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Grecia

Una huelga demoledora, mientras la reacción se aprovecha de tres muertes

Fuentes: corrientemarxista.org

Los ataques constantes a la clase obrera griega en los meses recientes han llevado la situación, finalmente, al punto de ebullición. ¡Los trabajadores han dicho basta ya! No desean pagar por una crisis de la que no son responsables. Ayer, Grecia fue paralizada totalmente por los trabajadores y la juventud que salieron masivamente a protestar. […]

Los ataques constantes a la clase obrera griega en los meses recientes han llevado la situación, finalmente, al punto de ebullición. ¡Los trabajadores han dicho basta ya! No desean pagar por una crisis de la que no son responsables. Ayer, Grecia fue paralizada totalmente por los trabajadores y la juventud que salieron masivamente a protestar. La trágica muerte de tres trabajadores bancarios, no obstante, está siendo utilizada para distraer la atención de esta impresionante muestra de fuerza de la clase obrera griega.

Ayer Grecia ingresó oficialmente a una nueva era de lucha de clases. Los ataques incesantes contra las condiciones de vida de la clase trabajadora por parte de los capitalistas provocaron un movimiento masivo y combativo.

La huelga general de ayer fue el primer acto de este movimiento. Grecia se paralizó, pero no solamente en el sector público como en las huelgas generales anteriores de febrero y marzo, sino también en el sector privado. Más de 150.000 trabajadores participaron en la huelga de Atenas, que se caracterizó por una gran radicalización e ira. Muchos de los participantes en la huelga de Atenas dijeron que esta movilización sólo tenía parangón con la gran huelga general contra «las medidas de Yiannitsi» (en 2001, el gobierno del PASOK -Partido Socialista Griego- propuso una ley contra la seguridad social, que finalmente se retiró debido a una huelga general masiva). Las manifestaciones que tuvieron lugar en 68 ciudades en total fueron enormes y combativas, de las cuales las manifestaciones habidas en Tesalónica, Patras, Heraclión y Yoannina fueron especialmente masivas.

La inmensa rabia contra la última ofensiva lanzada contra las condiciones de vida de la clase obrera se expresó en las movilizaciones organizadas por GSEE-ADEDY (las principales confederaciones sindicales) y por el PAME (la fracción sindical del Partido Comunista, KKE) con consignas tales como «ningún sacrificio para la Plutocracia» y «PASOK-Nueva Democracia: Austeridad – Desempleo – Terrorismo» (Nueva Democracia es el principal partido de derecha). La rabia creciente contra la burocracia sindical se reflejó en los constantes e intensos abucheos que tuvieron lugar durante el discurso del presidente del GSEE, Υannis Panagopoulos, en el acto central del GSEE-ADEDY en Atenas. También tenemos que señalar que durante las protestas fuimos testigos de un estado de ánimo espontáneo y agresivo contra las fuerzas represivas de la policía, los bancos y los edificios públicos, entre muchos de los manifestantes, que muestra claramente que «el punto de ebullición» se ha alcanzado en la conciencia de las masas.

Sin embargo, y por desgracia, este hecho decisivo de las manifestaciones masivas y combativas en Atenas y en todo el país se vio empañado por la trágica muerte de tres empleados, un hombre y dos mujeres, en una sucursal del Banco MARFIN debido al incendio provocado por «cócteles Molotov». Esto fue un acto criminal contra jóvenes trabajadores de cuello blanco que trabajaban en una sucursal bancaria donde el terror patronal es muy grande y los trabajadores son forzados a trabajar bajo el miedo de perder sus empleos. Estos desafortunados trabajadores no pudieron salir del edificio debido a la indiferencia criminal de la gerencia del banco, que no garantizó medidas de seguridad antiincendios ni una salida de emergencia. Por otra parte, también se ha cuestionado la razón de la pasividad policial que, a pesar de su gran presencia en la manifestación, no tomó medidas para detener el incendio del banco, que estaba trabajando normalmente en el centro de Atenas situado cerca de la ruta de una manifestación dirigida principalmente contra el papel depredador de los bancos.

Nadie puede decir con absoluta certeza si este incendio provocado fue una expresión de la violencia ciega, criminal y desesperada por parte de los anarquistas o una provocación bien organizada de las fuerzas represivas del Estado para difamar al movimiento obrero. Si tomamos en cuenta el desarrollo general de las manifestaciones, junto con las trágicas muertes en el Banco MARFIN, los muchos ataques a comercios en Tesalónica y las acusaciones formuladas por la Secretaria General del KKE (el Partido Comunista) acerca de la provocación de miembros de la organización fascista «Chrysi Avgi», que estaban llevando banderas del PAME durante los cortejos, es posible que un amplio plan de provocaciones fuese orquestado por el Estado.

Sin embargo, aunque estos hechos no fueran un acto de provocación organizada, objetivamente sirvieron como tales. Estas acciones minaron catastróficamente un gran movimiento en su nacimiento, porque sirvieron para eclipsar el acontecimiento de la huelga general de masas, aterrorizar a los trabajadores e impediles participar en el movimiento, mientras que al mismo tiempo santifican la escalada de violencia policial que se prepara.

El gobierno y los medios de comunicación de la burguesía estaban ansiosos de explotar este «maná caído del cielo». Sacaron a relucir de nuevo el tema de «una condena general a la violencia y el caos», incriminando, indirecta pero claramente, al movimiento mismo y a la izquierda. El gobierno, para aislar el movimiento, volvió a proponer la convocatoria inmediata a una conferencia de dirigentes de los partidos políticos «en este momento crítico para la Patria», como había planteado hace unos días, pero que fue cancelada debido a la ira pública.

Las direcciones de la izquierda no deberían caer en esta trampa de la burguesía ni participar en esa conferencia con el gobierno y los partidos de derecha, que apoyan las medidas del gobierno. La participación de la dirección del KKE o del SYRIZA en tal conferencia sería un acto de subversión contra el poderoso movimiento de los trabajadores y la juventud. Por el contrario, deben concentrar su fuerza en intensificar la lucha. El mensaje que los manifestantes enviaron ayer fue que los trabajadores quieren luchar y este mensaje debe ser escuchado por todos los dirigentes de la izquierda. La huelga general de ayer debe convertirse en el primer paso adelante de un plan de lucha, que debe ser discutido en cada lugar de trabajo y debería avanzar a una huelga general de 48 horas en los próximos días, seguida de la perspectiva de una huelga general indefinida hasta que el gobierno retroceda.

Al mismo tiempo, estos sucesos subrayan trágicamente la necesidad imperiosa de disociar el movimiento de los trabajadores y la izquierda de los anarquistas, que con sus acciones irresponsables y desesperadas abonan el terreno para provocaciones de todo tipo cuyo objetivo es minar al verdadero movimiento de masas. Todo grupo anarquista que practique una violencia ciega y desesperada debe ser alejado del movimiento de los trabajadores y la juventud por medio de medidas resueltas y organizadas.

Carta de un empleado bancario griego

Traducción: Editorial Klinamen

Siento la obligación hacia mis compañeros que han muerto hoy tan injustamente de alzar la voz y decir algunas verdades. Estoy mandando este mensaje a todos los medios. Cualquiera que tenga aún algo de conciencia debería publicarla. El resto puede seguir haciéndole el juego al Gobierno.

El cuerpo de bomberos nunca había expedido ninguna licencia sobre el edificio de la sucursal. El acuerdo se hizo bajo mano, como ocurre con prácticamente todos los negocios y empresas de Grecia.

El edificio donde estaba la sucursal no tiene ningún mecanismo de seguridad en caso de incendios; ni planificado, ni instalado. Es decir, no tiene sistema de rociadores, ni salidas de emergencia ni mangueras. Tan sólo hay algunos extintores portátiles que, por supuesto, no son suficientes para lidiar con un fuego de verdad en un edificio construido bajo unos estándares de seguridad obsoletos.

Ninguna sucursal cuenta con un solo miembro del personal entrenado en extinguir un fuego, ni siquiera en el uso de los pocos extintores. La directiva también utiliza los altos costos de tal formación como un pretexto y no toma ni las medidas más básicas para proteger al personal.

Nunca ha habido un solo ejercicio de evacuación en ningún edificio, ni ejercicios de entrenamiento por parte de los bomberos, para dar instrucciones a seguir en situaciones como ésta. Las únicas sesiones de entrenamiento que han tenido lugar en el Banco Marfin tienen que ver con escenarios de acciones terroristas y prevén tan sólo el escape de los «peces gordos» del banco.

El edificio en cuestión no tiene ningún recinto especial para caso de incendio, incluso aunque su construcción es muy sensible bajo tales circunstancias e incluso aunque está llena de materiales muy inflamables, desde el suelo hasta el techo, tales como papel, plásticos, alambre y muebles. El edificio es objetivamente inadecuado para su uso como banco, dadas las características de su construcción.

Ningún miembro de seguridad tiene conocimiento alguno de primeros auxilios o extinción de incendios, incluso aunque se los hace responsables de la seguridad del edificio. Los empleados del banco tienen que convertirse en bomberos o personal de seguridad, de acuerdo con el apetito del señor Vgenopoulos (propietario del Banco Marfin).

La directiva del banco ha prohibido estrictamente a sus empleados abandonar la oficina hoy, incluso aunque ellos habían pedido hacerlo desde primera hora de la mañana -forzaron a los empleados a cerrar las puertas y les repitieron que el edificio tendría que estar cerrado todo el día, por teléfono. También bloquearon su acceso a Internet para evitar que los empleados se comunicasen con el exterior.

Durante muchos días se ha aterrorizado a los empleados del banco en relación con las movilizaciones de estos días, con la siguiente «oferta»: o trabajas o te despedimos.

Los dos policías secretos [encubiertos] que son enviados a la sucursal en cuestión para prevenir robos no aparecieron esta mañana, incluso aunque la directiva del banco había prometido verbalmente a sus empleados que estarían allí.

Por último, caballeros, hagan autocrítica y dejen de dar vueltas pretendiendo estar en shock. Son responsables de lo que ha ocurrido hoy, y en cualquier Estado justo (como los que les gusta usar de tiempo en tiempo como ejemplos en vuestros programas de TV) serían arrestados por todo lo comentado arriba. Mis compañeros perdieron sus vidas hoy por la malicia: la malicia del Banco Marfin y del Sr. Vgenopoulos en particular que afirmó explícitamente que cualquiera que no fuese a trabajar hoy [por el 5 de mayo, día de la huelga general] no debería preocuparse de venir mañana [ya que sería despedido].

 [original en griego]

Fuente: http://www.corrientemarxista.org/internacional/europa/68-grecia-una-huelga-demoledora-mientras-la-reaccion-se-aprovecha-de-tres-muertes-.html

rCR