Hoy recordaremos los mayores problemas ambientales del año 2020. Una serie de ecocidios que destruyeron los recursos naturales latinoamericanos, tras el paso devastador de doce meses llenos de sangre, dolor y lágrimas.
Hoy recordaremos los mayores problemas ambientales del año 2020. Una serie de ecocidios que destruyeron los recursos naturales latinoamericanos, tras el paso devastador de doce meses llenos de sangre, dolor y lágrimas.
Los trabajadores se afanan en la construcción de un edificio en Dubái. La construcción de nuevos edificios en el futuro, que es una actividad de alto consumo energético, se llevará a cabo principalmente en países en desarrollo, no en economías avanzadas.
La planta principal de la central hidroeléctrica de Belo Monte cuenta con capacidad de 11 000 megavatios, a los que se suman 233 más de la planta secundaria. La central costó el doble del presupuesto inicial, equivalente a más de 10 000 millones de dólares en la época de su construcción. Además enfrenta trastornos, como el atraso en la construcción de la línea de transmisión que llevará su energía al sureste de Brasil, su ineficiencia generadora e impactos sociales y ambientales superiores a los previstos.
Los eventos climáticos más extremos de 2020 han supuesto un coste de 127.000 millones de euros, 3.500 muertes y más de 13,5 millones de desplazamientos.
La actividad humana deja una huella en el consumo de recursos naturales y emisión de dióxido de carbono que ahora considera el PNUD al estimar el desarrollo de cada país.
El caso de Ella Kissi-Debrah en Gran Bretaña «abre un vía interesante», pero «el sistema judicial tiene nula sensibilidad» analizan abogados ambientalistas acerca de acreditar en los tribunales españoles que la contaminación causó un fallecimiento concreto a pesar de la evidencia científica a nivel poblacional
Ante múltiples crisis convergentes la humanidad se enfrenta al desafío de rediseñar esencialmente la presencia humana en la Tierra durante la vida de las generaciones vivas hoy.
Cada vez en más municipios se crean grupos que mapean y denuncian la proliferación de basuras y escombros descontrolados ante lo que consideran una dejación de los ayuntamientos.
Es necesario trabajar para que la prioridad no sea el uso del agua para la producción, sino el respeto a los derechos humanos y, específicamente, al derecho humano al agua.