Este Gobierno va a fracasar y el Partido Liberal no debió hacer “cogobierno” porque se lo llevan de encuentro”. (Jorge Yllescas, dirigente del Partido Liberal)
«José Azcona tiene el perfil para lograr la candidatura presidencial por el Partido Liberal, pero ocupa integrar, desde ya, un equipo técnico que haga ver que el desarrollo es más que la construción de edificios” (Divina Alvarenga, cientista social y poetisa, catedrática de la UNAH)
Parece ser que la mayor parte de los diputados liberales en el Congreso Nacional, se han acostumbrado al “cogobierno” con el Partido Nacional. No les importa que, a la larga, los másperjudicados sean ellos mismos, pero, sobre todo, el Partido y aquellos dirigentes que se resisten a abandonar sus postulados teóricos e ideología. El “cogobierno”, de acuerdo al dirigente nacionalista Fernando Anduray, solo durará un año, por lo que a partir de 2027, el Partido Liberal debe volver a la oposición política: léase llanura.
La designada Presidencial María Antonieta Mejía manifestó que el Partido Liberal debe hacer oposición y no estar cuestionando decisiones del gobierno de la República cuando han sido beneficiados al asignarles la dirección y control de instituciones públicas y apoyar iniciativas en el Congreso Nacional. Para ella, dirigentes del Partido Liberal y diputados conocen de la problemática financiera que enfrenta el país, por lo que deben apoyar las decisiones y leyes que se promueven.
Un caso particular es la Ley que contiene reformas del sector eléctrico, donde se busca retomar una apuesta del gobierno de Juan Orlando Hernández (JOH), referida a la partición de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) en tres empresas de carácter privado: una de generación, otra de transmisión y otra de distribución. La crítica de la designada Presidencial a los liberales, es que quieren que la Ley diga no a la privatización, cuando saben que la ENEE no saldrá del agujero financiero sin la participación del capital privado, nacional o internacional.
Se ha cuestionado a la designada por estas declaraciones en un momentodonde el presidente de la República, Nasry Asfura, da un abrazo al presidente de Ucrania. Pero, en el fondo, se encuentra la presencia del expresidente Hernández, al ser María Antonieta una de las principales dirigentes de su movimiento. Hay que reconocer que JOH realiza acciones y trámites para volver al país, pero no para cuidar un hotel en su municipio, sino para alcanzar de nuevo la primera magistratura del Estado,él o miembros de su grupo. En esta agenda no cabe ni Nasry Asfura ni Tomas Zambrano, presidente del Congreso Nacional.
Un problema que ha surgido es la persistencia de un pacto del Partido Liberal y sus diputados con la dirigencia del Partido Nacional, al acompañarla aprobación de decretos, leyes y reglamentos presentados por el Ejecutivo y diputados del Congreso Nacional. En respuesta a ello, el Partido Nacional ha asignado y nombrado a dirigentes y activistas del Partido Liberal en cargos públicos, sin valorar conocimientos, habilidades y capacidades. Es un problema de estructura que afecta el funcionamiento del gobierno, lo que impacta negativamente en el cumplimiento de objetivos y metas institucionales y representa un alto costo para las finanzas públicas.
Dentro de la dirigencia liberal, es de reconocer que el llamado “lado oscuro”, se muestra anuente con la aprobación de la nueva Ley de Reformas del Sector Eléctrico, donde ya se cuenta con los votos requeridos. No obstante, Yani Rosenthal, excandidato presidencial y dirigente liberal, considera que debe convencerse a todos los diputados liberales para que voten a favor de las reformas, y no solo aquellos que, para María Antonieta, son “veletos”.[1]Corresponde al diputado Jorge Cálix, presidente de la bancada en el Congreso, el trabajo de convencimiento de los diputados, incluyendo aquellos que son fieles a Salvador Nasralla.
Ha llamado la atención la posición del dirigente del Partido Liberal, José Simón Azcona, y virtual candidato a la presidencia de la República, sobre la reforma del sector eléctrico. Para Azcona “aunque no plantea una privatización directa de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), sí podría abrir la puerta a una privatización indirecta del mercado energético nacional. (..). La experiencia hondureña ha demostrado que los procesos de privatización no siempre han generado los resultados esperados, debido a que se han priorizado soluciones rápidas sobre estrategias que fortalezcan la capacidad del Estado a largo plazo. (….). Históricamente, en el sector energético se han utilizado contratos de compra de energía en lugar de mecanismos que permitan al Estado adquirir activos de generación con el paso del tiempo, limitando así el crecimiento de la infraestructura pública”[2].
Y tiene porque saberlo, pero el Partido Liberal y su dirigencia del Central Ejecutivo, ha asumido como válida la propuesta del gobierno sin valorar los costos y beneficios para el Estado a mediano y largo plazo. Uno de ellos, desde ya identificado por Azcona, es la descapitalización de la ENEE, al demandar los grandes consumidores energía ( migrar), de la empresa (s) privada y dejarlacon los pequeños consumidores y clase media con altos costos y precios más caros, igual con mayores problemas en la recuperación de las pérdidas técnicas y no técnicas.
Los dirigentes del “lado oscuro” del Partido Liberal, asumen que la propuesta de partición de la empresa es la mejor opción, cuando se sabe que fracasó en el gobierno de JOH. Para Azcona debería buscarse una solución de más plazo e integral, que supere la visión cortoplacista de contratos de energía y valore el potencial de Honduras en la región y las propuestas de proyectos de generación de energía a nivel departamental y local con involucramiento de gobiernos locales y empresarios cooperativos. Asimismo, garantice la protección de los consumidores que no pueden pagar y que enfrentan una situación de pobreza y exclusión social, sumado a más transparencia y combate del robo de energía y de los fondos públicos.
Con esta figura de la partición, la ENEE se quedaría con el “chingaste”, o sea el mercado de los que tienen menos y no pueden pagar con costos en ascenso.
La diputada Iroshka Elvir del Partido Liberal es del criterio que la posición de los diputados “fieles” a Salvador Nasralla, es contra la privatización de la ENEE, pero considera que debe existir una posición de bancada, aunque la que lidera Jorge Cálix es a favor de la aprobación de las reformas. Estas posiciones encontradas en nada benefician al Partido Liberal, y más bien ya les está pasando factura. Hay que integrar nuevos liderazgos como José Azcona y Luis Zelaya, que agrega conocimiento técnico a las discusiones, por sobre intereses o beneficios personales y de grupo.
Se espera que la Ley sea aprobada antes de 1 de julio de los corrientes, exigiendo la oposición política y población una votación con consignación de nombre, para que se hagan público los diputados y diputadas que votaron a favor. Tanto Azcona, Zelaya y Nasralla, deben distanciarse de estos congresistas y autoridades del Central Ejecutivo y establecer una postura sobre la base de los principios y la ideología renovada del Partido Liberal.
Notas:
[1]Yani Rosenthal “aseguró que los 65 votos necesarios ya están garantizados y se delegó en el jefe de bancada liberal, Jorge Cálix, la tarea de convencer a los legisladores disidentes. “El jefe de bancada está dialogando con los miembros de la bancada liberal, porque una cosa inaceptable para nosotros es ir a votar solo con una parte de la bancada”.Fuente: CanalQ’Hubo TV). “La reforma eléctrica implica graves riesgos, como posibles aumentos en las tarifas, debilitamiento de la regulación estatal, mayor participación de privados en condiciones poco claras y un retroceso en la soberanía energética del país”.(Fuente: Canal Q’Hubo TV, op cit.)
[2]Ver declaraciones aparecidas en el www.diarioelpueblo.hn, 26 de junio de 2026.
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