, Jesse Jackson regresó a La Habana. Y fue nuevamente Raúl Suárez, ya director del Centro Memorial «Martin Luther King», quien le entregó un reconocimiento. El círculo se cerraba. El líder internacional y el pastor local, unidos por un mismo espíritu de reconciliación.

Por eso, “al honrar la memoria de Jesse Jackson, recordamos sus grandes discursos y sus campañas. Pero los cubanos creyentes, y todos los que conocen esta historia, lo recordaremos también como el hombre que, con su visita, permitió que un pastor llamado Raúl Suárez sentara a su lado a un comandante, le abriera una Biblia y, juntos, comenzaran a construir un pequeño pero inmenso puente hacia el Reino de Jesús de Nazareth, aquí y ahora”, concluyo una nota del Centro Martin Luther King Jr de Habana (Cuba).

Conclusión

El canciller de Venezuela, Yván Gil, sostuvo el jueves 11 de febrero de 2026 un encuentro con el Nuncio Apostólico, Monseñor Alberto Ortega Martín, con el objetivo de estrechar lazos y revisar temas de interés mutuo, en aras de fortalecer las relaciones con la Iglesia Católica. “Nos complace haber recibido al Nuncio Apostólico en Venezuela, Monseñor Alberto Ortega Martín, para dialogar sobre la construcción de la convivencia democrática y protección de la paz en nuestro país. En este encuentro, enfatizamos la importancia de promover el diálogo y la reconciliación, principios que siempre han sido prioritarios para el Gobierno Bolivariano. También reiteramos la defensa de la soberanía de los pueblos y el respeto al derecho internacional como las únicas vías para un mundo donde prevalezca la paz y la justicia”.

Con este mismo espirito, los pueblos de Colombia y Venezuela reafirmaron su compromiso de continuar la lucha binacional en defensa de la paz y la soberanía, frente a la agresión estadunidense.

NOTAS

  1. https://www.colombiainforma.info/guerra-declive-imperial-y-horizonte-comunal-una-conversacion-con-robert-longa/
  2. https://rebelion.org/primer-congreso-parlamentario-panamericano-en-bogota/

*Cristiano Morsolin, investigador y trabajador social italiano radicado en Latinoamérica desde 2001, autor de 10 libros en 5 idiomas. Analiza las relaciones entre derechos humanos, movimientos sociales, políticas emancipadoras y la geopolítica de Papa Francisco. Fue recibido por el Papa Francisco en audiencia en Vaticano en octubre de 2017. Co-fundador del Observatorio sobre la Región Andina SELVAS (Milán, 2001), del Observatorio sobre las mafias “Liberande” (promovido por la red LIBERA, Roma, 2007). Es comentarista invitado por los mass-media internacionales: SIR-Servizio Informazioni Religiose (Vaticano), Religión Digital (Madrid), Cipsi (Roma), Vita (Milán), Corporación Latinoamericana Sur (Bogotá), Rebelión (Madrid). Su último libro: “Nunca Mas Estado Genocida. El boicot europeo en contra de las armas y de las mafias de Colombia” (Ediciones Antropos, 2023, comentario final del Cardenal Michael Czerny).

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.