La intersección de los costos de la guerra y el tiempo crean un dilema imposible para EE. UU (El Tábano Economista)

Ganar las guerras para perder el mundo

El 9 de marzo, y de forma sorpresiva, Trump declaró la victoria en su guerra contra Irán, no sabemos si influenciado por una conversación mantenida con su homólogo en la especie humana: el señor Putin, o después de que su servicio de inteligencia —que ya por esas fechas había mostrado sus grandes dotes marcando como objetivo una escuela de niñas— le advirtiera de que continuar la guerra durante mucho más tiempo podría originar graves consecuencias internas dentro de Estados Unidos. Después de las palabras de Trump, el petróleo bajó unos céntimos.

El debate sobre el actual ataque contra Irán suele girar en torno a la pregunta de si Estados Unidos volverá a sufrir una pérdida de prestigio en Oriente Medio. Pero es unaa pregunta equivocada. Debemos mirar quién ha promovido esta guerra durante décadas y qué gana con ella.

Ecuador ante el ejemplo de Cuba

Para países como Ecuador, Cuba es un ejemplo de soberanía.

El Gobierno entregará a medio centenar de víctimas que pasaron por el Patronato de Protección a la Mujer declaraciones de reparación en un acto que celebrará este mes de marzo para reconocer oficialmente la represión que vivieron cuando eran adolescentes.

Entrevista a Haizam Amirah, director ejecutivo del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos (CEARC) y experto en Oriente Medio

El profesor de relaciones internacionales apunta a un largo conflicto regional, más allá de los mensajes de Trump, con efectos en todo el mundo: desde el precio del petróleo, a una crisis de refugiados. “Esos líderes europeos que aplauden los ataques de Israel y Estados Unidos, ¿en qué planeta viven?”, cuestiona

Los recortes en la ayuda humanitaria ponen en riesgo el acceso al agua potable de la población saharaui. ONG encargadas del reparto se están viendo obligadas a reducir personal y suspender servicios esenciales.

Ediciones Akal publica Fábulas del desarrollo. Franquismo y capitalismo, de Ana Fernández Cebrián