Julio Burdman

Artículos

Desde el triunfo del Frente de Todos se especula con las divisiones internas de la coalición gobernante entre kirchneristas y “albertistas” que, pese a sus diferencias metodológicas, se han mantenido unidos frente a la emergencia. Sin embargo, en el catastrófico escenario socio económico que se cierne sobre Argentina, las amenazas a la unidad surgen del posible descontento de las bases.

Detrás de la disputa entre el gobierno nacional y el de la Ciudad de Buenos Aires por la presencialidad en las aulas porteñas, lo que asoma es la confrontación de las dos grandes coaliciones políticas del siglo XXI. A diferencia de una región cuya política se parte en mil pedazos, en Argentina se consolida el bipartidismo, pese a un contexto desolador propicio para el surgimiento de outsiders y radicalizados.

Desde el triunfo del Frente de Todos se especula con las divisiones internas de la coalición gobernante entre kirchneristas y “albertistas” que, pese a sus diferencias metodológicas, se han mantenido unidos frente a la emergencia. Sin embargo, en el catastrófico escenario socio económico que se cierne sobre Argentina, las amenazas a la unidad surgen del posible descontento de las bases.