Hasta mediados de la década de 2010, las medidas de prevención y lucha contra los incendios habían logrado contener, como podían, el avance de los incendios en la Europa mediterránea. Desde entonces, los frenos se han soltado de un solo golpe y el sur del Viejo Continente va a toda velocidad hacia un incendio aterrador. Pero, ¿quiénes son los responsables de una catástrofe que no deja de empeorar? Ante todo, claro, la aceleración del calentamiento global; después, una ordenación del territorio guiada cada vez más exclusivamente por el beneficio privado; y, por último, unas medidas de prevención y unos medios de lucha notoriamente insuficientes.