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La Unión Europea no debe traficar con los derechos de emisión de contaminantes

Fuentes: Portal del Medio Ambiente

Organizaciones ecologistas y de cooperación españolas reclaman a los gobernantes europeos, que se reunirán a finales de esta semana en el Consejo de la UE, que la reducción de emisiones en negociación para 2020 se realice dentro de los estados miembros y no se desvíe a terceros países para abaratar su coste, porque no será […]

Organizaciones ecologistas y de cooperación españolas reclaman a los gobernantes europeos, que se reunirán a finales de esta semana en el Consejo de la UE, que la reducción de emisiones en negociación para 2020 se realice dentro de los estados miembros y no se desvíe a terceros países para abaratar su coste, porque no será eficaz para frenar el cambio climático.

Organizaciones de cooperación y ecologistas temen que el próximo Consejo de la Unión Europea resulte en un fiasco en la lucha contra el cambio climático porque demasiados estados miembros quieren suavizar el ya insuficiente compromiso para 2020 permitiendo un uso extensivo de los Mecanismos de Desarrollo Limpio. Estos procedimientos del Protocolo de Kioto buscan abaratar la reducción de emisiones realizándola en un país sin obligación de disminuirlas que acepte la puesta en marcha de una instalación o actividad en su territorio con la que emitirá menos en los próximos años. En esencia un país industrializado invierte en una nación en vías de desarrollo y consigue «créditos» de CO2 con los que justificar su cumplimiento del acuerdo para salvar el clima.

Buena parte del cumplimiento del actual Protocolo de Kioto por los miembros de la Unión Europea se conseguirá de este modo. Según los datos de 2007 de la Agencia Europea de Medio Ambiente tres de los ocho puntos de reducción a que se ha comprometido la UE se conseguirán fuera de su territorio. Y esto basándose sólo en la intención declarada de los gobiernos, a lo que hay que sumar los créditos que utilice la industria incluida en el sistema de comercio de emisiones intraeuropeo.

El futuro que están preparando los gobernantes comunitarios debilitará los esfuerzos por frenar el cambio climático porque se basa en un objetivo insuficiente de reducción de emisiones: sólo un 20% cuando la propia UE defendió en Bali que los estados industrializados deberían reducirlas en un 25% a 40% respecto a las de 1990. Y este objetivo se rebaja aún más porque se admitirán «créditos» de CO2 para cumplirlo. La Comisión propuso inicialmente que se aceptaran hasta un 3% de las emisiones de cada país en 2005 (y hasta un 50% si había acuerdo internacional) pero los gobernantes que se reunirán en el Consejo tienen intención de estirar más esos límites.

Públicamente la Unión Europea declara que el calentamiento global no debe superar los 2ºC sobre los niveles preindustriales pero se puede estimar que con la propuesta de la Comisión el aumento probablemente llegaría cerca de los 3ºC y con las demandas de más «flexibilidad» por parte de estados miembros y lobbies industriales se extendería posiblemente hasta los 4ºC.

Las organizaciones de cooperación, sociales y ecologistas exigen coherencia a los gobernantes y en especial al gobierno de nuestro país. El objetivo de reducción de emisiones de la UE para 2020 , independientemente de que se alcance un acuerdo internacional, debe ser de, al menos, el 30% y realizarse en territorio europeo. Cualquier contribución de Mecanismos de Desarrollo Limpio tendría que ser adicional a este objetivo. De otro modo la posición de la Unión en las negociaciones por un acuerdo climático mundial tras 2012 no tendrá credibilidad y será prácticamente imposible que los países emergentes acepten limitar sus emisiones.