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El premier británico defendió la intervención del Ejército en las protestas callejeras

Para Cameron, el ajuste fiscal no se toca

Fuentes: Página 12

Aseguró que los 16 mil efectivos policiales permanecerían en las calles hasta el fin de semana y amenazó con expulsar de las viviendas subvencionadas por el Estado a los que hayan participado en los disturbios de esta semana.

El primer ministro británico, David Cameron, dejó en claro que está abierto a todas las opciones menos a dar marcha atrás con el ajuste. En el debate parlamentario de emergencia sobre los violentos disturbios en el Reino Unido, Cameron defendió la intervención del ejército, aseguró que los 16.000 efectivos policiales permanecerían en las calles hasta el fin de semana y amenazó con expulsar de las viviendas subvencionadas por el Estado a los que hayan participado en los disturbios que conmovieron Inglaterra en los últimos cinco días.

El despliegue policial, la fatiga y la tradicional lluvia inglesa parecen haber diluido los disturbios en Londres y las principales ciudades del Reino Unido. Aun así, la Asociación de Fútbol Inglesa espera hasta hoy para anunciar si efectivamente comienza la Premier League este sábado o si se suspende por temor a lo que pueda pasar. El partido de Tottenham con Everton ya ha sido suspendido: el barrio de Tottenham fue el punto de partida de los disturbios el sábado pasado. Mientras tanto, a nivel político, el debate recién comienza. Ayer en la Cámara de los Comunes todo el énfasis estaba centrado en restaurar la ley y el orden. «Estamos usando el Circuito Televisivo para arrestar a sospechosos y vamos a publicar sus caras en los medios sin que nos importen ficticias preocupaciones por los derechos humanos para que los responsables no escapen a la ley», señaló Cameron.

Ha habido más de 1200 arrestos, 500 han sido formalmente acusados de violencia o robo, decenas permanecen arrestados y, en cuestión de días, ya ha habido sentencias.

El primer ministro señaló que la policía le había reconocido errores en su evaluación de los disturbios. «La policía enfrentó una situación nueva y única de diferente gente haciendo lo mismo -saqueando- en diferentes lugares al mismo tiempo», explicó Cameron. El primer ministro añadió que estaban en estudio medidas para impedir que se incite a la «violencia, desorden o actos criminales» por las redes sociales, otorgar el poder a la policía para quitar máscaras o pañuelos que oculten a sospechosos de querer cometer actos delictivos, el aumento de las penas y un sistema para avanzar con programas contra la cultura de las bandas grupales violentas.

El líder de la oposición, el laborista Ed Miliband, se sumó a la condena, pero criticó la reducción de efectivos policiales que tomará lugar luego de los Juegos Olímpicos de 2012 en Londres. «Dada la absoluta prioridad que la gente otorga a una presencia policial activa y visible, no es hora de dar marcha atrás con los cortes que planea hacer a la fuerza», preguntó Miliband. Un 20 por ciento del presupuesto policial desaparecerá como parte de los cortes: en Londres se calcula que habrá dos mil efectivos menos en las calles. Corrido por derecha, el primer ministro dijo que con la actual partida presupuestaria la policía podía cumplir con sus funciones. Miliband también intentó apurarlo por izquierda. En una de las escasas menciones que se hicieron a los problemas socioeconómicos de fondo, el líder laborista le recordó a Cameron que él mismo había dicho, cuando estaba en la oposición, que entender el trasfondos, las razones y las causas no es un intento de justificar la delincuencia: es un intento de lidiar con ella. «Por supuesto que estos son hechos delictivos ejecutados por individuos. Pero tenemos que preguntarnos por qué hay gente que siente que no tiene nada que perder y mucho por ganar de actos de vandalismo y saqueo. Las causas son complejas y para entenderlas tenemos que escuchar lo que nos dice la comunidad misma», señaló Miliband.

El debate se renovó cuando, a media tarde, el ministro de finanzas, George Osborne, se refirió a la crisis económica y financiera. Osborne se negó a dar marcha atrás con el ajuste que está implementando la coalición conservadora-liberal demócrata equivalente a unos 150 mil millones de dólares en los próximos cuatro años. «Abandonar este compromiso hundiría al Reino Unido en el remolino de la crisis financiera y costaría miles de puestos laborales», señaló Osborne. En la Cámara, el portavoz económico de los laboristas, Ed Balls, dijo que el gobierno se negaba a ver la realidad. «Necesitamos un plan para reducir el déficit, pero no podemos seguir con esta política de tierra arrasada que corta muy rápido y muy profundo, socavando los pilares de nuestra economía y dejándola más expuesta al huracán global», señaló Balls. Mientras tanto, una petición por correo electrónico al Parlamento obtenía las 100.000 firmas necesarias para que la Cámara trate un tema exigido por el Parlamento. La petición por e-mail pide que los responsables de los disturbios pierdan todo derecho a los beneficios sociales.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-174292-2011-08-12.html

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