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Reflexiones sobre los 50 años del Plan Cóndor

Fuentes: Rebelión

“…aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo”. Georges Santayana

El pasado 24 de Julio se realizó un encuentro de análisis y reflexión a 50 años del Plan Cóndor en la Facultad de derecho y Ciencias políticas, organizado por la Carrera de Derecho, como parte de la cátedra de Derecho Internacional Público, dictado por la Dra. DAEN Diana Borelli y en la que participaron importantes autoridades académicas como la Decana Dra. Maria Cecilia Rocabado Tubert, el vicedecano M Sc Diego Murillo, el Director del Instituto de Investigación Erick San Miguel así como representantes diplomáticos de embajadas de México, al embajador de la República Oriental del Uruguay, Ministro consejero de la embajada del Brasil, y la comunidad docente estudiantil de la Facultad entre otras autoridades.

El encuentro tuvo por objetivo destacar el período de dictaduras y de terror que se vivió en América Latina entre los años 60, 70 y 80 en algunos países, como una forma de recuperar la consciencia y la memoria histórica para evitar se repita. Este esfuerzo por reconocer a las víctimas, recuperar la dignidad humana y evitar su repetición es el desafío Latino Americano actual en el contexto del Plan cóndor 2.0.

“…yo como ciudadano, veo con un poco de angustia y temor que este tipo de experiencias que las creíamos superadas asoman por el horizonte, no nos olvidemos que recientemente se ha creado un escudo de las Américas y nuestro país lamentablemente está entusiastamente involucrado” señaló el Dr. San Miguel.

Asimismo, la Dra. Rocabado recordó también el día la Autonomía Universitaria, el co gobierno docente estudiantil, fecha en que la Universidad estableció a sus propias autoridades, para manejar sus propios recursos y que permite este tipo de reflexiones, para decir nunca más a la dictadura y siempre a la libertad, democracia y vigencia plena de los derechos fundamentales”

Por su parte, el embajador de la república Oriental del Uruguay Marr Merello, afirmó que “…de todas las víctimas del Plan cóndor el 48% fueron ciudadanos uruguayos, un total de 137 personas, … con los que se cometieron delitos muy graves como el homicidio, exiliados uruguayos, la apropiación de menores, la tortura, la violencia sexual, y el traslado clandestino de Uruguayos. También en Uruguay se dio el homicidio de ciudadanos argentinos, así como el traslado clandestino a Argentina de personas de esa nacionalidad, donde terminaron siendo torturados y desaparecidos”.

Este aparato de inteligencia militar internacional como señalaron algunos expositores, unificó a la región ayer como hoy bajo dictaduras que implementaron políticas económicas neoliberales impulsadas por los economistas conocidos como los Chicago Boys, bajo la escuela de Milton Friedman. Y que encontró su correlato en los años posteriores de una mal llamada democracia que tuvo a través de la capitalización de las empresas estratégicas del país y que hoy con los gobiernos de derecha en la región a partir nuevamente de la subversión de la democracia esta vez con la manipulación de la opinión pública a través de las redes sociales, bajo el Plan Cóndor 2.0 la guerra jurídica para perseguir a líderes políticos, criminalización de la protesta, la guerra mediática digital y sobre todo la desestabilización económica y social.

Entonces si bien el Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya Aro, argumentó que “…en tiempos donde la polarización de los discursos relativiza las violaciones de los derechos humanos, la memoria es prevención, para reconocer el autoritarismo y defender las libertades universales, los derechos humanos, por ello ningún gobierno puede forzar la persecución, la detención arbitraria, la desaparición o cualquier otra forma de violencia que se ejercite contra la dignidad humana”

Y como Defensor del Pueblo destacó un “compromiso permanente con la promoción protección y defensa de los derechos humanos sin discriminación alguna ese mandato constitucional exige actuar con independencia, objetividad y firmeza frente a cualquier vulneración de derechos”.

No obstante, la Defensoría Pueblo no se manifestó durante los 50 días de bloqueo de bloqueo entre Mayo y Junio de este año excepto para seguir la línea discursiva del gobierno actual pidiendo diálogo a pesar de las contradicciones sociales y políticas que planteaba el accionar del gobierno con la escasez de los combustibles, la importación de la gasolina basura, la aprobación de decretos inconstitucionales como; el DS 5503 que favoreció la inversión extranjera, así como sobre la enajenación de los recursos naturales estratégicos del país, ya que si bien este se derogó por las movilizaciones sindicales y las organizaciones sociales, las medidas económicas continuaron y aún más se impulsó la venta de los bonos soberanos endeudando al país sobre más de 1 billón de dólares a una tasa porcentual del 9,75%, tampoco se dijo nada sobre la deuda externa que se incrementó en más de 14 millones de dólares al 30 de Junio del 2026 en poco más de 7 meses de gestión de gobierno del presidente Paz, además de los graves hechos de corrupción con la confiscación a una parlamentaria de 32 maletas con supuestamente 100 millones de dólares para pagar la droga, y que el Ministro de Gobierno no supo explicar sobre su paradero en la interpelación que le hizo el parlamento, ni sobre las 108 toneladas de cocaína que fueron incautadas en Chile y para las que se usó de escolta de la mercadería a efectivos de las Fuerzas Nacional de Lucha contra el Narcotráfico de Bolivia. O con la aprobación del decreto 1720 que permitía la conversión de la pequeña propiedad a mediana para acceder al crédito bancario y así revertir las tierras de las comunidades de los indígenas a beneficio de la oligarquía terrateniente del país y durante la cual hombre mujeres y niños marcharon desde el oriente del país para exigir su derogación.

Nada se dijo del gobierno, ninguna de las garantías constitucionales se activó para denunciar la corrupción, ni el incumplimiento de deberes de las autoridades judiciales o la Contraloría para garantizar que no se vulnere nuevamente los derechos fundamentales de la ciudadanía como en la época de las dictaduras bajo un discurso de democracia y libertad. Tampoco se habló de la persecución que hizo el gobierno a los líderes sindicales, que durante 50 días de paro demandaban al gobierno una solución frente a la inflación y a la escasez de combustibles que iban matando la pequeña y la micro empresa el agro y el transporte de mercancías.

Nada se dijo sobre la tortura y la detención arbitraria, con una nueva forma de criminalizar la protesta a través de la narrativa oficial que llamaba al diálogo y que atribuía la culpa de la crisis energética a los movilizados. Tampoco se denunció el exceso de las fuerzas represivas policial, militar y paramilitar contra los ciudadanos que nada tenían que ver con la protesta y que fueron encarcelados arbitrariamente.

Y ahora tampoco se pronuncia dicha institución sobre la contaminación de las aguas a pesar de las múltiples denuncias recibidas sobre la muerte de aves en la represa de Hampaturi y de una persona en la represa de Incachaca que abastece a la ciudad de La Paz, y que se confirmó días después con un estudio de la misma Universidad de San Andrés que confirma la presencia de parásitos, amebas y otras bacterias además de metales pesados como arsénico, cadmio y plomo, en las represas que abastecen de agua a la ciudad. Ni se hicieron mayores gestiones para llevar a la práctica su discurso en este despliegue del Plan Cóndor 2.0 que hoy ya no va dirigido contra los revolucionarios sino contra nuestros niños Bolivianos.

Sin embargo, otra ponencia que si llamó la atención fue la del Dr Trigoso, presidente de la asociación de docentes de la Facultad en cuestión “…recordando los vuelos de la muerte, en Bolivia mediante un sistema integrado de inteligencia militar que asesinaba a ex presidentes, Juan José Torres Gonzales muerto en Argentina, o de Luis Stamponi, cabeza del Ejército de liberación Nacional en Bolivia. Muertes de Noriega en Panamá, Roldós en Ecuador, y el caso del papá de nuestro presidente actual Don Jaime Paz Zamora candidato a la vicepresidencia, el 80 tenían que abordar la avioneta y caen muertos todos excepto Jaime Paz Zamora que queda vivo pero quemado, eso es lo que fue el Plan Cóndor para cometer ese tipo de actividades en el marco de la represión”

Cabe remarcar que el ex presidente Jaime Paz Zamora (1989 – 1993) es recordado en Bolivia; sin embargo, por los altos niveles de corrupción y los vínculos con el narcotráfico que dio lugar al retiro de visas de EEUU al propio ex mandatario y a varios funcionarios de su gobierno y que por consiguiente nada tuvo que ver con los revolucionarios torturados y/o desaparecidos y las víctimas del Plan Cóndor.

Y por supuesto nada se dijo de la democracia de la tortura con los presos políticos del Ejército Guerrillero Tupac Katari que fueron secuestrados, torturados y encarcelados y entre los que estuvo Alvaro García Linera y Juan Carlos Pinto Quintanilla quien luego fuera víctima del protocolo de muerte que se aplicó en los hospitales en Bolivia durante la pandemia del Covid y cuya muerte queda impune hasta la fecha. Tampoco se habló de las nuevas tecnologías de tortura con la contaminación electromagnética, o la manipulación de la verdad a través de la Inteligencia Artificial y su impacto en lo político social y económico, devastadores y que nos llevan a la actual democracia de los derechos fundamentales conculcados donde la Constitución se convierte en letra muerta frente al abuso y la corrupción de los nuevos gobiernos en la región.

Por eso, tampoco se habló de la estrategia geopolítica de financialización de la economía, la enajenación de los recursos estratégicos, a partir de la standarización del dólar y el tipo de cambio para facilitar el manejo del déficit de la balanza de pagos por parte de EEUU para manejar las economías Latino Americanas y asegurar el impago de la deuda externa, la enajenación de los recursos estratégicos del país, la depreciación monetaria, la estanflación de la economía, el desempleo, la carga impositiva sobre la fuerza de trabajo; así como, el flujo del dinero a la élite financiera de EEUU, y lo que Hudson, autor de superimperialismo, denomina el free lunch de las grandes corporaciones.

De ahí que el secuestro y la subversión de la democracia a través de la manipulación de la información y la guerra jurídica, así como de los mecanismos legales e ilegales para evitar la candidatura de los líderes del pueblo, como en el caso de Evo Morales, busquen consolidar este tipo de políticas en donde si la guerra no es militar es económica, aunque ambas llegan al mismo resultado, en tanto como afirma el economista, el complejo militar es la mayor empresa rentable a nivel mundial y es la que financia a los candidatos ya sean Republicanos o Demócratas, siendo luego estos responsables de poner a votación las leyes que aseguran el presupuesto del gasto militar, tanto en EEUU como en los países aliados quienes a su vez reinvierten el dinero en el mencionado complejo militar. De ahí la necesidad de mantener la guerra tanto en ucrania como en Irán.

Entonces si bien el evento se centró básicamente en una revisión histórica de lo que fue el plan cóndor hace 50 años con sus altibajos, la ponencia del periodista de Abya Yala, Ricardo Bajo, nos recordó que “El Plan Cóndor, y los dictadores Banzer en Bolivia, Vitela en Argentina, Bordaberry en Uruguay, Pinochet en Chile, todas esas dictaduras que se reunieron para reprimir e intercambiar políticos para torturar, para hacer desparecer a miles de personas que lo único que querían era un lugar mejor, para mejorar la calidad de vida de todos que lucharon por la democracia, lucharon por el bienestar de las grandes mayorías de los países del cono sur”.

Nos trajo a la memoria finalmente como este se viene reciclando en la actualidad “…El plan cóndor orquestado por una mano negra desde los EEUU. sin ellos el Plan Cóndor no hubiera sido posible. ….hoy en el siglo XXI hay muchos países de derecha y ultra derecha que están persiguiendo y criminalizando otra vez la protesta social, Plan Cóndor nunca más”.

En el corolario, la Dra. Borelli hizo hincapié en que “…cuando hablamos de derechos humanos, La importancia de la persona está por encima de las diferencias, la dignidad es un derecho humano y un principio, los derechos son interdependiente indivisibles y universales. Nuestra sociedad está distorsionando la verdadera esencia de los derechos humanos, al discriminar al pueblo, no podemos dejarnos llevar por odios y pensamiento radical tenemos que preservar nuestra sociedad la Boliviana bajo los principios de armonía y respeto de la constitución”.

Una reflexión que sin lugar a dudas nos convoca a la defensa unánime de una constitución que actualmente viene siendo vulnerada y nuestros derechos fundamentales conculcados bajo el actual gobierno que nuevamente se ve confrontado por acusaciones de corrupción, narcotráfico, o sicariato, como en el caso del asesor presidencial, el periodista argentino Fernando Cerimedo, quien fue denunciado por parte de su pareja sentimental con cuatro meses de gestación por intento de asesinato, recientemente.

En este contexto, Bolivia vive un Estado de Excepción, un reciclaje de un Plan Cóndor 2.0 que privatiza la justicia, privatiza la desindustrialización, privatiza el aparato de estado fragmentándolo, todo ello como parte de un proyecto global de financialización de la economía que a través del estado administra los recursos del pueblo tanto naturales como económicos, y la fuerza de trabajo como en tiempos de la esclavitud, criminaliza la protesta, subvierte la democracia y mantiene a las nuevas generaciones anodinas, sin un horizonte de proyecto país colectivo, en una manipulación mediática que imbeciliza, pero que en el extremo del despliegue deshumanizado del poder también convoca a una participación mayor de todos los sectores sociales. Son los autoconvocados que hoy reconfiguran la nueva resistencia frente a esta política de guerra contra la humanidad.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.