Esther Samper

Artículos

El cristal con el que se mira a las enfermedades es muy diferente según quién sea el observador. Para un paciente, cuestiones como si la dolencia será grave o leve, crónica o pasajera, incurable o curable, resultan vitales para su proyecto de vida. Para la industria farmacéutica, las enfermedades se dividen principalmente en rentables o no rentables. A partir de esta clasificación fundamental se dirigen las inversiones y los esfuerzos de las farmacéuticas para investigar, desarrollar y comercializar fármacos.

La imperiosa necesidad de encontrar remedios contra esta creciente enfermedad y la presión de las asociaciones de pacientes enmarcan la aprobación del Aduhelm a pesar de que varias sociedades científicas y médicas han solicitado que no se permita su comercialización por falta de evidencia sobre su efecto beneficioso

Los resultados del último estudio han supuesto un jarro de agua fría sobre las esperanzas depositadas en los principales antivirales para tratar la COVID-19

Las farmacéuticas invierten tanto dinero en los médicos porque saben perfectamente que van a tener un retorno económico de múltiples maneras.

Recientemente, un elaborado y extenso reportaje de CIVIO ponía el foco sobre las controvertidas relaciones entre farmacéuticas y médicos. Concretamente, informaban de que «las farmacéuticas habían gastado 182,5 millones en 2017 en pagos a médicos (españoles) por sus servicios o para asumir los costes de entradas a congresos y viajes». Además, también habían pagado 130 […]

– Uno de los grandes lastres del ecologismo actual es que muchas ONG entienden este movimiento como una religión o un partido político y no cómo una ciencia – Lo que realmente necesitamos para atajar los grandes problemas medioambientales es recurrir a la ciencia de forma racional, lógica y prudente – El principio de precaución […]

Es vital recordar el valor de la sanidad pública y por qué hay razones de sobra para defenderla frente a estos tiempos de crisis

La hoja de ruta del actual Gobierno ha sido y es reducir gradualmente la inversión en sanidad pública hasta el año 2020 con un porcentaje del PIB del 5.6%. Como consecuencia lógica, el gasto sanitario privado se ha ido incrementando año por año, transfiriendo los costes de la sanidad hacia las familias, y todo indica […]