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Honduras-China, rumores del regreso de Taiwán

Fuentes: Rebelión [Imagen: hhtps://es.dreamstime.com/fotos]

“El expresidente de Costa Rica y premio Nobel de la paz, Óscar Arias, desconoce la razón oficial de por qué Estados Unidos canceló su visa de viaje a ese país, según una notificación que informó haber recibido.Insinuó, sin embargo, que podría deberse a su acercamiento con China durante su segundo mandato presidencial, entre 2006 y 2010, y a las críticas que recientemente ha dirigido contra el presidente estadounidense Donald Trump” (BBCmundo)

Una de las críticas que se hacen al Gobierno de Xiomara Castro (2022-2025)es no haber podido concretar un Tratado Comercial con la República Popular de China, aun cuando en marzo de 2023 decidió romper relaciones con Taiwán y reconocer la existencia de una sola China en el mundo. Se sabe, por la experiencia de otros países, que China no es muy dada por aplicar el principio de las asimetrías en las relaciones comerciales entre economías dispares, por lo que los gobiernos de menor desarrollo, caso de Honduras, no deberían esperar que la balanza comercial sea favorable para el país, y más bien se profundice el déficit comercial de arrastre.

Parte de estas asimetrías de la economía hondureña ya habían sido reconocidas con la firma del Tratado Comercial CAFTA-RD con Centroamérica,  Dominicanay Estados Unidos, especialmente lo referido a los llamados “sensibles”, caso de productos de consumo básico como maíz, arroz, lácteos y carnes.[1]  El reconocimiento de una protección arancelaria-gradual-a las importaciones de estos rubros por Honduras, cuya producción es mayormente subsidiada a productores en EEUU, no fue suficiente para que los productores nacionales se adaptarán, mejorarán sus fincas y granjas y volvieran competitivos hasta presentarse al mercado de igual con los “gringos”.

En el caso de China, donde el intercambio es entre productos agrícolas y productos de mayor procesamiento y cambio tecnológico,  las asimetrías visibles son estructurales y de arrastre, como la magnitud y el valor de la oferta exportable, la incorporación tecnológica y el conocimiento técnico, la calidad de la mano de obra y la productividad, sumadas a aquellas como controles fitosanitarios,  información y manejo del riesgo.

Esta falta de acuerdo comercial entre Honduras y China, ha llevado a Taiwán a ejercer mayor presión al Gobierno de Nasry Asfura para que rompa el acuerdo con China suscrito con Xiomara Castro, y se restablezcan las relaciones diplomáticas entre ambos países.  Los argumentos son varios: 

a) El  aumento del déficit comercial de Honduras con China estimado en más de 3.000 millones de dólares en 2025, y el superávit comercial con Taiwán estimado antes de 2023,  en unos 66 millones de dólares.  Se habla de la pérdida de mercado de camarón a Taiwán en cerca de 110  millones de dólares, como valor exportable de Honduras en 2022, antes de la ruptura de las relaciones diplomáticas.

b) La falta de nombramiento del Embajador de Honduras en China, visto como un distanciamiento de las relaciones comerciales entre ambos países, y un atraso manifiesto de las negociaciones  que ya tenían un grado de avance importante.

c) La potenciación de las bondades y beneficios entre los pocos países que mantienen relaciones comerciales conTaiwán, caso de Guatemala y Paraguay, contra los perjuicios y costos de países como Honduras que renunciaron a ello. 

d) Un presión visible de la prensa mediática hondureña para ver a China como el malo de la película, y Taiwán como el bueno. Hay evidencia de periodistas y analistas políticos hondureños invitados por el Gobierno de Taiwán para que miren y divulguen las bondades y beneficios en Honduras de la relación comercial y de cooperación entre Taiwán y Paraguay.

e) El respaldo que puede tener Taiwán del Gobierno de Estados Unidos y de otros países, para restablecer relaciones diplomáticas con Honduras y  Gobierno de Nasry Asfura, siendo una promesa de su campaña política.Este respaldo por Washington es parte de una ofensiva más amplia que busca disminuir la presencia de China en la región,  instaurando gobiernos libertarios, neoliberales y de derecha, igual incidir en las relaciones diplomáticas de estos países para recibir de nuevo a Taiwán.

f) La denuncia que China puede vengarse si se rompen relaciones, caso de los ataques cibernéticos al controlar las plataformas y programas digitales. Igual, de  inundar previamente el mercado hondureño, ya no solo con productos comestibles, sino también con ropa, calzado,  utensilios y adornos para el hogar.

El Gobierno de la República a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación, ha salido al pasado a declaraciones de un funcionario taiwanésque Honduras está en pláticas con dicho país para restablecer relaciones diplomáticas, comerciales y de cooperación, arguyendo que la política exterior se conduce por los canales oficiales, y desmintiendo dichas aseveraciones. Ello ha sido reconocido por el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores Chino, Guo Jiakun, condenando al fracaso cualquier intento de Taiwán. Sin embargo, no es de extrañar que la faltade respuesta del Gobierno de Nasry Asfura a las solicitudes del Gobierno Chino y retrasos en el nombramiento de Embajador en Pekín, tenga asidero en estas negociaciones-entre bastidores-con Taiwán.

“El Vicecanciller taiwanés Chen Ming-chi, sostuvo que las probabilidades de que Taiwán sea engañado en este proceso son bajas, debido a que el actual presidente hondureño, Nasry Asfura, prometió restablecer las relaciones durante su campaña electoral (…). El nuevo Gobierno hondureño está actuando con cautela, ya que no comprende todo cuánto acuerdo firmó la administración anterior con China y le preocupan las “minas terrestres”[2].

La prensa mediática, analistas políticos y ciertos empresarios agrícolas, demandan que Nasry Asfura exija al Gobierno chino las copias de los memorándum de entendimiento firmados y los compromisos asumidos por el Gobierno de Xiomara Castro, para valorar los costos de suspender la relación diplomática, empezando por el cierre de la Embajada hondureña en Pekín.  Se da a entender que, el Gobierno anterior, no entregó dichos documentos al Gobierno de Nasry Asfura, por lo que se desconoce el grado de avance de las negociaciones comerciales y de otra índole.[3]

Una de las fallas de origen del Gobierno de Xiomara Castro al establecer relaciones diplomáticas con China, es no poder obtener beneficios de “buena fe” antes de la firma del tratado comercial. Lo más visible es el apoyo de China con insumos y materiales para el combate del dengue, quedando pendiente la entrega de una ambulancia a cada municipio. Igual, financiamiento concesional para cumplir con promesas de campaña como la construcción de infraestructura social básico, como ejemplo  hospitales públicos y equiparlos.

Pero, más allá de ello, destacan los costos para el país de un rompimiento de las relaciones con Pekín,  en tanto en la perspectiva del desarrollo socio-económico y cultural futuro, es evidente que Honduras necesita más de China que de Taiwán. La falta de acceso a financiamiento es uno de estos costos, directamente, o por medio de fondos BRICS.  Igual sucede con la falta de acceso a tecnologías de “descarte, como aquellos equipos e instrumentos tecnológicos que Honduras necesita y que China no usa o usa poco.  En el área de la salud, destaca la demanda del país de equipamiento de los hospitales y centros de salud, integrando procesos de cambio y adaptación tecnológica de equipos médicos quirúrgicos, que puede ser satisfecha-parcial o totalmente-por China y sus aliados.

El Gobierno de la República, frente a la insistencia de la prensa mediática por la pérdida de divisas con la venta de camarón en el mercado taiwanés, supuestamente sin absorción total por el mercado chino[4], y su impacto negativo en la generación de puestos de trabajo, debería evaluar más estos beneficios y costos a mayor plazo y visualizar una estrategia de desarrollo sobre la base de objetivos estratégicos del país  en producción agroindustrial, comercio, finanzas, tecnologías, energía, salud, educación  y cultura.La producción y exportación de camarón es uno de los rubros importantes  que generan divisas y empleos para la economía, pero también-su explotación-evidencia un creciente deterioro del bosque de mangle en la zona sur del país con costos irreversibles para los ecosistemas y vida marítima, lo cual debió o debería ser parte  de los acuerdos comerciales.

La presión de Taiwán,  Washington y prensa mediática al Gobierno de Nasry Asfura continuará, pero la oposición  política y de organizaciones gremiales y sociedad civil seguirá viendo con mayores beneficios la relación con China y sus aliados, a los que se suman empresarios ligados a la industria textil, comercio y maquila. Hay que seguir la pista a las negociaciones del Gobierno y las acciones de la Embajada Americana en Honduras en este campo.

Notas:

[1] El reconocimiento por EEUU de la existencia de estos bienes  necesarios para los países de la región (sea por las áreas de siembra y producción, tipo de productores, empleo y consumo de la población), fue fruto de una lucha de organizaciones campesinas, sociedad civil y academia, que, al menos, lograron una desgravación gradual  de las importaciones  provenientes del país del norte.

[2] Ver www.centroamerica360.com, 15 de abril de 2026

[3] En la visita de Xiomara Castro a Pekín en junio de 2023, se destacan varios acuerdos de cooperación relacionados con la vigencia de medidas fitosanitarias sobre cultivos y exportación de productos agrícolas y pecuarios, ciencia y tecnología, cultura y telecomuniciones, pero se desconoce el grado de avance o cumplimiento.

[4] La Embajada China informó que en 2025 empresas chinas suscribieron contratos de compra de camarón con productores hondureños por unas 13,200 toneladas, que podría generar más de 90 millones de dólares  en divisas y 7.000 empleos. (La Tribuna.hn, 26 de marzo de 2026), lo cual introduce un gradualismo en las compras de productos hondureños por los chinos, antes de la firma del Tratado.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.