Lidia Rodríguez

Artículos

Las movilizaciones contra el macroproyecto Cuna del Alma en Adeje y el Circuito del Motor en Granadilla de Abona han visibilizado las luchas medioambientales a las que se enfrenta la isla de Tenerife en torno al territorio, en las que tanto el Gobierno de Canarias como el Cabildo Insular de Tenerife juegan un papel importante. Mientras las administraciones aseguran que ambos proyectos van a servir para generar empleo, las lagunas respecto a la seguridad jurídica y la falta de protección de especies planean sobre ambos casos.

El puerto de Granadilla es una de las infraestructuras investigadas en una de las piezas del caso Lezo por supuestas comisiones pagadas de forma ilegal por OHL. Su construcción, que costó 300 millones de euros, fue objeto de una década de protestas por parte de colectivos ecologistas que denunciaban su inutilidad.