José Luis Carpintero

Artículos

La crisis climática ha dejado de ser una nota al pie en los suplementos de ciencia para convertirse en la línea de fractura política definitiva. Quien siga analizando el calentamiento global como un debate técnico o una cuestión de «conciencia individual» no solo yerra en el diagnóstico, sino que está condenado a perder la iniciativa y el poder. Hoy el clima es el juez que decide quién vive con dignidad y quién queda fuera del mapa.