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Las protestas estudiantiles y los ataques fascistas en Italia

¿Por qué el Estado no nos defiende?

Fuentes: La Repubblica

Traducido para Rebelión por Lucía Alba Martínez


Soy un estudiante del Liceo Tasso que el 29/10/08 se encontraba manifestándose en Piazza Navona contra la reforma Gelmini, una manifestación pacífica con eslóganes simpáticos absolutamente no violenta, cuando de pronto se acerca una furgoneta con música a todo volumen que quiere alcanzar la cabeza de la marcha, pero no hay sitio para avanzar, los estudiantes son demasiados, no pueden desmaterializarse, así que la tensión crece, empieza una discusión con los recién llegados, todos veinteañeros del Blocco Studentesco (1), me doy cuenta de por dónde van los tiros y me pongo a observar la escena desde un lugar más apartado, aunque me parece absurdo que se pueda llegar a un choque violento, somos chicos y chicas la mayor parte quinceañeros, incluso grupos de alumnos acompañados por los profesores y éstos cantan «ni rojos ni negros: libres pensamientos». Pero al final de este coro se desencadena la violencia, el modo de actuar de este escuadrón de exaltados declaradamente neofascistas.

Los del Blocco sacan porras, cadenas, cuchillos, barras de hierro, un verdadero arsenal que ha pasado mágicamente inobservado para la policía. Pánico total: cargan contra todo el que encuentran delante, un chico intenta defenderse, lo rodean 10 personas y lo machacan a golpes, quien puede se refugia en un bar, busca escape a esta violencia ciega desencadenada de golpe delante de la mirada burlona de los agentes.

Con esta primera carga el Blocco se asegura la mejor posición para gobernar la manifestación, nosotros estamos confusos, asustados, con la moral por los suelos, nos contamos para ver si han herido a algún amigo. Esas bestias del Blocco entonan irónicamente un coro: «somos todos estudiantes», los más temerarios responden; «somos todos anti-fascistas» y de nuevo empieza otra carga más feroz que nos desplaza aún más lejos del centro de Piazza Navona, más heridos, más porrazos, más indiferencia de las fuerzas del orden que me estremece, me aterroriza. ¿Por qué en un país democrático no se me defiende? Es una sensación rarísima, de extravío, al Estado al que había creído siempre de mi lado no le importa que yo reciba porrazos.

Todo vuelve a la «normalidad», el Blocco ha obtenido la posición que quería pero nos enteramos de que jóvenes de los centros sociales de la universidad están llegando, entiendo que pronto esto será un infierno y con mis amigos vuelvo al Liceo Tasso donde, además, nos esperamos otro ataque del bloque estudiantil, pero esta es otra triste historia de un país donde los políticos hacen pasar a los partisanos por asesinos y a los fascistas como víctimas.

PS. He sabido que el gobierno ha declarado que fuimos los estudiantes de izquierdas los que agredimos a los del Blocco. Pues bien: o nosotros somos unos idiotas que no nos dimos cuenta de que un grupo que muele a golpes a unos chicos inocentes cuya culpa no era otra que la de encontrarse allí lo hace por legitima defensa, o sois vosotros los que intentáis vender una vez más vuestra vergonzosa verdad hasta el punto de defender a los escuadrones fascistas.

Nota:

1. El Blocco Studentesco es una organización de estudiantes de extrema derecha

Fuente: http://www.repubblica.it/2008/10/sezioni/scuola_e_universita/servizi/scuola-2009-5/lettera-jacopo/lettera-jacopo.html