O se adapta o desaparece. La derecha. O como sea que se la deba llamar. O quizás no, sería apenas un eclipse perpetuo, está ahí pero como que no. Hablemos de un darwinismo inevitable en la política y en la vida cultural de los países. La derecha, no esta por supuesto, la tibia y tiktokera, sino aquella otra, la dinosáurica, ideológica, académica, racista y curuchupa (sin agotar los adjetivos, por favor).