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Rechazado recurso contra la extradición

Mladic, entregado al Tribunal de La Haya

Fuentes: Il Manifesto

Traducido por Gorka Larrabeiti

Al final, la historia de los Balcanes, se ha repetido entre farsa y tragedia. Ayer por la tarde, después de que el Tribunal Penal Internacional para crímenes de guerra en Belgrado rechazara el recurso interpuesto por el defensor, las fuerzas especiales del Ministerio del Interior – no del Ejército – condujeron al aeropuerto de Belgrado al ex general serbo-bosnio Ratko Mladic, que había sido detenido en Lazarevo (Serbia) días atrás. Luego lo metieron en un vuelo especial a Rotterdam camino de La Haya. El anuncio oficial lo dio el ministro serbio de Justicia de Serbia, Snezana Malovic. «Mladic ya no está en Serbia. Con esta extradición Serbia ha cumplido con su obligación internacional y la moral», agregó el ministro. Esa obligación es la que ahora empuja al presidente Boris Tadic a solicitar la adhesión a la UE, la cual, sigue diciendo, sin embargo, ‘no es suficiente «.

Por la mañana Mladic fue acompañado al cementerio Topcider de Belgrado a ver la tumba de su hija Ana, que se suicidó en 1994 a los 23 años. Desde el primer día de su detención Mladic había expresado este deseo, y se lo concedió el hombre que lo había detenido, el fiscal serbio para los crímenes de guerra, Bruno Vekaric. Los médicos lo acompañaron hasta la tumba de su hija, y eso que su estado de salud se ha considerado idóneo para el juicio en La Haya. Pero Ratko Mladic, el hombre, el ‘verdugo’ más odiado por los musulmanes de Bosnia y, probablemente, el más admirado como un «héroe» por los serbios de Bosnia, ese a quien un 67% de serbios «jamás habría denunciado» de acuerdo con una encuesta de hace menos de un mes – se encuentra mal de verdad. Su abogado defensor, Milos Saljic, presentó ayer a los jueces de Belgrado un nuevo certificado médico. En él se dice que Mladic ha sufrido varios infartos, que tiene el brazo derecho paralizado, y que, según confirman en círculos judiciales de Sarajevo, padece un cáncer en estado avanzado. Antes de salir para La Haya, consciente de adónde lo llevaban, además de visitar la tumba de su hija, expresó su deseo de presentarse en uniforme de general, después de declarar que él no es responsable de la matanza de Srbrenica «Yo no maté a nadie «, dijo.

Todo el mundo pensó entonces en el Presidente Milosevic de «pequeña Yugoslavia», aunque en 1995 estaba enfrentado con los serbios de Bosnia. Pero conviene recordar que es imposible que Milosevic tuviera responsabilidad directa en la masacre de Srbrenica: así lo decidió, absolviéndolo de esta acusación el Tribunal Penal Internacional de La Haya para crímenes de guerra en la ex Yugoslavia, con una sentencia de 26 de febbario 2007 dictada por Rosalyn Higgins, Presidenta de la Cámara de Apelaciones, que leyó la sentencia. Aun reconociendo la masacre como un «genocidio», declaró que la Serbia gobernada entonces por Milosevic, no fue responsable porque «no hay pruebas de una orden enviada desde Belgrado explícitamente» ni complicidad, porque «no hay pruebas de que la intención de cometer un acto de genocidio se sometiera a la atención de las autoridades de Belgrado». Esa sentencia levantó duras protestas del gobierno de Sarajevo, que había acusado de genocidio a Belgrado.

El hecho es que ahora llega a La Haya un hombre con su físico, su psique y su memoria enfermas. Un larva humana, pero que va a defenderse. ¿Quién si no él es responsable de la masacre de Srbrenica? Durante ese mismo período, el verano de 1995, cayeron otros enclaves musulmanes, como Zepa, pero sin derramamiento de sangre. Sucedió en Srbrenica -recuerdan ahora fuentes independientes en Sarajevo- por venganza y con alevosía contra las matanzas que perpetró en el valle de Drina el primer comandante musulmán de Srbrenica, Naser Oric, impune todavía. Con ofensivas que partían de esa ciudad, que tenía que ser, según la ONU, zona protegida por estar desarmada. Tanto es así que los serbios de Bosnia, por su parte, erigieron el mausoleo de Kravica, dedicado a su «Srbrenica». Y a todo esto, ¿quién se acuerda de los muyahidines que llegaron de Afganistán a Bosnia?

¿Será capaz de hacer una justicia compartida el Tribunal de La Haya tal y como se hizo en Sudáfrica? Hasta ahora no lo ha logrado. Los serbios son responsables de todo. De hecho, el tribunal de los vencedores se ha cuidado mucho de no juzgar los crímenes contra civiles de los bombardeos de la OTAN. Es más: ocurre a menudo que haya sido la Alianza Atlántica, que fue parte en esa guerra, la que «reuniera las pruebas». Cuatro acusados ​​han muerto. Entre ellos, Slobodan Milosevic, en circunstancias todavía misteriosas. Este es el tribunal que le espera a Ratko Mladic. Ha de pagar su culpa, pero las responsabilidad no saldrán de las sombras y morirán con él.

Fuente: Il Manifesto, 1/6, 2011
http://www.esserecomunisti.it/index.aspx?m=77&f=2&IDArticolo=35457