Recomiendo:
0

Las italianas defienden sus derechos en una gran manifestación el domingo 13 de febrero

Detrás del escándalo, la discriminación

Fuentes: IPS

Activistas italianas están decididas a poner en el centro de la agenda pública la falta de oportunidades que padecen las mujeres y los verdaderos problemas que les atañen aprovechando los últimos escándalos sexuales protagonizados por el primer ministro Silvio Berlusconi.

Alrededor de un millón de mujeres, que protestaron el domingo en 280 ciudades italianas y en 28 más en el extranjero, reclamaron acciones contra Berlusconi tras varias semanas de intensos debates sobre acusaciones contra el primer ministro por haber pagado a varias jóvenes por mantener relaciones sexuales con él, entre ellas una adolescente marroquí de 17 años sin documentos en regla.

En Italia, la edad para mantener relaciones sexuales consensuadas es de 14 años, pero es ilegal la prostitución de menores de 18.

Al parecer, la adolescente marroquí es una de las jóvenes prostitutas con las que Berlusconi suele relacionarse. El primer ministro también está acusado de abuso de poder y de haber ordenado a la policía, personalmente, la liberación de la muchacha, detenida por robo.

Berlusconi niega los cargos. Pero un juez se expedirá esta semana sobre la posibilidad de que haya un juicio en los próximos meses.

«Si una mujer pierde el empleo, es una pérdida para todas nosotras», dijo a IPS la presidenta de la Unión Italiana de Mujeres, Pina Nuzzo. «Mientras los políticos y los medios de comunicación se obsesionan con las noticias del día, las trabajadoras están solas y vulnerables a los chantajes», apuntó.

El empleo femenino es considerado un tema menor, se lamentó Nuzzo.

«El pensamiento común es que, en el marco de la crisis económica, es menos grave despedir a una mujer. Para las jóvenes, que no optan por el atajo sexual, sigue siendo difícil de conseguir un trabajo porque son madres potenciales, lo que desanima a los empleadores», explicó.

«En ese sentido, empleo inseguro es igual a esterilidad», apuntó.

La televisión, y en especial la cadena que posee Berlusconi, difunde los peores estereotipos femeninos y contribuye a la representación de mujeres como bien de cambio, tanto en ese espacio como en política, añadió Nuzzo.

Las manfiestantes también denunciaron «la indecente y repetitiva representación de las mujeres como objetos de intercambio sexual en los periódicos, en la televisión y en las publicidades».

«La imagen de las mujeres en los medios de comunicación alcanzó su punto más bajo», dijo a IPS la eurodiputada Silvia Costa. «La actitud, que llamamos ‘berlusconismo’, puede sobrevivir al propio Berlusconi si no hacemos frente al hecho de que los verdaderos problemas de las italianas están fuera del debate público», alertó.

«Sabe qué se discute ahora en el Parlamento Europeo», preguntó. «Pensiones, condiciones de empleo para las mujeres, el impacto de la crisis económica en la fuerza de trabajo femenina, políticas de apoyo familiar, etc.», indicó.

«Nada de eso está en la agenda política o en la de los medios de comunicación italianos», se lamentó. «En Italia, los problemas de las mujeres verdaderas están censurados», añadió.

El mensaje del último escándalo es que la forma más fácil para una mujer de tener éxito en Italia es vender su cuerpo a hombres ricos y poderosos, destacaron organizaciones femeninas.

Una de las muchachas investigadas, Sara Tommasi, declaró en una entrevista que sus estudios en una renombrada universidad italiana habían sido una «pérdida de tiempo». «Una mujer no necesita un título para tener éxito, mi cuerpo es mi empresa», señaló.

«En un país donde una de cada dos mujeres no trabaja y donde la disparidad económica con los hombres todavía es enorme, el cuerpo aparece como un atajo viable», dijo a IPS la periodista Loredana Lipperini.

«No se trata de buenas muchachas contra malas. No censuro ese comportamiento pues hemos luchado por la libertad sexual», remarcó. «Pero la libertad de elección es posible cuando puedes elegir entre varias posibilidades, cuando tienes alternativas», remarcó.

Berlusconi cruzó muchas veces la línea entre la farándula y la política al designar a figuras femeninas de la televisión como candidatas al Parlamento Europeo.

«Las manifestantes no son moralistas que condenan el comportamiento privado del primer ministro o de las mujeres que él frecuenta», indicó Giulia Bongiorno, abogada y presidenta de la comisión de justicia de la cámara baja. «El verdadero asunto es que no está bien elegir dirigentes en una fiesta», añadió.

Los hombres también se unieron a las protestas.

Massimo Canino, de 54 años, dijo a IPS que protestaba contra «la idea de que todo y todo el mundo se puede comprar. Me inquieta ese tipo de cultura y creo que más hombres tendrían que tener el coraje de decir que no están de acuerdo sin sentirse menos viriles por ello. Todos nos sentimos humillados por esa actitud, mujeres y hombres».

Según el Instituto Nacional de Estadística, 46 por ciento de población activa femenina están empleadas, bastante menos que el promedio de otros países europeos de 59 por ciento.

El Índice de la Brecha de Género del Foro Económico Mundial de 2010 colocó a Italia en el lugar 74 entre 134 países, seguida de Hungría, Malta y Chipre, entre los países de la Unión Europea.

Menos de 10 por ciento de los niños y niñas pueden concurrir a un jardín de infante y 27 por ciento de las mujeres dejan el trabajo después de tener a su primer hijo por falta de guarderías, ayuda familiar u ofertas de empleo de medio tiempo.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=97524