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Elecciones en Hungría

Resultados de la primera vuelta (2)

Fuentes: Crónicas húngaras

Con un retraso de varias horas y un caos inusitado, la Comisión Electoral Central Húngara decidió ayer por la noche anunciar los resultados oficiales de las elecciones al parlamento, a pesar de que no habían cerrado todos los colégios electorales; se calcula que el último votante con intencion de depositar su voto lo hizo a […]

Con un retraso de varias horas y un caos inusitado, la Comisión Electoral Central Húngara decidió ayer por la noche anunciar los resultados oficiales de las elecciones al parlamento, a pesar de que no habían cerrado todos los colégios electorales; se calcula que el último votante con intencion de depositar su voto lo hizo a eso de la una y cuarto de la madrugada. El gobierno socialista acaba de la misma manera bochornosa con la que ha actuado los últimos cuatro años. Deja a sus espaldas un país que se ha tragado cuatro años de crisis (y de la que aún no se ha salido) , sumido en el descontento y la desilusión, dividido, con una extrema derecha que campa a sus anchas y que consigue sus votos sobre todo en las regiones tradicionales de voto socialista, especialmente en las antiguas zonas industriales del noreste que poco menos que vegetan desde que desapareció la industria de la época comunista. La población está harta de ver como se deteriora su nivel de vida y de aguantar a un gobierno desacreditado desde los primeros momentos después de las elecciones anteriores, cuando se supo que habían mentido para ganar, y que había falseado datos incluso ante la UE, y que imponía ahora, en lugar de la política prometida para ganar las elecciones, ajustes y restricciones ya que el país estaba al borde de la quiebra, un gobierno que ha actuado como si estuviera en el circo, antes que en un parlamento, y si no recuérdese el ridículo en torno a la sucesión de Ferenc Gyurcsány como primer ministro, al final de la legislatura, cuando éste perdió el apoyo de su propio partido y hubo que buscar un nuevo primer ministro. Ayer los húngaros dejaron claro su rechazo absoluto a una política liberal (sí, esa era la política que siguieron los socialistas y sus socios, los liberales del SZDSZ) que ha dejado el país aun más dependiente de las multinacionales extranjeras y más atado a las condiciones del FMI, que entregó un buen montante de dinero para evitar la quiebra del país. Parte importante del país ha dicho no a los veinte años que han seguido a la caída del comunismo: los dos grandes partidos que guiaron la transición, el entonces conservador MDF, y el liberal SZDSZ, han desaparecido del parlamento, curiosamente ahora se presentaban en coalición. El bipartidismo dominante en Hungría en las últimos tiempos ha saltado por los aires gracias a la irrupción de la extrema derecha, los Jobbik (Movimiento por una Hungría Mejor), ojo, una extrema derecha diferente a la tradicional que había en Hungría, hasta el punto que otros partidos típicos de la extrema derecha, e incluso antiguamente aliados de Jobbik, han hecho campaña en su contra (véase por ejemplo el MIÉP, Partido de la Justicia y la Vida Húngara, que ha llevado la voz cantante de la extrema derecha desde la caída del comunismo) y del LMP (Otra política es Posible, un partido nuevo, progresista, ecologista y a la vez indefinido ideológicamente, de esos que pretende atraer el voto de todos los grupos sociales y de todas las ideologías, aunque parece más bien de izquierdas).

En realidad a nadie le han extrañado los resultados, era lo esperado, triunfo absoluto de la Alianza de Jóvenes Demócratas- Partido Demócrata Cristiano (FIDESZ), en la oposición, con un programa populista más de izquierdas que el de los socialistas, se dudaba de si conseguirían la mayoría suficiente para poder cambiar la constitución, necesitan para ello 2/3 de los diputados, pero aunque han recibido menos votos de los que se esperaba, es probable que lo consigan (habrá que esperar a la segunda vuelta). Han arrasado en casi todas los lugares, sobre todo en las zonas occidentales del país, con mejor nivel de vida, también en Budapest, donde nunca antes habían ganado (Budapest siempre fue liberal o socialista, sobre todo lo primero, aunque los escándalos de corrupción que afectan al ayuntamiento y al alcalde han barrido a los liberales). De hecho, hay 57 distritos en los que se celebrará una segunda vuelta, y les basta con ganar en 52 de ellos (pero en 55 han sido los más votados), no parece algo difícil, habida cuenta de que ya en la primera vuelta han ganado en 174 distritos de 176 posibles, y de ellos su victoria ha sido por mayoría absoluta en 119 – de 119 (en aquellos distritos en que un candidato no ha ganado por mayoría absoluta habrá una segunda vuelta en la que participan los tres candidatos más votados, cuando esto sucede es bastante habitual que el tercero en discordia se retire y apoye a uno de los que quedan, pero no siempre sucede así). Sin embargo, puestos a ser quisquillosos, quizás esperaban algunos votos más del 52,77% que han conseguido. Por lo demás, como ya se comentó anteriormente en otra entrada, el sistema electoral húngaro es bastante complejo, no solo cuentan los distritos, digamos individuales (cada circunscripción electoral envía un diputado al parlamento y los distintos candidatos de los partidos luchan por ese único lugar), sino que también hay algunos escaños asignados a un sistema de listas provinciales, que se reparten según el porcentaje de voto a los partidos en las distintas provincias (es de ahí de donde sale el porcentaje del 52,77% de votos – por cierto, hay una tercera lista, nacional que se usa para compensar los votos recibidos por los candidatos individuales que no han servido para dar escaño, pero estos se cuentan después de la segunda vuelta, y por cierto no todos los partidos tienen derecho a participar ni en las listas provinciales ni en la nacional, por lo que quien no consigue estar en las listas pierde muchas opciones ya que no puede ser votado directamente, sino solo en las circunscripciones individuales en las que se presente). En cuanto al voto a las listas por provincias el Fidesz ha ganado en todas ellas, desde el 45,71% de la región de Heves (en la zona nororiental del país), hasta el 62,81% en Vas (en la frontera con Austria), solo en 4 regiones de las 20 que tiene el país (incluyendo el distrito de Budapest) han conseguido menos del 50% de los votos, en dos más del 60%. En Budapest tienen el 46,22%.

El segundo partido más votado, y en parte el gran perdedor de la jornada, ha sido el Partido Socialista Húngaro, sin embargo, sus resultados han sido más bien «amables» para lo que podía haber sido Han conseguido un 19,3%, por encima de lo que les auguraban las encuestas, y no han sido sobrepasados por la extrema derecha, como muchos se temían. En un distrito de Budapest han conseguido incluso la victoria, sin embargo han perdido todas las zonas tradicionales de dominio socialista. El cataclismo, con serlo, no ha alcanzado niveles tan brutales como esperaban y la culpa principal es de Budapest, donde no han obtenido malos resultados del todo (casi el 26% de los votos). Sin embargo en provincias sus resultados son peores, en nueve de ellas han sido el tercer partido más votado, quedando por detrás de la extrema derecha (especialmente en las región este del país, tradicionalmente socialista, como se ha comentado). Será interesante ver qué harán ahora los candidatos socialistas que han quedado en tercer lugar en sus circunscripciones individuales donde aún se celebrará una segunda vuelta, ya que han estado continuamente hablando del peligro de la extrema derecha y podría tener sentido que se retiraran y apoyaran al candidato del Fidesz, pero si lo hacen favorecen que el Fidesz consiga las 2/3 partes de los escaños. Veremos hasta qué punto ese discurso de oposición a la extrema derecha era realmente honesto o solo una manera de no tener que hablar de su desastroso gobierno.

El tercer partido más fuerte son los Jobbik (Movimiento por una Hungría Mejor), de extrema derecha. Han pasado de ser un partido minoritario, extraparlamentario a ser en realidad el partido con mayor proyección. Todo un terremoto político, aunque esperado. Sin embargo, aun siendo un éxito sus resultados, no han podido ocultar cierta decepción, esperaban haber sobrepasado a los socialistas, pero no lo han conseguido, se quedan con un 16,7%, que en cualquier caso es también más que lo que pronosticaban las encuestas para ellos. Por supuesto, se han lanzado ha hablar de un posible fraude en su contra (hay que tener en cuenta que los colegios electorales en los que se han formado inmensas colas el porcentaje de jóvenes era muy alto, ya que muchos estudiantes prefirieron votar en sus lugares de estudio y no de nacimiento, por todo ello es posible que al final algunos se hayan quedado sin votar, pero Jobbik es especialmente popular entre los jóvenes, así que quizás esta sospecha es casi comprensible). También han mencionado la campaña publicitaria contra ellos en las últimas semanas, varios periódicos han destapados escándalos que han afectado a varios de sus miembros (por ello algunos han tenido que dimitir de sus cargos en el partido, por ejemplo uno de ellos que había participado en una marcha gay en Canadá tiempo atrás, o una actriz porno, participante en escenas lesbianas, y perteneciente a la Guardia Húngara- la fuerza paramilitar de la extrema derecha- , todo ello en un partido que va dando lecciones de moral y rechaza de plano la homosexualidad, aunque hay que reconocer que esta campaña a veces ha sido de muy mal gusto).

Jobbik ha conseguido muy buenos resultados, como se ha comentado, en la zona oriental, es la región más azotada por el paro, la pobreza y con mayor porcentaje de población gitana (el discurso de Jobbik pone a los gitanos y a los judíos en el centro de sus críticas), en muchos lugares ha conseguido incluso superar a los socialistas como segunda fuerza política. Destaca su porcentaje del 27,27% en Borsod Abaúj Zemplén. En la zona occidental sus resultados han sido mucho más bajos, por ejemplo Vas, con un 12,1%. Donde no pueden estar muy contentos con sus resultados ha sido en Budapest, aquí apenas han conseguido un 10,78% de los votos y han sido superados por otro partido, los progresistas del LMP (Otra Política es Posible).

Si hay un partido del que se puede decir que ha conseguido un éxito sin paliativos es éste último. En apenas unos meses se han convertido en la cuarta fuerza política del país y han servido de alternativa para todos los votantes socialistas o sobre todo liberales. Se dudaba de si superarían el umbral del 5% para entrar en el parlamento, pero no han tenido problemas: 7,43%, de los votos. En Budapest son la tercera fuerza política con un 12,76%. En la zona oriental han conseguido peores resultados, por ejemplo en Szabolcs Szatmár Bereg, no han llegado al 3%. Por cierto, Lajos Bokros, un economista ultraliberal, padre de las reformas de mediados-finales de los 90, los acusaba de comunistas, poco antes de las elecciones, aunque otros afirman que está financiado desde los EEUU.

Partidos extraparlamentarios

Si es indudable que el mayor éxisto ha sido para el LMP, tampoco hay duda de que el mayor fracaso ha sido el del MDF o Foro Demócrata Húngaro, dirigido por Ibolya Dávid. Lejos queda 1990 cuando el partido ganó las elecciones y se conviritió en el principal sostén del primer gobierno postcomunista. Su andadura en este último año ha estado plagada de conflictos. Su lider Ibolya Dávid le ha dado un brusco viraje al partido desde posiciones conservadoras hasta llegar al liberalismo, a golpe de decisiones personales discutibles y discutidas, sin buscar un consenso en el interior del partido, llegando a coaligarse con la Alianza de Demócratas Libres (SZDSZ, liberal) hasta el punto de que uno de sus principales candidatos era el mencionado Lajos Bokros (por cierto, muchos húngaros recuerdan con escalofríos sus reformas para sanear la economía), todo ello a costa de deserciones en el partido y escándalos de todo tipo. Tras conocerse los resultados, apenas han logrado un 2,65% de los votos, y han quedado fuera del parlamento, Ibolya Dávid ha presentado la dimisión. El futuro del partido pende de un hilo, el del SZDSZ, parece insalvable.

Los partidos siguientes solo han podido presentarse en las listas de algunas provincias (además de en algunos distritos individuales), por lo cual no se podía votar por ellos en todos los lugares y por eso sus resultados son solo relativos y no se pueden comprar a los de los demás.

– Otro partido nuevo, Movimiento Civil, como su propio nombre indica, surgido de iniciativas ciudadanas independientes, con un 0,9%, se ha quedado a las puertas del 1% necesario para recibir financiación estatal.

– El Partido Comunista Obrero Húngaro se ha quedado en un pésimo 0,11% (pero solo pudo presentarse en cuatro listas provinciales), su peor resultado desde la caída del comunismo. Desde la excisión del 2006 no levanta cabeza y es sintomático que en plena época de crisis capitalista, de nostalgia por la época comunista y de desprestigio de las reformas húngaras y de los 20 años de capitalismo, no sean ellos los que estén capitalizando el descontento. Parece evidente que muchos de sus votantes potenciales han sido absorvidos por Jobbik, de hecho, las regiones tradicionales donde son más fuertes los comunistas son las mismas regiones en las que Jobbik ha conseguido los mejores resultados. Otro de sus problemas es generacional. Una parte importante de sus miembros son gente mayor que vivió el comunismo, pero poco a poco esa gente va desapareciendo. Gracias, entre otras cosas, a la fuerte propaganda anticomunista, los jóvenes descontentos con el sistema, han acabado engrosando las filas de la extrema derecha, especialmente Jobbik. Lo que es cierto es que muchos votantes de Jobbik miran con simpatía a los comunistas (hay muchos puntos del programa de ambos partidos que es similar), o así parece por los comentarios en diversos foros, pero han preferido votar a un partido más joven y dinámico, que está de moda y ofrece soluciones más fáciles a todos los problemas (es que los «culpables» son los judíos y los gitanos). Además el haber podido presentarse solo en cuatro provincias deforma mucho sus posibles resultados (aunque eso ha sido por la incapacidad de conseguir apoyos suficientes y su mala organización para las elecciones) . Además apenas tenían medios para poder afrontar económicamente las elecciones, en la mayoría de los lugares su propaganda electoral brillaba por su ausencia, sobre todo en comparación con otros partidos (Jobbik o LMP, que han tenido una presencia publicitaria mucho mayor). En su feudo tradicional, Nógrad, han conseguido el 1,35% de los votos, su mayor éxito ha sido el 4% conseguido en la ciudad de Salgótarján. Como curiosidad, en muchos casos han conseguido menos votos que firmas necesarias para poder presentar candidatos.

Otros partidos como el socialdemócrata, el Partido de la Unidad, Izquierda Verde, o el Partido de la Justicia y la Vida Húngara (MIÉP, extrema derecha) no han llegado al 0,1% de los votos.

Dentro de dos semanas tendrá lugar la segunda vuelta en aquellos distritos en los que ningún candidato haya conseguido mayoría absoluta, y se asignarán los escaños reservados en la lista de compensación nacional.

La participación ha sido alta para lo que se esperaba, teniendo en cuenta las circunstancias húngaras, aunque ha sido algo menor que en las elecciones anteriores: 64,35%

RESUMEN

Escrutado el 99,99 %

Resultados en porcentaje de votos a las listas provinciales de los partidos:

1. Fidesz: 52,77%
2. Partido Socialista: 19,29%
3. Jobbik: 16,71%
4. LMP – Otra Política es Posible: 7,42%
5. MDF – Foro Demócrata Húngaro: 2,65%
6. Movimiento Civil: 0,9%
7. Partido Comunista Obrero Húngaro: 0,11%
8. Partido Socialdemócrata Húngaro: 0,08%
9. Partido de la Unión: 0,05%
10. Partido de la Vida y la Verdad Húngara (MIÉP): 0,03%

Escaños conseguidos hasta ahora (escaños correspondientes a los porcentajes anteriores, sumados a los escaños ganados por candidatos en las circunscripciones individuales, en realidad solo un partido, el Fidesz ha conseguido escaños de esta manera, 119 por el momento):

1. Fidesz: 206
2. Partido Socialista: 28
3. Jobbik: 26
4. LMP: 5

En total se han decidido 265 escaños, quedan aún 121 por decidir en la segunda vuelta.

Algunas páginas interesantes:

– Resultados por provincias: http://nol.hu/a_listas_eredmenyek
– Resultados por circunscripciones individuales: http://nol.hu/belfold/az_egyeni_eredmenyek

Oficina electoral central:

– Resultados globales: http://www.valasztas.hu/hu/parval2010/354/354_0_index.html
– Distribución de escaños: http://www.valasztas.hu/dyn/pv10/outroot/vdin1/hu/l50.htm

Algunos artículos en español sobre las elecciones:

– ABC: La derecha barre a los socialistas en las elecciones parlamentarias en Hungría
– EL PAÍS: Victoria aplastante del centrodereca en las elecciones de Hungría
– LA VANGUARDIA: El partido de centroderecha logra una victoria arrolladora en Hungría.
– PÚBLICO: La derecha barre tras el desplome socialista

Fuentes: origo.hu, index.hu, inforadio.hu, Népszabadság, Oficina Electoral Central, Wikipedia

Fuente original: http://cronicashungaras.blogspot.com/2010/04/elecciones-en-hungria-2-resultados-de.html