Como es sabido, el nacionalismo anticolonial que conformó la lucha por la liberación de los países del tercer mundo era de un tipo totalmente diferente del nacionalismo burgués que surgió en Europa en el siglo XVII. En Occidente se tiende a considerar, incluso entre personas progresistas, que todo “nacionalismo” es una categoría homogénea y reaccionaria, e incluso se trata el nacionalismo anticolonial como si no fuera diferente del nacionalismo burgués europeo, a pesar de las diferencias fundamentales que existen entre ambos.