Fernando Varela

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El inicio del curso político no da tregua. La confirmación por parte del PP de que piensa votar ‘no’ al decreto de ahorro energético aprobado por el Gobierno en cumplimiento de los acuerdos suscritos en el seno de la Unión Europea sitúa de nuevo a la coalición PSOE-Unidas Podemos ante su enésimo desafío parlamentario: negociar hasta el último minuto los apoyos que necesita para que el Congreso no desbarate un proyecto clave para la estrategia energética española y para la credibilidad de nuestro país en la UE.

Ya no es solamente Isabel Díaz Ayuso. Todo el PP, incluida la nueva dirección de Alberto Nuñez Feijóo, ha abrazado la agitación social cavando trincheras contra supuestas imposiciones del Gobierno de coalición que la formación conservadora considera parte de una plan más ambicioso de “ingeniería social” para cambiar la sociedad a su antojo y cuya autoría atribuyen a Pedro Sánchez.

En apenas tres semanas, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha cambiado dos veces de posición en relación con el ahorro energético con tal de seguir oponiéndose a las propuestas de Pedro Sánchez.

El fuego ha cambiado. Un extenso estudio de los 30.000 siniestros registrados en Galicia entre los años 2010 y 2020 demuestra que cada vez se producen menos, pero que los que escapan al control son más devastadores.

El PP de Alberto Núñez Feijóo ha recibido el robo de información confidencial de los móviles del presidente Pedro Sánchez y de la ministra de Defensa como una nueva oportunidad para desestabilizar al Gobierno de coalición y de ensanchar las desavenencias en el bloque político que dio lugar a la legislatura.

A la Moncloa por la puerta de atrás

Castilla y León

Mientras en toda Europa resuenan las alarmas advirtiendo del riesgo de que la ultraderecha, los aliados antieuropeos de Vladímir Putin, se haga con la Presidencia de Francia, Alfonso Fernández Mañueco se convirtió este lunes en presidente de Castilla y León con el apoyo de los aliados españoles de Marine Le Pen.

El Frente Polisario se muestra comprensivo con la necesidad del Gobierno de Pedro Sánchez de recomponer sus relaciones en Marruecos pero asegura que eso no puede servir de excusa para no defender los derechos humanos en la región.

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