GENERAL GÜEMES, Argentina – Junto a las casas de ladrillos o adobe de El Impenetrable, zona salvaje de bosque y pastizales en el norte de Argentina, asoman enormes barriles plásticos. Están allí para almacenar el agua de lluvia recolectada en los techos de chapa acanalados de las viviendas. Sin embargo, los barriles están vacíos, porque hace dos años, cuentan los pobladores, que casi no llueve.